|
Trabajo
en el Hospital Universitario "Sf.
Sipridon", en Iasi. Siempre me han
impresionado las múltiples aplicaciones
prácticas, orientadas al tratamiento
de los pacientes, que entraña esta
especialidad; y tengo un interés
especial por la resolución de los
problemas que se pueden presentar. Es
por ello que decidí continuar estudiando
y me matriculé en un Doctorado
en física médica, a tiempo
parcial, en la Universidad de Bucarest.
Aunque muchos hospitales
rumanos han sido equipados por el Ministerio
nacional de Sanidad con nuevos instrumentos
radiológicos, éstos casi
nunca están plenamente operativos.
Parte del problema es falta de fondos,
necesarios para comprar componentes y
para pagar al servicio técnico,
al que se ha de recurrir cada vez que
se necesita reparar la maquinaria. A menudo,
o bien se carece de accesorios esenciales,
tales como dosímetros o placas
radiológicas, o éstos resultan
insuficientes para proporcionar un alto
nivel de tratamiento; pero también
se constata una falta generalizada de
especialistas con la formación
necesaria para emplear estas máquinas,
por lo que incluso aunque fuesen funcionales,
no podrían ser utilizadas diariamente
a plena capacidad. Aparte de esto, el
número de aparatos es todavía
pequeño en comparación con
el número de pacientes. Muchas
clínicas todavía están
utilizando maquinaria antigua y tienen
pocos científicos formados en especialidades
relevantes.
Esta carencia de
profesionales formados en mi propio país
constituye una de las razones por las
cuales consideré que sería
útil hacer parte de mi doctorado
en un país con una implantada tradición
y un sistema muy bien organizado en el
campo de la física médica.
Resulta complicado desarrollar una carrera
científica exitosa si, por falta
de experiencia, no se tiene la libertad
de poder escoger la puesta en práctica
de diferentes métodos y habilidades.
Solicité una
beca de formación Marie Curie para
físicos médicos en la Universidad
Eberhard Karls de Tubinga (Alemania) y
me fue concedida (fui el primer becario
Marie Curie de este centro). Me atrajo
Alemania en concreto porque en este país
se aprecia y anima mucho a los jóvenes
científicos en el comienzo de su
andadura profesional. Fue un auténtico
placer poder entrar en contacto con un
grupo de investigación de tan alto
nivel. Otra ventaja de ser becario Marie
Curie es que recibes un sueldo mensual
que no está nada mal.
En comparación
con la situación en Rumania, donde
todavía hay pocos científicos
que trabajen en esta área, ha sido
maravilloso trabajar con un grupo tan
solidario y generoso de compañeros.
Dado que todos ellos tiene experiencia
en este tipo de trabajo, han podido ayudarme
a sortear los problemas que me surgieron
en mi investigación. Además,
el hecho de tener un supervisor con una
reputación internacional establecida
me ha permitido hacer valiosos contactos
entre las personas más formadas
y las instituciones más prestigiosas
en mi área de conocimiento, algo
esencial cara el futuro.
El departamento de
Física Médica de la Universidad
de Tubinga se especializa en el desarrollo
de nuevos métodos de terapia de
radiación conformal para enfermos
de cáncer. También dirige
un proyecto innovador de terapia de radiación
de intensidad modulada denominado HYPERION.
Es el único departamento europeo
de física médica especializado
en tratamiento oncológico que tiene
convenio con el programa de formación
Marie Curie.
El programa de formación
de Tubinga está diseñado
para atraer a investigadores europeos
interesados en adquirir habilidades básicas
y experiencia en los principios fundamentales
de la radioterapia. La integración
de cursillos teóricos, formación
práctica y la colaboración
con múltiples instituciones de
gran prestigio a nivel internacional,
proporciona un contexto formativo amplio
y abarcador para físicos médicos
involucrados en el ámbito de las
ciencias biomédicas, y en especial
en el campo de la radioterapia.
En Europa hay un
déficit de centros de formación
en física médica y una necesidad
creciente de físicos médicos
con la formación adecuada. El impacto
de los programas de formación e
investigación que se están
llevando a cabo en Tubinga es múltiple;
entre sus repercusiones más notables
subrayaría la difusión de
la experiencia de físicos médicos
del más alto nivel a otros hospitales
y centros de investigación, para
el beneficio de los pacientes de cáncer;
el intercambio de conocimientos con otras
instituciones y el "efecto semilla",
que resulta en la creación de nuevos
programas educativos y de formación
en física médica en lugares
donde todavía no existen.
Mi periodo de formación
en el extranjero también ha sido
importante para mí en cuanto a
que me ha permitido adquirir una experiencia
profesional que me será de gran
ayuda en mi futura trayectoria profesional.
No puedo esperar a publicar mis resultados
en alguna revista científica.
Dado que pertenezco
a la primera generación de físicos
médicos de Rumania, la oportunidad
que me ha sido otorgada de pesar un tiempo
en un centro de formación Marie
Curie ha sido inestimable en términos
de mejora de mis conocimientos técnicos
y profesionales. El poder trabajar con
un grupo de profesionales de tan alto
nivel fue una oportunidad única
por la que estaré siempre enormemente
agradecido.
|