A pesar de todos estos progresos, trabajar en los lindes del universo tiene sus desafíos. La astronomía es una de las disciplinas que atraen a más jóvenes hacia el campo científico, pero la comunidad astronómica es reducida. El mercado laboral es muy competitivo, y son muchos los aspirantes a astrónomos que se ven obligados a cambiar de campo a la hora de hacer el doctorado, o a hacer post-docs fugaces, o a trabajar en el campo de la educación, o en alguna otra área distinta a la de la investigación.
El cielo tampoco es el límite a la hora de hablar de financiación. La semana pasada, en la 207º edición del encuentro de la American Astronomical Society, el Sr. Mike Griffin, de la NASA, advirtió a los astrónomos de la agencia espacial que tendrían que apretarse el cinturón para ir preparándose para la próxima exploración, a corto plazo, de la luna y marte. Los proyectos y los departamentos de la NASA van a ver sus fondos recortados en unos 100 millones de dólares, durante el próximo año. “Nosotros, los que dirigimos la NASA, estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para preservar un robusto programa científico frente a lo que son, francamente, unas realidades fiscales desalentadoras, que afectan y afectarán a todos los gastos discrecionales domésticos. En la astronomía espacial, y en otras áreas, tendremos que tomar decisiones duras, que exigirán optar por o bien mantener misiones actuales, o desarrollar nuevas capacidades. Son tiempos difíciles”. La situación de la National Science Foundation (NSF), que lleva varios años con recortes presupuestarios, es prácticamente idéntica.
En el Reino Unido, donde solamente un 20% de los doctores siguen practicando la astronomía en una universidad o un observatorio llegados los 40 años de edad, las perspectivas son igualmente sombrías, pero muchos astrónomos británicos mantienen la esperanza de tener carreras profesionales gratificantes. La editora europea Anne Forde realizó un interesante monográfico (The Job Market in UK Astronomy), en el que múltiples especialistas británicos comparten con los lectores sus impresiones acerca cómo perciben, hoy en día, su profesión.
Cuando el goteo de financiación es escaso y los astrónomos se ven forzados a trabajar con presupuestos exiguos, la innovación y la inventiva están a la orden del día. Si desean leer acerca de cómo un grupo de astrónomos canadienses están llevando a cabo investigación de vanguardia con restricciones presupuestarias muy estrictas, acudan al monográfico (en inglés) Big Science in a Small Country, preparado por el corresponsal de Next Wave Andrew Fazekas.
¿Qué se siente siendo uno de los primeros seres humanos que ha puesto los ojos en otro mundo? Eric Hébrard se considera un privilegiado por haber trabajado en la prueba Huygens de la Agencia Espacial Europea (ESA), que aterrizó en Titan, la luna de Saturno, en enero del 2005. En el monográfico Un Enfant des Étoiles [Un niño de las estrellas], la editora de Next Wave del Sur de Europa, Elisabeth Pain, nos resume sus conversaciones con un interesante estudiante predoctoral acerca de su fascinación por la astronomía y sobre el camino que le ha llevado a estudiar la atmósfera de la luna más grande del sistema solar.
Como casi todas las disciplinas, la astronomía está cambiando. Conforme los avances tecnológicos han alterado las herramientas y los métodos, los cambios sociales han incorporado a más mujeres en el campo. En el monográfico Changing Faces of Astronomy[Las caras cambiantes de la astronomía] tenemos la oportunidad de conocer a dos científicos de la próxima generación de astrónomos: Andrea Ghez, estudiante de la UCLA (University of California, Los Angeles), que está investigando la formación de las estrellas y los agujeros negros; y Raphael Hix, del Oak Ridge National Laboratory (Estados Unidos), que utiliza sus conocimientos y su know-how en programación para construir colaboraciones en el área de la astrofísica nuclear teórica.
Finalmente, nuestro socio del programa GrantsNet, José Fernández, nos ofrece un selecto listado de becas y fellowships para astrónomos.
Andrew Fazekas es corresponsal de Next Wave. Se pueden poner en contacto con él a través del siguiente correo electrónico: afazekas@aaas.org.
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