|
No
obstante, nada puede sustituir a un departamento
de traducción eficazmente dirigido
y surtido de todos los diccionarios técnicos
especializados (tan difíciles de
encontrar que la mayoría de los
traductores individuales no se los pueden
permitir). Los errores que pueden surgir
cuando se externaliza el trabajo a una
empresa de traducción cuya única
preocupación es abaratar los costes
de contratación de los traductores
pueden ser extremadamente caros a largo
plazo. Lamentablemente, la solución
que han adoptado las empresas (utilizar
a secretarias bilingües o multilingües
como traductoras, o asumir que mediante
determinadas herramientas de memoria de
traducción, tales como Trados,
se podrán producir traducciones
técnicamente correctas) no beneficia
a los traductores. Se requerirían
juntas directivas muy ilustradas para
que se reintrodujesen los departamentos
de traducción, y los mandamases
corporativos están lejos de comulgar
con estos ideales. Incluso las multinacionales
más importantes preferirían
invertir el dinero en contratar a consultores
externos, ¡que les dirán
que pueden prescindir de los departamentos
de traducción! En cualquier caso,
las empresas que tenían tales departamentos,
han vendido sus (a menudo irreemplazables)
materiales (diccionarios, software, etc.)
hace tiempo.
Afortunadamente,
en la actualidad abundan las oportunidades
de formación para futuros traductores
y, como consecuencia de ello, los servicios
externos de traducción son ahora
mucho más eficientes. Hoy en día,
muchas universidades ofrecen licenciaturas
en traducción, y también
hay Masters y doctorados. Algunas universidades
también ofrecen cursos de interpretación.
Muchos cursos de traducción e interpretación
son cursos de postgrado, a tiempo parcial,
que se desarrollan por las tardes, y serían
ideales para los licenciados de ciencias
con talento para los idiomas, o más
bien para la traducción. No se
confundan: la traducción es un
talento: no es solamente cuestión
de hablar varios idiomas. Cómo
funciona el cerebro para poder juntar
y establecer correspondencias entre dos
lenguas (y en el caso de la interpretación
de conferencias, la conexión entre
ambas se hace de forma casi simultánea)
es algo que ni los científicos
han sido todavía capaces de averiguar.
La mayoría
de la gente piensa únicamente en
la traducción, cuando piensa en
trabajo científico, pero la interpretación
es una habilidad igualmente importante.
A los intérpretes simultáneos
profesionales se les da tiempo para estudiar
la documentación antes de cada
conferencia, pero salvo que tengan un
conocimiento profundo del tema, si éste
es complejo se verán incapaces
de salir airosos de la situación.
De hecho, tantas aplicaciones científicas
exigen el uso de ordenadores que los intérpretes
que los usan poco están quedándose
atrás en conocimientos científicos
y están teniéndolo cada
vez más difícil a la hora
de interpretar en conferencias técnicas.
Los conocimientos técnicos son,
por lo tanto, igualmente importantes en
el campo de la interpretación.
Lamentablemente,
la mayoría de los lingüistas
son licenciados en letras. Sin embargo,
las biografías de algunos de los
traductores técnicos más
veteranos revelan que fueron primero científicos
y después traductores. Entre 1933
y 1939, los países anglófonos
se beneficiaron enormemente del éxodo
masivo de la Europa ocupada por los nazis,
cuando científicos de todas las
edades emigraron hacia el oeste e hicieron
lo posible por ganarse la vida traduciendo
textos científicos vitales del
que por aquel entonces era el idioma científico
por antonomasia: el alemán. Irónicamente,
la brillantez científica de estos
refugiados también hizo que virase
la vía primaria de expresión
científica del alemán al
inglés.
Todavía hoy
hay déficit de traductores tanto
del como hacia el inglés. Todas
las empresas de traducción y los
departamentos de documentación
de las grandes multinacionales se quejan
de lo difícil que es encontrar
traductores que comprendan perfectamente
lo que están traduciendo.
¿Qué
hay que hacer para empezar a trabajar
como traductor científico? Lo primero
es asegurarse de que su conocimiento de
los idiomas en cuestión es más
que aceptable y de que conoce su lengua
materna particularmente bien. Los científicos
que no saben redactar correctamente y
que cometen errores de ortografía
y gramática no sirven para traductores.
Trate de encontrar cursos de traducción
que le ayuden a practicar y a afinar sus
destrezas. Incluso aunque esté
todavía aprendiendo, puede tratar
de buscar trabajillos de traducción,
quizás en su propia empresa, o
ayudar a estudiantes a traducir artículos
o tesis sobre su campo científico.
Una vez haya adquirido
algo de experiencia, el siguiente paso
es unirse a un cuerpo profesional de traductores
e intérpretes, quizás como
miembro asociado. Todos los países
tienen sus propios organismos, y puede
encontrar sus direcciones en la red. Trate
de hacer el examen de habilitación
del organismo profesional en cuestión,
para ser reconocido como traductor con
todas las de la ley, y luego ofrezca sus
servicios s empresas de traducción
(encontrará muchas en Internet).
Estoy convencida
de que ha oído hablar de la TA
(traducción automática)
y de la MT (memoria de traducción).
Ambas son herramientas que pueden serle
de gran ayuda a los traductores que estén
trabajando en un proyecto de grandes dimensiones,
porque en éstos siempre hay muchas
palabras que se repiten y es muy útil
poder contar con un mecanismo que, de
forma automática, te recuerda cómo
tradujiste la misma palabra en el párrafo
anterior. La MT es muy práctica
para la "localización",
la traducción de series de manuales
que son actualizados anualmente o de forma
periódica; tales cambios son, a
menudo, de pequeña envergadura,
y ocurren al azar, así que los
clientes quieren evitar el gasto de tener
que traducir todo el manual cuando en
realidad sólo hay que traducir
unos cuantos párrafos. En su lugar,
puede utilizar el programa de MT, que
le indicará todas las correspondencias
que haya entre palabras repetidas y le
señalará el material nuevo,
no traducido. Pero ambas herramientas
son simplemente "ayudas" a la
traducción. No es más posible
automatizar la traducción y la
interpretación que conseguir que
los textos de Shakespeare sean escritos
por tres monos atados a sus máquinas
de escribir. Y eso porque el idioma es
creativo (cada hablante y redactor de
cada idioma tiene su propio medio de expresión)
y sólo una mente creativa puede
convertir esa expresión en el equivalente
de otro idioma.
Otra faceta del trabajo
de traductor técnico es que puede
encontrarse siendo pagado por aprender
cosas por las que uno misma pagaría
por aprender... Por ejemplo, hace poco
tuve que traducir una reseña sobre
pantallas LLCD, ¡precisamente cuando
estaba a punto de comprarme una! En determinadas
áreas científicas, puede
considerar inestimable el conocimiento
adquirido. En cualquier caso, como traductor
e intérprete verá que estará
aprendiendo todo el tiempo: nuevas palabras
y expresiones, nuevos avances en su campo
científico... Las adquisiciones
de información no tienen límite.
Espero que
les haya proporcionado una breve perspectiva
de las oportunidades para lingüistas-científicos,
y que redunde en que cada vez seamos más
los que consideremos la traducción
y la interpretación como salidas
profesionales, bien a tiempo parcial o
completo.
|