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Cómo llegué a crear mi propia empresa de traducción

HANNA VALENTA
SENSUS TRANSLATION SERVICES
ESTOCOLMO (SUECIA)

17/05/02

"¡Menudo riesgo ha asumido! ¡Qué atrevida es!". Así me suelen responder mis amigos y allegados cada vez que les digo que he creado mi propia empresa de traducción. No obstante, quizás les cueste creerlo, pero en el entorno en el que me he movido, tan amistoso y receptivo hacia la figura del emprendedor, me ha resultado más fácil crear mi propio negocio que encontrar un empleo de investigadora. El emprendedorismo se ha convertido en una moda en Suecia: es "lo que se lleva". Dado que demostrar que son capaces de producir empresarios mejora su reputación, muchas universidades tienen "programas para emprendedores", con el fin de ayudar a éstos a superar con éxito las primeras etapas (siempre las más difíciles) de la creación de su propio negocio. Yo tengo el privilegio de formar parte del "proyecto de emprendedores" del Karolinska Institutet, a través del cuál se me ha concedido el uso de una oficina con un ordenador, que me sale gratuita durante los primeros seis meses. También recibo asesoramiento financiero y cursos de márketing, ventas y gestión empresarial. ¿Me puedo quejar de algo?

Así que, ¿por qué decidí ser traductora científica? He vivido periodos largos de tiempo en ambientes tanto anglo- como suecoparlantes. Cuando tenía doce años, mi familia se mudó a los Estados Unidos, y allí estudié durante dos años. Cuando regresé a Suecia, seguí estudiando en colegios internacionales en Estocolmo, hasta que obtuve el diploma de Bachillerato Internacional (B.I.) en biología y ciencias empresariales, al final de mi etapa pre-universitaria. Decidí, a continuación, estudiar biomedicina en el Karolinska Institutet porque tenía curiosidad por saber qué es, exactamente, lo que hace que el cuerpo funcione. Finalizada la carrera, hice un Máster, también en biomedicina, que terminé el año pasado. La investigación en Suecia tiene un carácter marcadamente internacional: todos los artículos y los libros de textos están en inglés, pero dentro del laboratorio nos comunicamos en sueco. Tuve así la oportunidad de aprender la terminología biomédica en los dos idiomas de forma simultánea.

A lo largo de mis estudios universitarios, trabajé en el área de investigación de mercados para algunas empresas biomédicas. Siendo bilingüe, también me ofrecí, en algunas ocasiones, a colaborar en la traducción de los cuestionarios que empleaban. Pronto me di cuenta de lo importantes que son las buenas traducciones en el campo científico. Averigüe, asimismo, que la traducción como tal me gustaba, y mucho... Y me encantaba también pensar que podía estar ayudando a otros a comprender la ciencia. Cada traducción se convirtió en una búsqueda de la mejor manera de expresar cada concepto del texto original. También se aprende mucho mientras se traduce; muchas veces uno ha de investigar para encontrar los términos adecuados, y no hay forma de traducir un texto si dejar que éste sea parte de uno.

Cuando terminé mi Máster hace ahora un año, busqué información en Internet sobre la traducción, como actividad empresarial, y me sorprendió muy gratamente el entorno amistoso y optimista que envuelve las relaciones entre los traductores. Escribí a dos preguntándoles si me podían dar algún buen consejo para empezar a trabajar como traductora freelance. Obtuve dos rápidas y distendidas respuestas que me ayudaron mucho. Muchos traductores han creado sus propias páginas web con glosarios, bancos de terminología, diccionarios multilingües y consejos para otros profesionales. Algunas páginas incluyen también enlaces a la documentación a la que el traductor ha tenido que echar mano para preparar una traducción concreta. Pensé: "!Qué campo profesional más interesante!". En ese momento decidí comenzar mi propia empresa como traductora freelance y, hasta ahora, nunca me he arrepentido de ello.



Consejos para los emprendedores que quieren crear su propia empresa:


  • Asegúrese de que cuenta con una fuente de ingresos (un empleo previo o un trabajo temporal a tiempo parcial) en el momento de ponerse manos a la obra.

  • Conforme su empresa vaya prosperando, podrá empezar de depender en ella como única fuente de ingresos. En mi caso, sigo traduciendo cuestionarios sobre estudios de mercado, a tiempo parcial, para una empresa para la que trabajaba cuando era estudiante. Tan pronto termine todo el papeleo de Sensus y pueda empezar a emitir facturas con la razón social de la empresa, podré abandonar esta actividad y pasar a ser una traductora freelance a tiempo completo.

  • Asegúrese también de que se toma su tiempo a la hora de crear las bases de la empresa, diseñar su página web, vender sus servicios, comprar los suministros necesarios, etc. A menudo, la gente se olvida de que todos estos trámites necesarios llevan más tiempo del que parece.

  • Esté preparado y organizado adecuadamente antes de atender a su primer cliente. Sepa qué tarifas aplicará para cada servicio y tenga a mano los recursos necesarios para garantizar un trabajo bien hecho. No lo olvide: ¡las primeras impresiones cuentan mucho!.

  • Esté informado acerca de los temas de índole tributaria y contable con los que tendrá que estar familiarizado para poder gestionar su pequeña empresa.

Llamé a mi empresa Sensus Translation Services. Sensus es el origen latino del vocablo "sentido". El pre-requisito esencial para todo traductor es dominar dos idiomas. Cuando digo dominar quiero decir tener conocimientos exhaustivos de la cultura, los hábitos, la política y las gentes de los países de los dos idiomas que se van a utilizar para trabajar (el de origen y el de destino). No sólo se ha que conocer la palabra adecuada para cada ocasión: se tiene que saber cómo un sueco o un americano diría tal o tal cosa, y conocer los matices de cada palabra según el contexto.

La traducción científica es el trabajo ideal para mí en este momento. Es divertida y me permite decidir con total libertad cuánto tiempo, exactamente, quiero trabajar y cuándo. Nunca he sido una persona capaz de trabajar en horario de oficina ("de nueve a cinco") y la verdad es que valoro el hecho de poder trabajar intensamente durante largos periodos de tiempo para luego permitirme etapas de descanso igualmente extendidas. También sienta bien saber que hay demanda de traductores científicos en el mercado.

La mayoría de los traductores están especializados en derecho o económicas; no hay muchos científicos que decidan dedicarse a la traducción. Por supuesto, los riesgos siempre están ahí a la hora de fundar un nuevo negocio, y es necesaria una buena dosis de disciplina para hacerlo funcionar. No obstante, pienso que con el ambiente distendido y jovial que se respira en el gremio de los traductores, combinado con las políticas "pro-emprendedores" de hoy en día y el papel creciente de las empresas biotecnológicas en el mundo, tengo de mi mano todos los ingredientes necesarios para hacerme un buen hueco en el mercado como traductora científica freelance.

Algunos consejos para empezar a trabajar como traductor freelance:

 

La página web de Sensus Translation Services pronto estará a su disposición.



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