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A
diferencia de sus homólogos en
otros países, la mayoría
de los investigadores asiáticos
suelen conceder muy poca importancia a
la protección de los DPI, que dejan
siempre para el postre, en lugar de incluirla
en la fase de planificación de
la investigación. Debido a esta
falta de entendimiento, la protección
de los DPI no suele responder a la aplicación
de estrategia alguna, con lo que es poco
habitual que los investigadores realicen
una documentación adecuada de sus
invenciones. Consecuentemente, la protección
de los DPI deviene una tarea tediosa y
costosa y en ocasiones imposible debido
o bien a una divulgación anticipada
del invento o al archivo de éste
por parte de terceros.
¿Qué
son los derechos de propiedad intelectual?
En Singapur, los
DPI pueden clasificarse en patentes, derechos
de autor, marcas registradas, razones
sociales, información confidencial,
diseños e indicaciones geográficas
registradas, y diseños de circuitos.
En el contexto de las invenciones y los
descubrimientos en el campo de la biotecnología,
los dos formatos más habituales
de DPI son las patentes y la información
confidencial. La protección mediante
patente sólo se puede lograr presentando
y obteniendo una patente oficial en para
todos y cada uno de los países
del mundo. La información confidencial,
por otra parte, sólo puede ser
protegida mediante obligación contractual.
Los dueños de cualquier información
confidencial deben firmar lo que generalmente
se conoce como un acuerdo de confidencialidad
(Non-Disclosure Agreement o NDA,
en inglés), para garantizar
su no-divulgación.
La
patentación en el ámbito
de la biotecnología en Singapur
En virtud de las leyes sobre patentes
de la mayoría de los países,
sólo se pueden patentar los productos
y los procesos nuevos y no obvios. Los
descubrimientos científicos no
son patentables per se. Las distinciones
vagas, poco precisas, particularmente
en el área de la genética,
han creado bastante polémica en
la industria biotecnológica. Hay
quienes dicen, por ejemplo, que la información
genética es parte de la naturaleza
y que, por lo tanto, no es patentable.
En Singapur, en concreto, es muy poco
probable que la oficina de patentes jamás
conceda una patente para un gen determinado.
Singapur carece de una oficina para el
examen de las solicitudes de patentes
como la que tienen los Estados Unidos.
La Oficina de Propiedad Intelectual de
Singapur (IPOS), un nuevo organismo estatutario
creado por el gobierno, únicamente
recibe solicitudes, que luego manda a
examen a Australia o a Austria. El solicitante
tiene la opción de que su solicitud
sea estudiada por el Oficina Estadounidense
de Marcas y Patentes si hay un interés
estadounidense de por medio, o si obtiene
un permiso expreso de la IPOS para hacerlo.
¿Son imprescindibles
las patentes para los inventos en el campo
de la biotecnología?
Esto depende principalmente
de dos consideraciones: la naturaleza
de la invención y la estrategia
de comercialización de la misma.
El "confidencializar" la información
puede ser la mejor manera de proteger
ciertos inventos biotecnológicos,
como por ejemplo la fórmula específica
de un nuevo compuesto, ya que la solicitud
de patente exige la revelación
completa de dicha formulación.
Con la divulgación y la publicación
de la patente, otros pueden copiarla con
facilidad. En el caso concreto de las
fórmulas científicas, generalmente
resulta muy complicado establecer de modo
concluyente, en un supuesto litigio por
violación de patente, si un producto
rival es o no una copia de la fórmula
original. Sin embargo, si la estrategia
de comercialización incluye autorizar
el empleo de la fórmula a otros,
para su producción y venta, puede
ser prudente, y en ocasiones necesario,
presentar una petición de patente
ya que los citados beneficiarios de la
autorización o licencia pueden
solicitarla para su protección.
El coste puede ser
una consideración adicional. El
coste estimado de solicitud y obtención
de una única patente sencilla en
los mercados principales asciende a unos
100.000 - 20.000 Dólares americanos.
Este coste se contrae durante un periodo
de tres años, desde la fecha de
presentación de la solicitud. Si
no se dispone del presupuesto necesario
para solicitar la patente, en la mayoría
de los mercados puede ser aconsejable
mantener la confidencialidad de la invención
en lugar de revelarla y así permitir
que los competidores hagan uso pleno de
ella.
Asuntos relacionados
con los DPI que los investigadores y las
empresas biotecnológicas deben
afrontar
Recomendaría
que se hiciese frente a los temas relacionados
con los DPI desde el comienzo de la actividad
investigadora, incluso me atrevería
a decir desde el primer día.
A continuación
un listado de asuntos de importante consideración:
a) Estudio / análisis
de los DPI:
Si el objetivo del
investigador es encontrar una solución
a un problema o buscar descubrimientos
científicos con vistas a comercializarlos,
resulta absolutamente esencial que se
lleve a cabo un estudio a nivel mundial
de los DPI. El estudio debe realizarse
a partir de bases de datos comerciales,
de patentes y de investigación.
Para los estudios de índole comercial,
lo más rentable es emplear un buen
buscador online. Mi preferido es Copernic.com.
Los portales comerciales de biotecnología,
tales como www.biospace.com,
también proporcionan información
excelente sobre múltiples áreas
de interés. Los estudios a nivel
de investigación (trabajos publicados,
artículos y notas de prensa) pueden
realizarse utilizando los portales de
los principales institutos de investigación
biotecnológica (el de los Institutos
Nacionales de Salud, de los EE.UU.,
sería una posibilidad) o los sitios
web de determinadas publicaciones clave
del campo de la biotecnología,
como lo pueden ser Nature
o Science.
El estudio de las patentes ya existentes
es el más crucial de los tres.
Las búsquedas deben realizarse
en las bases de datos de las principales
oficinas de patentes, a saber, la Oficina
Estadounidense de Marcas y Patentes,
la Organización
Mundial de la Propiedad Intelectual
y la Oficina
Europea de Patentes. En Singapur,
es posible llevar a cabo búsquedas
a través del portal http://www.epatents.gov.sg/PE/.
En el caso de búsquedas de patentes,
ha de precisarse que dicha búsqueda
es sólo de patentes publicadas
/ concedidas. Dado que el proceso de concesión
de patentes suele demorarse en torno a
unos dos años, es probable que
el resultado de la búsqueda no
incluya los últimos avances tecnológicos.
De ahí que sea prudente llevar
a cabo una combinación de los diferentes
métodos de búsqueda aquí
señalados.
b) Titularidad:
Es otra consideración
de vital importancia, especialmente si
el investigador pretender embarcarse,
en el futuro, en una posible comercialización.
Me he topado con numerosos casos en los
resultó posible explotar determinadas
invenciones con un buen potencial comercial
debido a situaciones de titularidad bien
injustas o poco claras. En virtud de la
Ley de Patentes de Singapur, las invenciones
creadas por empleados, y en especial las
invenciones en las áreas en las
que el empleado está especializado,
pertenecen a los empleadores. Como los
investigadores suelen trabajar en instituciones
y organismos dedicados a la investigación,
lo habitual es que no compartan los DPI
de los inventos salvo que se hubiese acordado
lo contrario. Hasta hace muy poco, la
mayor parte de los institutos y centros
de investigación no solían
tener normas ni directrices claras sobre
participación en los beneficios
de las invenciones. En el caso de los
estudiantes de doctorados, su posición
es todavía más confusa ya
que no son empleados de las instituciones
educativas en las que desempeñan
su labor. Salvo que los términos
y condiciones de matrícula lo definiesen
de otro modo, podría decirse que
las invenciones creadas por el estudiante
le pertenecen a él y no a su centro.
c) Carga de la
prueba (onus probandi):
En el proceso de
procura de protección para un invento,
el propietario de éste tiene el
deber de aportar carga de la prueba. En
ocasiones, ésta también
se requiere en el propio proceso de solicitud
de la patente. A muchos inventores les
cuesta proporcionar pruebas documentales
adecuadas cuando se les piden hasta varios
años después del comienzo
de su investigación. Esta imposibilidad
puede tener resultados fatales ante cualquier
demanda. De ahí que sea importante
establecer procedimientos y procesos de
documentación adecuados para evitar
este tipo de problemas. Los datos de investigación
que se consideren importantes deben ser
anotados y guardados correctamente, firmados
por todas las partes involucradas y almacenados
de forma segura. También deben
ser bien conservados, como activos importantes
de la empresa, todos los acuerdos firmados
relacionados con la divulgación
de los DPI, con su autorización
a otros o con participaciones en éstos.
El contar con documentación adecuada
de cada invención (y en particular,
de la metodología investigadora
y los protocolos empleados) facilita considerablemente
la tarea de los abogados especialistas
en patentes y permite ahorrar muchos gastos.
d) Normas generales
sobre revelación de información
protegida:
También deben
ser tenidas en cuenta para garantizar
que no hay un acceso no autorizado o una
revelación de la información
que pudiera ser perjudicial para la protección
de los DPI. La mejor manera de enfocar
este tema podría ser el tener un
procedimiento operativo estándar
para todos los asuntos relacionados con
los DPI. Muchas empresas han sufrido violaciones
de sus derechos de propiedad intelectual
debido a que el acceso a los DPI no estaba
apropiadamente controlado o a chivatazos
por parte de los empleados de la compañía.
Es práctica habitual hoy en día
que empleados, consultores y otros agentes
involucrados en la empresa firmen acuerdos
de confidencialidad y de DPI antes de
obtener acceso a los DPI de dicha compañía.
e) Auditoría
de los DPI:
Debido a que la mayoría
de los investigadores no suelen estar
formados en leyes ni al tanto de los DPI,
es inteligente mantener a los investigadores
continuamente formados en esta materia.
Una opción interesante es contratar
los servicios de profesionales para llevar
a cabo, de forma habitual, informes de
auditoría de los resultados de
la investigación y así garantizar
que no se pierda ni descuide ninguna invención
que valga la pena. Estos informes podrían
realizarse coincidiendo con determinadas
fechas importantes, "hitos",
desde el punto de vista de la financiación
o de volumen de negocio, dentro de la
evolución de la empresa. De este
modo, resulta posible ensalzar el valor
económico de la compañía
en la medida en que es capaz de mostrar
un archivo de DPIs en progresivo aumento.
f) Presupuestación
de los gastos relacionados con los DPI:
Una empresa de biotecnología
puede gastar hasta un 20% de su capital
en asuntos relacionados con la protección
de los DPI. Estos gastos incluyen los
estudios de DPI, las auditorías,
los honorarios jurídicos, la contratación
de un abogado de plantilla y la tramitación
de la presentación de solicitudes
de patentes. Dado que la cuantía
de la que estamos hablando es bastante
significativa, la empresa debe preparar
un presupuesto independiente. Como la
protección de los DPI es un proceso
continuo, es aconsejable preparar un plan
presupuestario a 3 años. Con el
presupuesto adecuado, la empresa no se
encontrará con fondos insuficientes
para este aspecto tan crucial.
Conclusión
Pienso que si Singapur
y otros muchos países asiáticos
quieren llegar a ser jugadores con éxito
en el mercado tecnológico internacional,
en necesario un cambio de mentalidad en
toda la cadena de valores. La comunidad
investigadora debe prestar más
atención a la protección
de los DPI, además de a la ciencia
en sí. Las instituciones han de
ser más generosas a la hora de
compartir los DPI, creados por los investigadores,
con los propios investigadores y la industria
privada. Y lo más importante de
todo: las entidades asiáticas de
inversión deben otorgar más
valor a los DPI y asignar más financiación
a las empresas de biotecnología
de forma que puedan obtener protección
de los DPI a nivel internacional.
* Alex Thian es
cofundador y presidente de Research
Biolabs, una empresa plenamente integrada
de biomedicina y ciencias de la vida,
especializada en la distribución
de productos, en los servicios genómicos
y en los diagnósticos moleculares.
Alex Thian ejerció de abogado en
Singapur entre 1987 y el 2000, especializándose
en propiedad intelectual y tecnología.
Sus principales áreas de ejercicio
profesional eran la protección
internacional de derechos de propiedad
intelectual, la estructuración
corporativa de inversiones tecnológicas
y la comercialización y explotación
de invenciones. El Sr. Thian era el asesor
jurídico externo de la Singapore
Productivity and Standards Board entre
1990 y 2000. También fue asesor
legal para el Instituto de Investigación
e Ingeniería de Materiales (Singapur)
y de 1-Net Singapore Pte Ltd.
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