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En
el campo del derecho de patentes, el éxito
se mide por la habilidad que tenga uno
para codearse con inventores, abogados
y directores generales, y encontrar maneras
de, defensivamente y ofensivamente, proteger
la propiedad intelectual de los clientes.
Y se requiere de todo un equipo de profesionales
del derecho: especialistas técnicos,
agentes de patentes, investigadores, secretarias
jurídicas, personal parajurídico,
asesores comerciales, especialistas en
marketing, intérpretes, socios
en el extranjero, informáticos...
para ponerse manos a la obra y llevar
a buen puerto cualquier solicitud de patente.
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El derecho de patentes en Europa
sin estar en posesión de
un título en Derecho
En los Estados
Unidos, muchas personas optan
por obtener un título en
Derecho antes de iniciarse en
el mundo profesional de las patentes.
Sin embargo, en Europa, y en particular
en Alemania, esto no es lo habitual.
"En
Europa, los abogados especialistas
en patentes deben tener una licenciatura
científica y luego son
formados en derecho en el propio
lugar de trabajo. Tienen que aprobar
exámenes con un importante
componente jurídico, pero
no tienen que estudiar la carrera
de derecho como tal", revela
Guenter
Isenbruck, uno de los más
importantes abogados de patentes
de Alemania. Isenbruck estima
que "sólo entre un
1 y un 2% tienen ambos títulos
(ciencias naturales y derecho)".
Isenbruck, doctor en Ciencias
Químicas, ha dedicado toda
su vida laboral al derecho de
patentes, habiendo trabajado tanto
a nivel nacional como europeo.
Isenbruck
ha sido testigo, en Alemania,
de un cambio importante en las
actitudes hacia el derecho de
patentes a lo largo de los últimos
diez años. Solía
ser considerada una profesión
para burócratas introvertidos
pero ahora es una alternativa
atractiva para científicos
de laboratorio. "Las personas
que están dispuestas a
hablar con otros... a motivar
a los científicos para
que revelen sus ideas", están
muy solicitadas, afirma Isenbruck.
En Alemania, las relaciones cercanas
entre bufete de abogados y clientes
son la clave del éxito.
Los especialistas en patentes
han de sentirse próximos
a sus clientes. "El trabajo
a menudo se discute a lo largo
de las comidas", afirma,
por lo que es crucial tener buenas
habilidades sociales y estar dispuesto
a dejar el despacho y reunirse
fuera con los clientes.
Antaño,
los jóvenes científicos
alemanes solían evitar
las ciencias naturales, explica
Isenbruck. "Hace diez años,
la química, la biología,
la tecnología genética...
eran disciplinas de poca demanda.
Consecuentemente, el número
de personas que optaron por estos
campos disminuyó considerablemente",
dice Isenbruck. Por lo tanto,
él considera que existen
vacíos en determinadas
áreas científicas
que podrían proporcionar
oportunidades excepcionales en
el derecho de patentes. "Quiere
decir que la gente que comienza
a estudiar química hoy
tendrá excelentes oportunidades
laborales dentro de cinco años".
Los jóvenes científicos
también están mucho
más familiarizados con
la idea de que su trabajo requiere
ser protegido, especialmente dados
los múltiples convenios
establecidos entre universidad
e industria. Así, el gobierno
alemán está patrocinando
y financiando proyectos para trasladar
los departamentos de propiedad
intelectual a entornos más
académicos. Muy pocas universidades,
declara Isenbruck, tienen secciones
de asesoramiento sobre patentes,
que ofrezcan consejos acerca de
cómo convertir experimentos
en inventos o redactar acuerdos
de licencia lucrativos. Podría
resultar inestimable como experiencia
que se involucre en este campo
creciente de la propiedad intelectual
en su universidad mientras que
continúa su formación
o investigación científica.
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Los especialistas
técnicos y los agentes de patentes:
Derecho, no; licenciatura científica,
sí
¿En qué
ámbito dentro del Derecho podría
sentirse más a gusto un científico?
Es comprensible que un doctor que haya
dedicado años a su tesis y, quizás,
a investigación postdoctoral se
lo piense dos veces antes de embarcarse
en tres o cuatro cursos académicos
más en la facultad de Derecho.
Sin embargo, no es necesario tener un
título en esta disciplina para
ser considerado indicado para una vacante
en el departamento de propiedad intelectual
de un bufete de abogados. En particular,
los especialistas técnicos y los
agentes de patentes no necesitan tener
ningún tipo de formación
jurídica antes de entrar.
Estos especialistas
técnicos y agentes de patentes
sí que necesitan, por otra parte,
tener formación en ciencias o ingeniería.
En este sentido, los científicos
tienen ventaja frente a los estudiantes
de derecho sin formación científica,
ya que no es posible ser agente de patentes
sin ningún tipo de cualificación
en ciencias. De hecho, el gobierno estadounidense
no admite a nadie al examen para entrar
en el Colegio de abogados de patentes
(patent bar exam) que no esté
en posesión de una licenciatura
científica.
¿Qué
son los especialistas técnicos
y los agentes de patentes?
Los especialistas
técnicos y los agentes de patentes
desempeñan, esencialmente, las
mismas funciones: preparan solicitudes
de patentes y están en contacto
estrecho con las oficinas de patentes
estadounidenses y del extranjero para
defender las peticiones de sus clientes.
La diferencia entre ambos puestos es que
el agente de patentes ha aprobado el patent
bar exam, tiene un número de
colegiado y está reconocido por
el gobierno norteamericano como alguien
que ejerce el derecho de patentes. El
especialista técnico, por otra
parte, no puede firmar documentos jurídicos
en solitario ni comunicarse con la oficina
de patentes estadounidense.
Los agentes de patentes
suelen cobrar más que los especialistas
técnicos de los bufetes pero la
remuneración de ambos es inferior
a la de los abogados del bufete y, por
supuesto, a la de los socios (abogados
senior, miembros del bufete). El salario
típico de un especialista técnico
puede oscilar entre los 50.000$ y los
75.000$. El de los agentes también
se mueve en torno a estas cifras, aunque
podría subir hasta los 80.000$-90.000$.
Tanto los especialistas
técnicos como los agentes de patentes
deben facturar un determinado número
de horas al año, y las "horas
facturables" se pueden convertir
en una obsesión dentro del gremio.
Dependerá del tipo de bufete para
el que trabaje, pero puede que se le exija
trabajar de 1600 a 2100 horas al año.
Normalmente, tendrá que trabajar
ocho horas para facturar seis (actividades
no facturables, como comidas, pausas para
tomar café, las discusiones sobre
qué hacer el fin de semana... van
sumando tiempo).
Busque tocar el
cielo
Para un científico
sin formación en derecho, la vida
en el campo de las patentes comienza en
el nivel de especialista técnico.
En líneas generales, el trabajo
del especialista técnico consiste
en comprender la ciencia que subyace a
una "invención" y, a
continuación, diseñar una
solicitud de patente, bien redactada,
que describa, sin entrar en los detalles,
los atributos únicos de ese descubrimiento
o de ese avance científico.
Hacer esto bien requiere
concentración, disciplina y razonamiento
lógico, pero sobre todo, creatividad.
El especialista técnico ha de ser
capaz de analizar cada "elemento"
de una invención y ver de qué
manera puede ser ampliado. Si la invención
utiliza células bacterianas, ¿permite
también el empleo de células
mamíferas? ¿De cuántas
maneras diferentes se puede administrar
un fármaco? El objetivo es impedir
que otras personas hagan el mismo invento
(una patente no otorga el derecho a hacer
algo, otorga el derecho de impedir que
todos los demás lo hagan sin su
permiso). Una patente que sólo
haga mención de las células
bacterianas, no protegerá la invención
frente a alguien que opte por usar células
mamíferas en su lugar.
De igual modo, no
se puede redactar una solicitud de patente
que infrinja la patente de otro. El especialista
técnico debe, pues, tener en cuenta
todo el panorama global, todo el "arte"
- patentes anteriores y publicaciones
científicas - que pueden estar
algo relacionadas con la invención
de su cliente y apartarse de ellas. Es
muy difícil obtener una patente
si la invención, dentro de determinados
marcos jurídicos, ya ha sido patentada,
descrita, utilizada o vendida. Es su trabajo
explorar a fondo la base de datos y averiguar
el estado de la cuestión, comunicar
las averiguaciones al cliente y asesorarle
sobre qué hacer después.
Los especialistas
técnicos y los agentes de patentes
pueden participar en todo tipo de actividades,
desde en la resolución de disputas
de autoría a infracciones de derechos,
invalidación de patentes, escrutinio
de deposiciones y diseño de planes
de negocio para los clientes. Así
que tiene que estar dispuesto a aplicar
su creatividad y sus habilidades de comunicación
en todas las esferas.
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Ciencia + Derecho = Derecho de
patentes
Es un error
creer que un cierto talento para
la redacción y un doctorado
en ciencias son todo lo que se
necesita para conquistar el mundo
de las patentes. Puede que no
necesite un título en derecho,
pero sí que necesita ejercerlo.
Si no comprende los principios
del derecho ni sabe cómo
aplicarlos, el especialista técnico
o el agente de patentes puede
acabar limitando, inapropiadamente,
la invención del cliente,
o mismo perder la posibilidad
de obtener la patente deseada.
Las palabras - y no los dólares
- vienen a ser la moneda mediante
la cual los inventos son comercializados.
Como tal, resulta crucial instruirse
bien en los significados y las
connotaciones de las palabras
empleadas en contextos jurídicos.
Por ejemplo, todos los investigadores
saben que una publicación
científica es una "referencia",
pero en el derecho de patentes,
el denominar a una publicación
"referencia" implica
admitir que dicha publicación
puede haber sido relevante para
su invención - y eso puede
dar a la oficina de patentes luz
verde para usar esa obra contra
usted.
También
es su labor convencer al examinador
que todo el "arte previo"
- la bibliografía científica
y las patentes previas a la realización
del invento - no describen el
invento, ni en parte ni en su
totalidad. Esto exige utilizar
argumentos lógicos basados
en principios jurídicos
resumidos en el estatuto, en el
reglamento y en la legislación
gubernamental sobre el ejercicio
del derecho de patentes.
Muchas personas
comienzan como especialistas técnicos
antes matricularse en leyes. Es
justo señalar que muchos
científicos buscan esta
ruta como peldaño antes
de entrar en la facultad de Derecho.
Algunos bufetes de abogados podrían
exigirle que estudiase derecho,
mientras que muchos otros no le
empujarán ni en una ni
en otra dirección. Algunos
tienen planes de prestaciones,
entre los que se incluiría
el reembolso de sus estudios si
se compromete a ejercer en bufete
tras graduarse. En cualquier caso,
un trabajo como especialista técnico
o agente de patentes es un gran
punto de partida para iniciarse
en el derecho de patentes y comenzar
a aplicar su formación
científica.
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Reportero, interrogador,
defensor
En este sentido,
los especialistas técnicos y los
agentes de patentes tienen que ser interrogadores
además de defensores de la invención
de su cliente. Las viejas máximas
periodísticas de ¿Qué?
¿Quién?¿Dónde?¿Cuándo?
¿Por qué? son tan válidas
para las mentes curiosas de los especialistas
en patentes como para los sabuesos en
búsqueda de noticias para aparecer
en portada. Si no es capaz de elaborar
con suma facilidad un resumen de quinientas,
entonces el derecho de patentes no es
lo suyo. Pasará casi todo el día
delante de la pantalla del ordenador,
mecanografiando cartas, argumentos o solicitudes.
Tiene que gustarle redactar. Aprende
a hablar y escribir con precisión,
claridad y lógica o incluso tener
una vena periodística resulta crucial
a la hora de trabajar en derecho de patentes.
De vuelta al grupo
Lombardi tiene razón:
en el mundo del derecho de patentes, no
sólo una persona lleva la voz cantante.
Es el equipo el que rebosa talento, y
no sólo el delantero. Los investigadores,
por ejemplo, son esenciales en la medida
en que proporcionan información
vital a los especialistas técnicos
y a los agentes de patentes que han de
elaborar argumentos adecuados para la
defensa de las solicitudes. Los investigadores
pueden ser bibliotecarios o proporcionadores
de servicios que analizan bases de datos
de patentes, derecho consuetudinario,
biotecnología y bibliografía,
además de libros y búsquedas
online a partir de palabras o conceptos
clave. El despacho de abogados empleará
a estas personas en plantilla o contratará
sus servicios de forma externa.
Aquellos de ustedes
que abandonaron el laboratorio e hicieron
un MBA , o que se quedaron en el laboratorio
y asistieron a una escuela de negocios
a tiempo parcial podrán encontrar
en el derecho de patentes la oportunidad
anhelada. El número de nuevas empresas
(start-ups) biotecnológicas
que necesitan asesoramiento sobre derecho
corporativo y ayuda en el diseño
de planes de negocio consistentes, está
en aumento. Averigüe cómo
poner en práctica sus híbridas
habilidades en el derecho de patentes:
localice unos cuantos despachos de abogados
de su zona y pídales una entrevista
informativa.
Otros aspectos
interesantes del derecho de patentes
Uno de los aspectos
más gratificantes del derecho de
patentes es que ofrece la oportunidad
de trabajar con ciencia de vanguardia
antes de que se publique en Science. Aparte
de estar al tanto de los últimos
avances tecnológicos (que usted
ayuda a dar forma), sus clientes pueden
estar esparcidos por todos los rincones
del mundo: puede presentar una solicitud
para una start-up de la India,
escribirse con inventores españoles
y revisar datos experimentales de una
universidad japonesa, y todo ello a lo
largo del mismo día.
El derecho de patentes
también le coloca como delantero
en el trato con el gobierno estadounidense.
Es su labor convencer a la Oficina de
Marcas y Patentes de que nunca ha visto
nada parecido al invento de su cliente.
Si tiene la actitud, la perspectiva y
el entusiasmo adecuado, verá como
el ir cada día a la oficina es
tan estimulante como ir al laboratorio.
"Si no está
loco de entusiasmo, le despedirán
con entusiasmo"
El entusiasmo,
las ganas de aprender y el trabajo en
equipo son, efectivamente, las claves
del éxito, señaló
Lombardi. "El Green Bay Packers
fue lo que fue gracias al trabajo en equipo",
reveló. No importa si le gusta
o no el fútbol, ni si sabe quién
fue Vince Lombardi... la pregunta es si
podéis uniros, discutir en grupo
en busca de ideas y soluciones, atacar
sorteando con gracia las trabas jurídicas
y volver a casa triunfantes. Una carrera
profesional en derecho no despega cuando
obtiene su título en derecho; comienza
cuando habla con su primer cliente.
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