Recientemente, tuve la oportunidad de entrevistar telefónicamente a tres de sus profesores, Gerry Dozier, Juan Gilbert y Cheryl Seals, todos ellos afroamericanos, jóvenes y vitalistas. Compartieron conmigo sus opiniones sobre una serie de temas relacionados con la informática y las tecnologías de la información (TI). Hablamos de las actuales perspectivas de empleo para los especialistas de estas áreas, y de sus puntos de vista acerca de los nuevos avances tecnológicos que ya se van dislumbrando en el horizonte, y de la mejor manera de ir construyéndose, uno mismo, una buena carrera profesional en estas dos disciplinas.
Los profesores
Dozier fue el primero en aterrizar en Auburn, en 1997. Hoy por hoy, también es el único de los tres que tiene plaza como titular, aunque Gilbert está pendiente de una revisión de su estatus este próximo otoño. Previamente, Dozier fue profesor en la North Carolina A&T State University, institución académica fundamentalmente docente. Aunque los informáticos tienden a contemplar– por regla general - la industria como primera opción profesional, Dozier siempre aspiró a llevar a cabo investigación en inteligencia artificial (IA) y en computación evolutiva en una institución académica. (Véanse los recuadros laterales para conocer los intereses investigadores de cada profesor). En un congreso profesional, conoció a varios catedráticos de ingeniería de Auburn, que le animaron mucho a que solicitase una plaza de docente en su universidad. Eso hizo y así es como, tras ser aceptado, pasó a engrosar el cuerpo docente de este centro.
En el caso de Gilbert, fueron los ánimos de Dozier, junto al amistoso ambiente de trabajo y las múltiples oportunidades investigadoras de Auburn, las que le convencieron para incorporarse a su profesorado en el año 2000. Antes, había considerado la posibilidad de meterse en la industria o en otras universidades, siempre en calidad de investigador, con vistas a proseguir sus estudios en el área de la interacción humano-ordenador (HCI, en sus siglas en inglés), y en cómo la cultura afecta al modo en que las personas desarrollan, utilizan e implementan las nuevas tecnologías.
Juntos, Dozier y Gilbert animaron a Seals a que se uniese a ellos en Auburn, en el 2003. Al igual que Gilbert, Seals había estado considerando salidas profesionales en la industria, además de en la universidad. No obstante, en su caso, fue el deseo de enseñar, además de investigar, la que le hizo decantarse por una institución académica. Seals estudia la HCI, y más específicamente, la programación de los usuarios finales (end-user programming).
|
Intereses investigadores: máquinas, humanos, sus simulaciones e interacciones
Gerry Dozier investiga, en sus proyectos de IA, cómo navegar mejor por entornos físicos cambiantes. “Siempre buscamos hacer las cosas inteligentemente”, dice Dozier, en relación a la importancia de su área de estudio. La computación evolutiva aspira a la resolución de problemas mediante principios biológicos (ej. reproducción, mutación, competición y selección). Uno de los proyectos de computación evolutiva de Dozier utiliza el sistema inmunológico humano como modelo para la creación de una red-sistema de seguridad. Otro proyecto en el que participa parte de la utilización de determinados algoritmos evolutivos interactivos, a través de los cuales un “instructor” proporciona input a un robot para “enseñarle” a llevar a cabo una serie de objetivos.
Los proyectos de Juan Gilbert se agrupan fundamentalmente en torno a las áreas dele-learning (o aprendizaje virtual), los sistemas de lenguajes hablados y las bases de datos. Sus estudios de e-learning están orientados a la creación de estrategias inteligentes que permitan personalizar la instrucción. Está intentando posibilitar la interacción entre los usuarios y los sistemas de lenguaje hablado, y permitir la integración de la capacidad del habla en las bases de datos grandes. La investigación de Gilbert en el área de éstas últimas está orientada en torno a tres grandes ejes: minado de datos, almacenaje y recuperación de la información.
En la actualidad, la actividad investigadora de Cheryl Seals se está centrando en los programadores “nóveles” (y no en los expertos, como la mayoría de los estudios de este género), y en concreto en los profesores de ciencias de Secundaria. Seals desea crear un marco que apoye el modo en que los docentes programan las simulaciones educativas, mediante técnicas de programación visual.
|
Hacer frente a una caída de mano de obra
Aunque las transiciones del mundo estudiantil al laboral de Dozier, Gilbert y Seals fueron exitosas, no es éste el caso de muchos especialistas en informática y TI de la actualidad, que sí que están sufriendo para dar este salto. Hace no mucho tiempo, algunos expertos en tendencias del mercado de trabajo anticiparon un exceso de licenciados en estos campos. No obstante, estos tres profesores son optimistas en relación a las perspectivas laborales – tanto en la industria como en el ámbito académico – de, al menos, los profesionales estadounidenses.
Los tres docentes se mantienen constantemente informados acerca de la situación política de los Estados Unidos, para asegurarse de que están al tanto de los cambios que pudiesen producirse en las políticas que les afectan directa e indirectamente. Los académicos del campo de la informática se ven siempre irremediablemente repercutidos por los cambios en las políticas gubernamentales, ya que afectan tanto a la fuente como a la disponibilidad de los fondos para becas. “Es difícil predecir hacia dónde va a canalizarse el dinero”, dice Gilbert. “Pero nos adaptamos y vamos allá a donde vayan los dólares”.
Ahora mismo, la financiación federal para investigación está siendo encauzada hacia el área de seguridad nacional, así que Gilbert opina que es probable que haya un incremento en el número de trabajos para expertos en informática y TI conforme el gobierno vaya liberando los fondos para becas. Una amenaza importante para los sectores de la informática y las TI es el envío de proyectos al extranjero; tendencia que se conoce como deslocalización. No obstante, muchos empleos relativos a la seguridad nacional no pueden ser deslocalizados, porque el reglamento en vigor requiere que sean ciudadanos estadounidenses los que desempeñen estos trabajos.
Protéjase, edúquese
La palabra clave aquí es “muchos”. “Cualquiera puede realizar una tarea básica de programación”, dice Seals, en relación a la deslocalización. Es muy probable, pues, que los trabajos de relativamente bajo nivel sigan canalizándose hacia el extranjero. Sin embargo, puntualiza Seals: “algo que oí en una ocasión es lo que nunca se podrá deslocalizar es la creatividad. Así que si eres bueno en resolución de problemas, siempre habrá demanda de tu talento”. Tanto Seals como Gilbert y Dozier coinciden en que, en el mercado de trabajo actual, la mejor forma de protegerse consiste en obtener formación de postgrado.
Dozier cree que “volver a la universidad y obtener un diploma de postgrado es algo que todo el mundo va a tener que hacer, antes o después”. Ha habido una inflacción de los títulos (los trabajos que antes se le asignaban a licenciados, ahora exigen también estar en posesión de un Máster), que ha creado una situación en la que el que quiere mejorar sus oportunidades de éxito profesional, necesariamente ha de realizar estudios de Tercer Ciclo. “Con un doctorado bajo el brazo, digamos que en la búsqueda de empleo, partes de la mejor posición en la línea de salida”, dice Dozier. “Se te amplian las posibilidades de elegir”.
Aunque las actuales perspectivas para los profesionales de las T.I. pudiesen parecer sombrías, Dozier cree que el actual parón se debe a que el mercado sólo empieza ahora a comprender los diversos modos de aplicar estas nuevas tecnologías. También es de los que opinan que el campo de la informática seguirá expandiéndose con la proliferación de los ordenadores en los lugares de trabajo, en los hogares y en la sociedad en general. Los tres profesores coinciden en señalar que los ordenadores y sus aplicaciones continuarán haciéndose cada vez más inteligentes, pero que seguirán siendo incapaces de generar nuevos pensamientos. Debido a esta falta de creatividad, siempre se necesitarán personas con las habilidades para gestionarlos.
Las aplicaciones del futuro
Así que, por muy inteligentes que lleguen a ser los ordenadores, los profesionales de la informática y las TI seguirán llevando las riendas de la innovación en estos dos campos. Los profesores entrevistados prevén un mejor mañana para las carreras profesionales en ambos ámbitos, así que les pregunté qué, exactamente, esperaban ver en este futuro esperanzador. Dozier me recomendó un libro titulado “Nuestro futuro molecular” (Our Molecular Future), de Douglas Mulhall. El autor anticipa que las grandes aplicaciones del futuro combinarán las áreas de la genética, la robótica, la inteligencia artificial y la nanotecnología. Los profesores coinciden en que el futuro traerá una integración de la informática con otras tecnologías, y dicen que basta tender la mirada a Hollywood para hacerse una idea de por dónde vendrán los tiros.
“¿Quiere saber qué dirección está llevando la innovación tecnológica? Vaya al cine”, dice Gilbert. Las lustrosas tecnologías que se muestran en la pantalla grande a menudo están en sus fases más incipientes en el mundo real. Gilbert menciona, como ejemplo, la película “Yo, Robot”, cuyos protagonistas son unos androides autónomos muy inteligentes. El concepto es una versión un poco más sexy de un proyecto en el que Gilbert y Dozier están trabajando conjuntamente, que consiste en estudiar de qué maneras podrían los ordenadores adaptarse a los usuarios humanos, situación inversa a la actual, en la que son los usuarios los que tienen que adaptarse a las funciones y al razonamiento de los ordenadores.
Gilbert y Dozier también están trabajando juntos en otra aplicación que permitirá que un programa se vaya auto-desarrollando de forma inteligente. Este proyecto combina las especialidades de ambos expertos (programación de usuario final y computación evolutiva). La aplicación está diseñada para tomar input de una amplia muestra de personas, a partir del cual formar y entrenar al sistema.
Gilbert añade que la gestión y el minado de datos son otros dos campos que experimentarán un gran crecimiento a corto plazo. Dice que, conforme aumente la población de la Tierra, se incrementará la demanda de recuperación, clasificación, seguridad y manipulación de datos. Será la habilidad de adaptación inteligente a la sociedad la que distinguirá las nuevas tecnologías de las actuales.
Del mismo modo, será la adaptabilidad a estas demandas cambiantes la que determinará qué profesionales de la informática y las TI sobrevivirán en el futuro próximo. Dozier, Gilbert y Seals han protegido sus carreras profesionales educándose a sí mismo tanto de manera formal (a través de doctorados) como informal (estando al tanto de los matices políticos y económucos capaces de repercutir en la demanda de empleo). ¿Qué han hecho o qué harán ustedes?
|