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Oportunidades de investigación en el área de la informática 

JIM AUSTIN

ESTADOS UNIDOS 

24/09/04


 

 

Gregory Andrews no fue parte de ese ramillete inicial de pioneros que, formados en otras disciplinas, “parieron” la informática. No obstante, sí que la amamantó y la tomó en brazos desde su más tierna infancia, y la acompañó – junto con muchos otros de su generación – en su desarrollo hasta la madurez. En la actualidad, Andrew trabaja para la National Science Foundation, como Director de redes y sistemas informáticos. Hablé con él acerca de la situación actual y las perspectivas futuras de las carreras investigadoras en el campo de la informática.

 

Andrew era estudiante de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) el año en que se creó su primer departamento de informática. La primera asignatura de informática que cursó fue, de hecho, impartida por el primer doctor en informática de esta universidad. Andrew se licenció en matemáticas en 1969 (Stanford no comenzó a ofrecer la licenciatura en informática hasta principios de los setenta) y se doctoró por la Universidad de Washington en 1974. Inmediatamente después, comenzó a dar clase en la Cornell University. En 1979, se incorporó al cuerpo docente de la Universidad de Arizona, donde ha permanecido desde entonces (entre 1986 y 1993 en calidad de jefe de departamento).

Andrews recibió dos importantes premios de la Universidad de Arizona, uno de los cuales reconoce su trayectoria profesional. Ha formado parte de varias juntas editoriales y de la junta directiva de la Computing Research Association, una organización profesional orientada hacia la investigación en informática. Es autor o co-autor de tres obras y numerosos artículos. Le encanta jugar al golf y se vanagloria del hecho de que su handicap sea inferior al tamaño de sus zapatos.

Next Wave: lleva más de treinta años como profesor universitario de informática; eso le remonta prácticamente a los orígenes de este campo científico, ¿no?

Andrews: Aprendí de las personas que hicieron nacer esta disciplina.

¿Cómo son las oportunidades profesionales en el área de la informática de hoy en día, en comparación con las del pasado reciente? ¿Mejores o peores?

La Computing Research Association lleva treinta años publicando anualmente un informe – conocido como el Taulbee Survey – que contiene datos sobre cifras y perspectivas de empleo para los doctores en informática. Puede acceder a los últimos números de forma gratuita en Internet (haga clic aquí para leer el informe más reciente).

Si observamos elgráfico 2 de este informe, parece que en los últimos diez años, aproximadamente, hay una tendencia a la baja en la “producción” de doctores

Sí, cierto, pero los números no se han visto reducidos de forma dramática. Durante los primeros veinticinco o treinta años de nuestra existencia, tuvimos una cifra estable anual de unos 200 nuevos doctores. Las hornadas de doctorandos se fueron haciendo más y más abundantes en la década de los ochenta conforme pasamos a ser considerados una ciencia “experimental”. Los últimos años han sido testigos, efectivamente, de un bajón en el número de estudiantes de postgrado, pero no es algo de lo que haya que preocuparse.

De hecho, este año todo apunta a que las cifras de doctorandos hayan vuelto a subir. No ha sucedido lo mismo, de todas formas, en los estudios a nivel de licenciatura, y esto no deja de ser más que un reflejo directo de lo que sucede en la economía.

Los doctorados en informática sirven para entrar en las carreras académicas ¿o también para tener acceso a determinados puestos en la industria?

Pregunta muy pertinente. Observe el gráfico 4. Muestra un cambio en los porcentajes: cada vez son más los informáticos que optan por el mundo académico, frente al industrial; también podemos ver que existe un pequeño porcentaje de personas que optan por la vía académica pero que no escogen un departamento que les permita hacer el doctorado. Durante toda la década de los noventa, las dos salidas tradicionales, la industria y la universidad, se repartían a los doctorados en partes iguales. Desde hace dos años, ha habido, pues, un cambio brutal, que en última instancia están suponiendo el cierre de los laboratorios industriales.

Lucent/Bell Labs ha cerrado. AT&T es pequeñísimo en comparación con antaño. IBM sigue teniendo capacidad investigadora; a Almaden no le está yendo mal; Yorktown Heights sigue existiendo... pero no con la fuerza de antes. Vemos una dinámica constante: el periodo de crecimiento rápido de la década de los noventa llegó a su fin de manera bastante abrupta, y con ello el flujo de beneficios que solían invertirse en los laboratorios. En la actualidad, Microsoft es la única empresa informática que está creciendo desde el punto de vista investigador.

El gráfico 4 refleja las cifras de puestos permanentes - ¿qué sucede con los investigadores postdoctorales?

Algo curioso en el campo de la informática es que no tenemos tradición postdoctoral. Esto se debe a que, tradicionalmente, los nuevos doctores en informática siempre han tenido muchísimas oportunidades laborales de entre las que elegir. Siempre ha habido más demanda que oferta, y la industria siempre absorbió al menos la mitad. Así que a lo largo de las décadas de los ochenta y los noventa, la informática creció de forma constante, pero simultáneamente, sólo producíamos menos de mil doctores al año, la mitad de los cuales se integraban en laboratorios industriales. Por lo tanto, simplemente carecimos de una oferta adecuada de nuevos profesores universitarios, a pesar de que hasta hace unos años no tuvimos prácticamente ninguna jubilación, porque la primera generación de informáticos (como yo) todavíatenemos entre cincuenta y sesenta años.

Tradicionalmente, la gente que se metía en la universidad lo hacía por decisión personal, no porque no hubiese otros trabajos para los doctores. Lo hacían porque les gustaba el ambiente académico, estar entre estudiantes, etc.

Entonces, ¿qué pasó sobre el año 2000 que hizo que tantos laboratorios industriales cerrasen o redujesen sus actividades?

El mercado de las puntocom estalló de manera repentina. Dado que buena parte de la economía se vio muy afectada por este suceso, hubo importantes convulsiones en todas las industrias de la alta tecnología.

Pero no comprendo porque este hecho supuso el comienzo delfin de los laboratorios corporativos de investigación. ¿Acaso las empresas dejaron de necesitar su base investigadora?

Ya no tienen los beneficios o el superávit necesario para financiarlos.

¿Y de dónde salen pues las nuevas tecnologías en la actualidad?

De todos los sitios. La investigación básica suele realizarse en los laboratorios universitarios, y en este sentido, en los Estados Unidos, la National Science Foundation es, hoy por hoy, la única entidad que está apoyando este tipo de trabajo. La DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) solía desempeñar un papel importante, pero ahora prácticamente sólo financia proyectos concretos previamente solicitados y admitidos.

Entonces, con el cierre de estos laboratorios corporativos, ¿cuál es la situación dentro del mercado laboral académico? ¿Es fuerte o hay más competitividad por acceder a menos puestos que en el pasado?

Sí, efectivamente, hay menos puestos y más personas que los quieren. El año pasado tuvimos muchas vacantes, aunque el número total no se acercó ni mínimamente a las cifras de hace dos o tres años. Hubo un crecimiento considerable a finales de los noventa debido al boom de las puntocom y, consecuentemente, se requirieron más efectivos para los departamentos universitarios de informática e ingeniería informática. Actualmente, ya no tenemos esta presión.

Lo que nos preocupa como profesionales de la informática es que ahora estamos siendo testigos de una considerable y abrupta tendencia a la baja en el número de estudiantes que se matriculan en los programas de pre-grado o licenciatura.

¿Cuántas vacantes se espera que haya en los próximos años?

En el gráfico 17 puede observar nuestras previsiones de crecimiento para los próximos dos años. En general, de todas formas, ha de matizarse que las previsiones son siempre demasiado optimistas. Sucede a menudo que se esperan nuevos puestos que nunca llegan a materializarse.

Las previsiones de crecimiento son modestas pero en conjunto diría que mejores que las de la mayoría de las disciplinas científicas, especialmente para los investigadores.

Sí, cierto.

En la categoría de investigadores post-doctorales observamos una previsión de crecimiento de un 25%.

Sí, pero el número total de investigadores post-doctorales (390 en el año 2006) es todavía muy pequeño. En algunas especialidades – teoría de la informática fue la primera afectada – hubo un exceso de doctores, así que pasó lo que sucede tantas veces en el área de las ciencias físicas y biológicas: que muchos doctores encuentran que la única alternativa que les queda es meterse en investigación post-doctoral. Estos post-docs nunca tuvieron que sufrir los míseros salarios de los investigadores de ciencias de la vida - digamos que sus honorarios equivaldrían a unos dos tercios de los que ganarían si tuviesen puestos docentes - pero no les quedó más remedio que aceptar lo que se les ofreció.

¿Cree que en el futuro la informática tendrá más investigadores postdoctorales?

Hemos hablado de esto a menudo. Desde el punto de vista de la financiación, si algo está claro es que no tenemos dinero para ello. Tenemos el cinturón muy apretado para lograr financiar la investigación básica de profesores universitarios y doctorandos. Los postdocs son muy caros.

Muchos administradores de las ciencias físicas y de la vida ven la investigación postdoctoral como una fase de formación posterior al doctorado. No obstante, al hablar con los propios investigadores postdoctorales, a menudo te confiesan que simplemente están alargando un poco el tiempo hasta que no consiguen un trabajo mejor. En el campo de la informática, ¿el postdoc tiene una función esencialmente formativa?

No, yo diría que no. Aunque, ciertamente, entre dos candidatos a un puesto académico, estará en mejores condiciones de entrada el que haya realizado investigación postdoctoral. Tengo un amigo en Arizona que ha pasado por ello; como su historial académico es más fuerte que la media, obtendrá la titularidad antes de lo habitual. En conjunto diría que, en comparación con lo que sucede en otros departamentos de ciencias, la evaluación del profesorado de informática no es nada sencilla.

Porque, a diferencia de lo que sucede en otras disciplinas, el docente informáticono tiene a toda una flota de investigadores postdoctorales llevando a cabo su investigación en su lugar.

Exacto. Y como resultado de ello, el informático medio tampoco suele tener muchas publicaciones en su haber.

¿Y qué pasa con los doctorandos? Supongo que la informática es un campo como cualquier otro campo científico en cuanto a que el estudiante, una vez entra en la facultad, no tiene que pagar un céntimo y, por el contrario, obtiene un estipendio bastante decente.

Sí, efectivamente, esa es la situación de los estudiantes de doctorado. Pero un problema que hemos tenido es que existen muchas oportunidades más lucrativas ahí fuera, especialmente cuando la economía va viento en popa. En los treinta años que llevo trabajando en calidad de profesor universitario he sido testigo de como, cada vez que hay un boom económico, los doctorandos son tentados masivamente con verdaderos incentivos financieros, para que abandonen la facultad una vez han logrado el título de Master. En el boom de las punto com, nos sucedió lo mismo incluso con los estudiantes de licenciatura.

Una pregunta técnica: nuestro monográfico de NextWave está centrado en software; ¿en el campo de la informática existe una distinción clara entre software y hardware?

Todavía existe un área pura, relativamente pequeña, orientada exclusivamente hacia el hardware. Interesa cómo construir chips mejores y cómo fabricar cosas nuevas. Pero el hardware existe bien para facilitar la creación de software, bien para asumir funciones del software. Hardware y software a nivel de sistemas están tan íntimamente conectados que la distinción entre uno y otro es borrosa. Y el trabajo arquitectónico más interesante es la arquitectura a nivel de sistemas. No son los chips: es la funcionalidad global de los componentes.

Sólo me queda un tema en el tintero: la diversidad.

Sí, lo sé, es para llorar.

Seis (recién contratados) profesores afroamericanos, tres hispánicos y un indioamericano (en todo los Estados Unidos).

Sí, cierto. Y la situación entraña múltiples problemas. Se han escrito muchos artículos y elaborado numerosos artículos sobre sus posibles causas. La propia National Science Foundation (NSF) está poniendo en práctica varias iniciativaspara modificar este status quo. Pero no resulta nada fácil, porque existe una imagen asociada al campo. Una imagen que, honestamente hablando, la promueve la industria y el márketing. Recuerdo un anuncio – me parece que era de Microsoft – en el que había un grupo de personas tratando de resolver algo y, de repente, aparece en escena el informático empollón: lo tenían estereotipado como hombre, blanco y de aspecto gracioso. Y este es precisamente el estereotipo que tenemos que superar. Tiene sus dosis de humor, no digo que no, pero no nos está haciendo ningún favor.

En cuanto a la diversidad de género, existen muchas diferencias en ratios de hombres y mujeres entre sub-especialidades. En los campos asociados al software hay pocas mujeres, pero conforme nos vamos acercando al área del hardware, la situación empeora: las féminas son prácticamente inexistentes. Cuanto más nos aproximamos a lo “humano” (interfaces, robots, inteligencia artificial...), mayor es la diversidad de género. En algunos subcampos muy concretos, la balanza está prácticamente en equilibrio. Las matemáticas también cuentan con buenos porcentajes de mujeres. De hecho, las asignaturas de informática con más contenidos matemáticos (como por ejemplo, teoría y algoritmos) tienen ratios de mujeres mucho más favorables.

Parece que a las mujeres no les interesa el hardware pues.

Ni el hardware ni el software de bajo nivel. Tiene que ver con el nivel de abstracción. Uno trabaja con cadenas de símbolos, sin apenas interacción humana. A las mujeres les atraen más los temas en los que hay más contacto y más relaciones con otras personas

¿Y ello a qué se debe?

Pues no lo sé.

 

 

 

 

 

 

 

 

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