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Wave: Sr. Finkbeiner: ¿en qué
países ha estado ya con MSF?
Finkbeiner: Hasta ahora, he participado
en cuatro misiones. En 1994, estuve en
Tanzania, en 1996 en Ruanda y en 1998
en El Congo. Por último, en el
2001 me fui a Sierra Leona. Cada estancia
individual duró entre tres y seis
meses.
Next Wave:
¿Qué formación académica
tiene?
Finkbeiner: Estudié medicina en
Tubinga. En la actualidad, me estoy especializando
en Pediatría y llevo los últimos
ocho años trabajando como médico
en el Hospital Infantil de Tubinga.
Next Wave:
¿Cómo es el proceso de solicitud
para los programas de MSF en países
en desarrollo?
Finkbeiner: En Alemania, lo que
la gente suele hacer es llamar a la sede
de MSF en Berlín o bien solicitar
a través de su página
web. Tras el establecimiento de este
primer contacto, los candidatos reciben
los correspondientes impresos de solicitud,
que han de cumplimentar. Más adelante,
se les convoca a una entrevista personal.
Next Wave:
¿Puede cualquier médico,
en principio, ser voluntario de MSF?
Finkbeiner: Todos los candidatos
tienen que satisfacer una serie de requisitos
formales. En primer lugar, se tiene que
tener un mínimo de dos años
de experiencia laboral y cierta experiencia,
laboral y /o viajera, en países
en desarrollo. Si se desea trabajar como
cirujano o anestesista, es necesario haber
terminado la especialidad. Otros requisitos
son interés y respeto por otras
culturas y soltura en inglés. Cuantos
más idiomas se conozcan, mejor.
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Médicos Sin Fronteras
Médicos Sin Fronteras ( MSF)
es una organización internacional
e independiente de ayuda humanitaria.
Proporciona asistencia médica
de urgencia a poblaciones en situación
de riego, en más de ochenta
países con infraestructura
sanitaria deficiente o inexistente.
MSF actúa siempre en estrecha
colaboración con las autoridades
locales. Los médicos trabajan
en la rehabilitación de hospitales
y dispensarios, en programas de
vacunación y en proyectos
de agua y saneamiento. MSF también
trabaja en centros de salud remotos,
en fabelas y campos de refugiados,
y proporciona formación al
personal local. Y todo ello con
el objetivo de reconstruir las estructuras
sanitarias, elevándolas a
niveles aceptables. Otra parte del
trabajo de MSF consiste en hacer
frente a las numerosas violaciones
de derechos humanos básicos
de las que son testigos los equipos
de campo. MSF ha estado estableciendo
misiones de ayuda médica
para situaciones de emergencia por
todo el mundo desde 1971. Sus actividades
fueron gratamente reconocidas con
el Premio Nobel de la Paz en 1999.
Si está interesado en trabajar
para MSF, póngase en contacto
con la sede de MSF en su país.
La alemana, Ärzte
ohne Grenzen, está en
Berlín.
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Next Wave:
¿Qué quiere decir exactamente
con "experiencia viajera"?
Finkbeiner: Bueno... si a lo largo
de los últimos quince años
sólo ha cogido paquetes de viaje
a Mallorca o a las Islas Canarias, le
recomendaría que se lo pensase
dos veces antes de solicitar. Experiencia
viajera quiere decir que debería
haber viajado de forma independiente durante
periodos prolongados. En mi caso, pasé
varios meses en África Oriental
como estudiante de medicina en prácticas
a lo largo de mi etapa universitaria.
Next Wave:
¿Qué idiomas deben hablar
los candidatos?
Finkbeiner: Depende sin duda de
la región a la que estén
planeando ir. Aunque el francés
es el idioma oficial de algunos países,
el lenguaje principal de las misiones
es generalmente el inglés. En mi
experiencia, es muy útil partir
en misión habiendo previamente
refrescado el vocabulario en este idioma,
porque es el medio de comunicación
del equipo. También hay que poder
participar en conversaciones más
complicadas, especialmente si se han de
asumir tareas más representativas.
Next Wave:
¿Qué idiomas habla usted?
Finkbeiner: Hablo inglés
y francés. También tengo
conocimientos básicos de suahili.
Lo aprendí cuando estaba de prácticas
en África. También tengo
nociones de otros idiomas africanos.
Next Wave:
¿Cómo trabajan en África?
¿Cuáles son las tareas que
realizaría un médico de
MSF allí?
Finkbeiner: El trabajo que realizamos
es muy variado y podría incluir
labores de gestión y supervisión
además del contacto directo con
los pacientes. El grado de eficacia es
muy alto. Normalmente trabajamos en pequeños
hospitales, a menudo en campos de refugiados.
Además de tratamientos, también
organizamos y supervisamos programas de
medicina preventiva en áreas tales
como vacunación, nutrición
o cuidados durante el embarazo. En comparación
con Alemania, tenemos mucho menos instrumental
técnico como apoyo a nuestro trabajo,
así que nuestras actividades del
día a día son más
manuales, más de "poner las
manos en la masa".
Next Wave:
¿Cuántos voluntarios de
MSF suelen trabajar en cada base?
Finkbeiner: El equipo básico
suele consistir en un experto en logística,
un coordinador de campo, una enfermera
y un médico. Por motivos de seguridad,
los equipos internacionales suelen mantenerse
bastante pequeños, porque así
resulta más sencillo evacuarlos
en caso de emergencia. Tampoco estamos
tratando de construir estructuras permanentes
con los efectivos que enviamos; nuestro
objetivo primordial es colaborar en situaciones
de ayuda humanitaria puntual. Una vez
terminamos nuestra labor, lo que solemos
hacer es delegar las responsabilidades
a ONGs locales o al ministerio de sanidad
pertinente. En el caso concreto de los
campos de refugiados, existe la posibilidad
de que los voluntarios de MSF permanezcamos
en el terreno durante periodos de tiempo
bastante más prolongados que lo
habitual.
Next Wave:
¿Cuánto cooperan con el
personal local?
Finkbeiner: Normalmente, el número
de médicos y ayudantes locales
multiplica por veinte el número
de voluntarios de MSF, así que
cooperamos bastante. Apoyamos a nuestros
colegas y tratamos de desarrollar procedimientos
estándar que faciliten el trabajo.
Los sanitarios locales quieren aprender
a optimizar los métodos de tratamiento.
También trabajamos mucho en los
campos de la medicina preventiva y la
epidemiología. Cooperamos asimismo
con ONGs locales, especialmente con aquellas
que trabajan en el área de la medicina.
Next Wave:
¿Qué tipo de problemas se
puede encontrar uno aquí?
Finkbeiner: Mi experiencia con
compañeros locales, nativos, altamente
motivados, ha sido extraordinaria. De
todas formas, en ocasiones, el trato con
ellos puede ser difícil, en la
medida en que, no pocas veces, éstos
han tenido que sobrellevar experiencias
personales terribles y les cuesta retornar
a la dinámica de trabajo del día
a día. Además, MSF trata
de colocar a su plantilla internacional
en puestos clave. Las farmacias son un
buen ejemplo: la distribución de
medicamentos es una tarea importante,
pero si esta responsabilidad fuese asumida
por personal local, éstos estarían
demasiado presionados, en la medida en
que todo el mundo mataría por tener
fármacos. Así que tratamos
de reducir este problema poniendo a efectivos
internacionales a cargo de estas áreas.
Next Wave:
¿Reciben los voluntarios de MSF
algún tipo de remuneración
o trabajan de forma totalmente gratuita?
Finkbeiner: El que trabaja para
MSF se supone que lo hace de manera voluntaria,
no para hacerse rico. No obstante, a todos
los voluntarios se les pagan los gastos
de viaje y el alojamiento en el país
anfitrión. Adicionalmente, cada
voluntario recibe 600€ para cubrir
los gastos que se incurren en el país
de origen.
Next Wave:
Para usted, personalmente, ¿qué
experiencias le han supuesto un mayor
impacto emocional?
Finkbeiner: Mi misión en
Congo fue muy intensa, en términos
de lo que me fueron contando los refugiados
sobre las situaciones que habían
tenido que sobrellevar. Desde otro punto
de vista, más positivo, me acuerdo
particularmente de mi estancia en Sierra
Leona el año pasado. Aterrizamos
allí cuando, de repente, la paz
se dejó ver, por fin, en el horizonte,
y colaboramos tanto en el lado del gobierno
como en el de los rebeldes. Es una experiencia
maravillosa comprobar hasta qué
punto la ayuda médica puede servir
de factor estabilizador en un conflicto.
Esta es la razón principal por
la cual el trabajo para y con MSF me resulta
muy gratificante. Se trabaja directamente
con la gente, con los pacientes. No se
puede contar con todo el instrumental
caro que se tiene en los hospitales europeos,
así que la improvisación
es a menudo necesaria. Otro factor positivo
es que uno no tiene que enfrentarse a
tanto papeleo administrativo como en casa.
Next Wave:
¿Cuáles son sus objetivos
personales para el futuro?
Finkbeiner: Estoy planeando regresar
a África. Pero ahora mismo estoy
preparando una estancia en Estados Unidos,
en Nueva Orleáns, de un año
de duración. Trataré de
hacer un Master en Salud Pública
en la Tulane University. Tuve suerte:
recibí una beca de un año
del Servicio Alemán de Intercambio
Académico (DAAD).
Estoy seguro de que este programa me ayudará
a obtener más conocimientos valiosos
para mi carrera profesional en general,
pero especialmente para trabajar en el
continente africano.
Next Wave:
¡Buena suerte y mil gracias por
responder a nuestras preguntas!
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