En la actualidad, trabajo en el Umweltforschungszentrum Halle-Leipzig (UFZ, Centro de Investigación Medioambiental), fundado en 1991, y consagrado exclusivamente a la investigación medioambiental. Su plantilla está compuesta por unos 650 empleados. Creado como respuesta a los graves problemas de contaminación que afectaban y siguen afectando al centro de Alemania, el UFC es, hoy por hoy, un reconocido centro detrabajo en las áreas de remediación y renaturalización de zonas contaminadas, y conservación de enclaves naturales.
El proyecto de fitoremediación en el que estoy trabajando ahora mismo está orientado hacia la reducción de los gérmenes en los resíduos municipales . La utilización de aguas residuales para irrigación es una opción interesante, tanto desde el punto de vista económico como desde el ecológico, en los países en desarrollo donde los recursos hidrológicos son limitados. Sin embargo, se corre el riesgo de que determinados microorganimos patógenos presentes en el lodo, contaminen tanto cultivos como el agua subterránea. Un dato significativo: las enfermedades diarreicas, que se contraen vía alimentos o aguas contaminadas, matan a casi tres millones de niños pequeños al año. Las enfermedades contagiosas son, de hecho, la principal causa de muerte a nivel mundial: un total de 17 millones de personas fallecen anualmente a causa de ellas.
Hoy por hoy, está reconocido que los filtros plantados en el suelo permiten una remoción más eficaz de los microrganismos patógenos, con respecto a otros métodos más tradicionales de tratamiento de aguas residuales. La adsorpción, la filtración y la sedimentación en la matriz del filtro aumentan el tiempo de retención de los gérmenes por encima de su esperanza de vida media. Otras condiciones específicas, tales como la concentración de oxígeno disuelto en la estructura porosa del filtro y la competencia entre las poblaciones bacterianas nonautóctonas (en este caso patogénicas) y las autóctonas (los microorganismos “típicos” del suelo) en su paso por el filtro plantado en el suelo, también disminuyen la capacidad de supervivencia de las baterias. Los protozoos que “fagocitan” gérmenes también ayudan a reducir la concentración de patógenos de las aguas residuales tratadas.
Dicho todo esto, hemos de precisar que hoy por hoy estamos lejos de tener una comprensión profunda de los procesos de remoción bacteriana. En concreto, necesitamos tener más conocimientos de las interacciones en la rizoesfera y el papel del filtro en la remoción de los patógenos bajo condiciones climáticas y operativas distintas. Este vacío de información obstaculiza el rendimiento técnico óptimo de los filtros plantados en el suelo. Otro aspecto a resaltar son las ventajas que esta tecnología podría tener para los agricultores, con respecto a los métodos tradicionales de irrigación con aguas residuales no tratadas.
En un proyecto financiada tanto por el UFC como por el el Ministerio alemán de Educación e Investigación, el UFC construyó una planta piloto de investigación en Langenreichenbach (Sajonia, Alemania). Con socios alemanes y mejicanos (la Universidad de Halle, el Umweltschutz-Nord GmbH y las Universidades de Ciudad de Méjico y Mérida), en la actualidad estamos edificando una nueva planta en Méjico utilizando el mismo diseño. Ökotec Ltd. (Alemania) tiene programado construir otra planta piloto semejante en la Península del Yucatán.
La comparación del trabajo y el rendimiento de plantas en ubicaciones con climatología y contaminación bacteriana distintas es de enorme interés, tanto científica como tecnológicamente. El objetivo de nuestra investigación es definir los parámetros tecnológicos, químicos y biológicos que afectan a la remoción de patógenos en filtros plantados en el suelo, de forma que éstos nuevos conocimientos puedan ser utilizados para el desarrollo tecnológico en países industrializados y en vías de desarrollo.
Utilizando las herramientas de biología molecular, otra tarea que tenemos delante de nosotros en este campo de investigación, es la clarificación de los principios de remoción de patógenos en filtros plantados en el suelo. Para avaluar la eficacia de la planta piloto, hemos de determinar las unidades de formación de colonias de los distintos organismos indicadores, además de las cantidades de organismos patogénicos de las aguas residuales tratadas y no tratadas.
Nuestro proyecto tiene una ventaja importante, y es que partimos de la base de que estos sistemas que estamos estudiando están, de hecho, reduciendo las poblaciones bacterianas. La vía natural para los excrementos humanos – inclusive la reducción de patógenos – es el suelo. Incluso el ciclado de éste, de no-fertilidad a fertilidad, deriva de la muerte de la materia orgánica. Por lo tanto, en nuestro proyecto de investigación, siempre mantenemos ese vínculo, mayor o menor, entre los sistemas artificiales, y los ciclos naturales.
En el UFC, un equipo interdisciplinar de biólogos, químicos y economistas trabajamos juntos en el campo de la fitoremediación. Una característica importante de un proyecto mixto de transferencia tecnológica como el nuestro es el vínculo entre la investigación básica y la aplicada, y el laboratorio y las escalas piloto.
Si le interesa unirse a este proyecto o a otros grupos de trabajo del UFC, ¡haga clic aquí!
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