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8:00
Pido un croissant
y un café para llevar en el bar
de la esquina y voy directo a la oficina.
La lucecilla del contestador automático
parpadea con peticiones de clientes y
compañeros de trabajo. Paso a leer
los correos electrónicos: cincuenta
y siete en total. Respondo los más
urgentes y paso la siguiente media hora
al teléfono. Mi ayudante me pasa
el orden del día de la reunión
de empresa y desarrollo.
9:00
En la reunión
están todos los consultores senior
de la empresa y hablamos de estrategias
para pujar más que nuestros competidores
en una propuesta de proyecto de iniciativa
privada. El cliente pide el mismo multiplicador
que nuestros clientes del sector público
(0,5 o inferior). Dada la gran competitividad
que existe actualmente en el mercado y
teniendo en cuenta la posibilidad de que
surjan otros proyectos con el mismo cliente,
acordamos emplear un multiplicador de
3,0. El gestor de proyectos asignado nos
informa acerca de las debilidades de nuestros
competidores y nos recomienda invitar
a un experto en el área de la evaluación
ecológica de Gainesville, Florida
(EE.UU), a que asista a la presentación.
También me pide a mí que
haga un estudio a fondo de los componentes
de evaluación y gestión
de riesgos. Hablamos sobre distribución
del volumen de trabajo y nos damos cuenta
de que, para tener bien atendido el proyecto,
necesitamos incorporar a nuestra plantilla
a algunos profesionales junior de otras
oficinas. El gerente de nuestra oficina
menciona que una posibilidad sería
traer a gente de las oficinas de Calgary
y Boston: los informes de ambas muestran
una disminución en la tasa media
de utilización de sus respectivos
empleados. El gestor de proyecto asignado
pregunta a continuación si el gerente
de oficina estaría dispuesto a
llevar al cliente a una jornada de caza.
11:00
Salgo corriendo de
la oficina para asistir a una reunión
en el Ministerio estatal de protección
medioambiental. Soy miembro del comité
que está revisando los actuales
procedimientos de limpieza de suelos contaminados
con plomo, cromo III y arsénico.
Algunos de mis colegas del sector industrial
elevan sus preocupaciones respecto a extrapolaciones
realizadas a partir de resultados de estudios
recientes sobre niveles de plomo en sangre,
en núcleos urbanos, con el fin
de crear niveles estándar de referencia
para la descontaminación de suelos.
Investigadores de las universidades de
la zona presentan su crítica de
la metodología empleada, y el presidente
del comité insta a los miembros
a que revisen la documentación
antes de seguir hablando del tema. Acordamos
las fechas de las próximas reuniones.
12:00
Como con mis colegas
del comité e intercambiamos puntos
de vista sobre las perspectivas generales
de negocio en el país. Un colega
de un despacho rival, que también
es miembro del comité, me pregunta
acerca de la situación laboral
en mi empresa. La suya va a sufrir un
proceso de reestructuración y es
posible que su departamento se elimine
por completo, pero su jefe le ofrece la
posibilidad de trasladarse a otra oficina
en el sur del país. Esto me recuerda
que debo llamar a nuestro laboratorio
de Houston para conocer los resultados
analíticos de las muestras de suelo
tomadas hace cuatro días.
13:30
Descargo los documentos
electrónicos con los resultados
analíticos de Houston y, a continuación,
llamo a mi cliente para contarle cuál
es el estado de la cuestión, que
dista de ser la ideal. Le hago suya mi
preocupación de que no se tomen
acciones reparadoras de forma inmediata.
Una estrategia de procrastinación,
a la espera de estándares de descontaminación
más favorables, puede actuar en
nuestra contra. Le resumo brevemente la
discusión mantenida con los miembros
del comité esta mañana y
le advierto de la posibilidad de que el
estado adopte medidas más exigentes.
A continuación, le aconsejo que
se procure asesoramiento jurídico,
para estudiar cómo se puede conseguir
que el antiguo propietario del terreno
devenga parcialmente responsable de los
costes de limpieza. Me pide que me presente
en la propiedad lo antes posible.
14:30
Salgo de la oficina
con los resultados analíticos impresos,
en papel, y una factura por las tareas
realizadas hasta la fecha. Mientras conduzco,
dicto mis recomendaciones para otro proyecto
a mi grabadora portátil. El gestor
de proyectos quiere tener un memo en su
mesa a primera hora de mañana.
15:15
Llego a la propiedad
y hablo con mis compañeros júnior
que están trabajando allí,
para asegurarme de que están siguiendo
las órdenes correctas. El cliente
revisa los resultados analíticos,
y yo sugiero ampliar el área de
extracción de muestras, con el
fin de obtener una panorámica más
completa del grado de contaminación.
Se cuestiona varios ítems de la
factura, pero finalmente acepta todos
los cargos. Acordamos una reunión
para principios de la semana siguiente
en presencia de su abogado. Le prometo
entregarle un memo con la mejor estrategia
a seguir.
17:00
Ya estoy de vuelta
en la oficina, delegando tareas en los
empleados junior. Entra en mi despacho
mi ayudante, con un borrador de un informe
de un proyecto, que me envía el
departamento de procesamiento de textos.
Un empleado del área de gráficos
me pide que compruebe los detalles de
un dibujo de un proyecto. Varios miembros
junior de la plantilla pasan por mi despacho
para consultarme dudas relativas a las
instrucciones que les di anteriormente.
18:30
He quedado para cenar
con un gerente de desarrollo profesional
para hablar sobre las iniciativas internacionales.
20:30
Por fin llego
a casa, totalmente extenuado.
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