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Estimado especialista
en becas:
Estoy a medio
camino para la obtención del Doctorado
pero no estoy convencido de que el mundo
académico sea lo mío. Quiero
asegurarme de que, cuando finalice el
Doctorado, tenga abiertas todas las opciones.
¿Cómo puedo conseguirlo?
Tim
Estimado Tim:
Antes de nada, no
se preocupe por su indecisión -
¡usted no es, en ningún caso,
el primer alumno de Doctorado que no está
dispuesto a comprometerse en esta temprana
etapa de su carrera profesional! Tradicionalmente,
el Doctorado era el primer paso que se
daba si se quería entrar en el
mundo académico o investigador.
Sin embargo, conforme más y más
alumnos de Doctorado se lo piensan dos
veces antes de entrar en ese terreno y
aumenta la fluidez dentro del mercado
laboral, ahora es mucho más fácil
cambiar de rumbo tras haber adquirido
el importante nuevo título de Doctor.
Esta columna le dará
unos cuantos consejos clave a tener en
cuenta si quiere disponer de un repertorio
de salidas laborales una vez haya culminado
su Doctorado. Podrá hacer muchas
cosas para ampliar su rango de alternativas,
pero le resultará difícil
llevar a cabo cada una de ellas sin que
su investigación (y su salud mental)
se vean afectadas. Deberá evaluar
cuáles son importantes para usted
en la primera fase de búsqueda
de empleo y a cuáles se podrá
dedicar, de forma constante pero con menor
intensidad, a lo largo del tiempo, sin
que le distraigan de su actividad principal.
Como he subrayado anteriormente, lo más
importante es que tenga un Doctorado que
ofrecer: por lo tanto, no sacrifique su
investigación en aras de obtener
un amplio curriculum de cualidades laborales,
ya que, realmente, ¡es poco probable
que éstas puedan eclipsar un Doctorado
fallido!
Consejo 1: Sume
éxitos
Si desea mantener
cuantas más puertas abiertas mejor,
es importante que vaya logrando pequeños
éxitos individuales en su carrera
como investigador para poder así
demostrar sus habilidades a los cínicos
contratadores que pudiesen pensar que
huye de la investigación porque
no vale para ella en lugar de porque quiere.
Su éxito en
el terreno investigador puede verse reflejado
en trabajos de investigación, presentaciones
(en congresos y ante sus patrocinadores),
financiación fija (algo difícil
de conseguir en solitario, pero no deje
de apoyar siempre a su supervisor mediante
la redacción de propuestas), cualificaciones
profesionales adicionales (ej. la pertenencia
al colegio profesional de su disciplina)
o en su apoyo a la investigación
ajena (la mayoría de los alumnos
de licenciatura realizan proyectos en
laboratorios de investigación y
¡son los conejillos de indias ideales
para poder en práctica sus habilidades
docentes y de gestión investigadora!).
Consejo 2: Sepa
lo que hay afuera
El mantener las puertas
abiertas a las diferentes opciones profesionales
implica saber cuáles son esas opciones.
Explore esta página web para ver
los perfiles de individuos en todo tipo
de trabajos. Acuda a su Centro de Orientación
e Inserción Laboral e infórmate,
leyendo, acerca de los diferentes sectores
laborales. Hable con gente en congresos
y otros eventos sobre su trabajo y su
papel dentro de sus respectivas organizaciones.
Si se topa con un trabajo interesante,
anote todos sus detalles en su propio
"archivo de trabajos" - conforme
vaya obteniendo más información,
tendrá una buena panorámica
de lo que le gusta y de lo que hay, que
le será de utilidad cuando tenga
que tomar decisiones profesionales.
Si no desea un drástico
cambio profesional, pero quiere abandonar
su muy específico campo de investigación,
debería leer sobre su disciplina
para obtener una visión más
general de su trabajo y su impacto en
otras disciplinas. Esto aumentará
sus oportunidades de encontrar puestos
de investigación en nuevas materias:
la investigación interdisciplinar
está haciéndose popular
y atrae cada vez más financiación.
Si es posible, pase tiempo con investigadores
de los campos que considera interesantes
para descubrir áreas de solapamiento
entre su ámbito de especialización
y el de ellos.
Consejo 3: Hágalo
usted mismo
Al final de día,
es usted y nadie más quien disfrutará
de su trabajo o sufrirá las consecuencias
de una mala elección. Y que probablemente
esté en el trabajo al menos 40
horas a la semana, durante al menos 40
semanas al año, y durante al menos
40 años, creo que vale la pena
que su carrera profesional sea lo más
interesante y gratificante posible.
Conozca sus puntos
fuertes y las áreas en las que
debe mejorar. Dedique tiempo a analizar
sus destrezas y aquello en lo que disfruta,
y tenga ambos aspectos en cuenta a la
hora de considerar sus diferentes alternativas.
Una vez haya identificado
las áreas en las que necesita mejorar,
averigüe qué eventos, publicaciones
y oportunidades de formación están
a su alcance y aprovéchelas al
máximo. Puede interesarle el diseñar
su propio plan de desarrollo, en el que
deja constancia de los pasos que ha dado
para desarrollar determinada destreza
además de experiencias y recursos
que le ayudarán a mejorar más.
Consejo 4: Hable
bien
Si planea dejar atrás
todos sus años de investigación,
necesitará convencer a sus posibles
contratadores no científicos del
valor de su formación. Por lo tanto,
es importante que sepa describir su trabajo
y su contexto a personas que no pertenecen
a su gremio académico. Haga que
su investigación suene interesante
y enfatice las destrezas que le ha ayudado
a adquirir, pero esté preparado
para explicar en términos POSITIVOS
por qué está buscando un
nuevo desafío.
Un cambio de rumbo
puede obligarle a enfrentarse a encargados
de selección de personal con una
visión de los científicos
que podríamos calificar de decepcionante:
solitarios, incapaces de trabajar en equipo
ni de hablar de nada que no tenga que
ver son su campo, etc. Las preocupaciones
del potencial contratador tienen que desvanecerse
lo antes posible así que evite
el empleo de tecnicismos, muestre que
tiene cualquier habilidad que pudiesen
temer que no tiene y mantenga una actitud
cordial y amistosa con mucho contacto
visual.
Consejo 5: Sepa
lo que buscan los contratadores
y demuestre que usted lo tiene
A pesar de que todos
los grandes contratadores gastan mucho
tiempo y dinero tratando de que sus folletos
informativos parezcan diferentes, todos
buscan las misma habilidades fundamentales.
Averigua cuáles son las necesidades
esenciales de los contratadores (la Oficina
de Orientación e Inserción
laboral de su universidad debería
poder echarle una mano en esto) para poder
desarrollar las habilidades básicas
que se aprecian en un amplio repertorio
de carreras. Por ejemplo, invierta parte
de su tiempo y de su esfuerzo en mejorar
sus destrezas comunicativas (dando presentaciones
en reuniones internas o en congresos);
en el trabajo en equipo (desarrollando
buenas relaciones laborales con su grupo
de investigación, apoyando a los
alumnos de licenciatura o a través
de actividades externas); y en sus habilidades
de gestión de proyectos (cuente
con un sistema de planificación
del tiempo y del desarrollo de la investigación).
Consejo 6: Aprenda
a venderse
Los contratadores
no sólo demandarán habilidades
básicas. También estarán
a la búsqueda de cualidades específicas
que se adapten a sus prioridades. La mayoría
de los contratadores especifican cuáles
son esos "requisitos específicos",
así que siempre base su curriculum
en su lista. Sin llegar a decir mentiras
(o incluso siendo "económico
con la verdad") es posible presentar
su Doctorado de la forma más atractiva
posible. Por lo tanto, si un contratador
destaca su interés en la "innovación",
utilice este término en su curriculum,
quizás en forma de encabezamiento,
y describa su original contribución
a la investigación. Si otro subraya
la "eficacia personal", dedíquese
a enfatizar sus habilidades de gestión,
su capacidad para satisfacer los plazos
establecidos y para trabajar bajo mínima
supervisión, etc.
La idea es sencilla.
Se trata de adaptar el formato de su curriculum
a cada trabajo, y esto implica maximizar
sus habilidades y minimizar la vertiente
académica, si está solicitando
un puesto no académico.
Pero no restrinja
el marketing de su persona a los curriculums
y a las entrevistas. Considere la creación
y consecuente explotación de redes
de contactos (el famoso networking)
y el rastreo de datos sobre carreras profesionales.
Aproveche cualquier oportunidad para hacer
preguntas y obtener información
sobre trabajos específicos, para
hablar sobre lo que busca y sobre lo que
puede ofrecer. Esto puede hacerse de modo
informal (en la cafetería, en el
contexto de un congreso), semi-informal
(en las presentaciones de empresas que
suelen organizar los responsables de las
oficinas de Orientación e Inserción
Laboral) o de una manera más formal
en reuniones con cita previa.
Consejo 7: No
sea de los que sólo saben hacer
una cosa
Aunque las carreras
académicas requiere concentración
y valora su desarrollo como investigador
más que ninguna otra cosa, si quiere
mantener sus opciones post-doctorales
abiertas, será necesario que pueda
aportar algo más aparte de esa
apariencia cansina que suele caracterizar
al científico experimental. Dedique
una parte de su tiempo a los intereses
que tenga fuera del laboratorio, ya sea
en asociaciones, actividades deportivas,
tareas de voluntariado o trabajo a tiempo
parcial.
Finalmente, que no
le intimide la idea de tener que tomar
una decisión profesional que vaya
a determinar el resto de su trayectoria
laboral, particularmente si no ha pasado
mucho tiempo fuera del mundo académico.
Las carreras profesionales ya no son algo
fijo y estable. La mayoría de la
gente cambia de rumbo, bien sea de empresa
o de ocupación, varias veces en
el transcurso de su vida laboral. Lo importante
es que sepa qué le gusta y en qué
es bueno y mantenga actualizadas todas
sus habilidades para conservar su gancho
en el mercado laboral
Le deseo todo lo
mejor en su carrera profesional...
El especialista en
becas.
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