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La
identificación de los objetivos
En este apartado,
no hay espacio para las sorpresas. Todos
los seguidores de esta serie de artículos
saben que, durante mi etapa de formación
como científico, también
he invertido una cantidad considerable
de tiempo en la adquisición de
las habilidades y cualificaciones que
necesito para emprender una carrera profesional
en el campo del derecho de patentes. Como
he descrito en artículos anteriores,
muchos bufetes de abogados con departamentos
de propiedad intelectual especializados
en biotecnología contratan a doctorandos
para que preparen y procesen solicitudes
de patentes, actividad que simultanean
con sus estudios de posgrado en Derecho.
Por lo tanto, habiendo compilado una lista
relativamente exhaustiva de bufetes con
especialistas en tecnología (o
"agentes de patentes" o "socios
estudiantes", dependiendo de la jerga
de cada empresa), ubicados en ciudades
en las que no me importaría vivir,
concentré mi atención sobre
las mejores opciones.
La elección
del arma adecuada
Espada o lanza. Nuclear
o convencional. Torpedo progresivo o de
fotones. Un ataque eficaz sólo
puede efectuarse con el armamento adecuado,
y cuando se trata de la búsqueda
de empleo, el asunto clave es lo que podemos
denominar tu "historial personal"
u hoja de vida (en inglés, resumé).
Por supuesto, como científicos,
nos han enseñado a apuntar a un
puesto académico mediante el uso
del currículum vitae, una herramienta
que subraya maravillosamente los logros
del investigador. Pero el currículum
tradicional, con sus enrevesadas descripciones
de los proyectos de investigación
y su formato de múltiples páginas,
puede no ser ideal para una carrera no
tradicional. Del mismo modo, un historial
personal breve que enfatice la experiencia
laboral puede no reflejar con precisión
los logros del científico, que
a menudo se demuestran mejor con una lista
detallada de publicaciones y presentaciones.
Que no cunda el pánico.
Se parezca más a un historial personal
o a un CV, la clave es que uno se presente
de la manera que más le favorezca,
lo que supone tener el cuenta el formato
que prefiere la empresa a la que pretende
dirigirse. Piense en cuáles son
sus puntos fuertes. ¿Es el primer
autor de cuatro publicaciones en la revista
Science,
un puñado de artículos en
los que consta como autor secundario y
ha presentado quince posters en congresos
nacionales, pero sólo ha tenido
un pequeño un verano cuando era
estudiante de licenciatura? Si ese es
su caso, el currículum vitae representará
mejor sus logros. Para aquellos de ustedes
que han dedicado tiempo a ampliar su set
de habilidades pero que sólo tienen
un par de publicaciones significativas,
el historial personal puede ser su mejor
apuesta.
Mi situación
personal exige un enfoque híbrido.
Aunque mi historial de publicaciones no
es en absoluto espectacular, quiero asegurarme
de que cualquier contratador potencial
vea lo que he logrado tras un periodo
de más de cinco años como
doctorando. Al mismo tiempo, creo que
es crucial subrayar las actividades externas
desarrolladas que considero que me distinguen
del candidato medio. Además, la
mayoría de los bufetes que contratan
a especialistas técnicos reconocen
que están contratando a científicos
(de hecho, muchos de los abogados especialistas
en patentes son científicos de
laboratorio refugiados) y, por lo tanto,
están abiertos a formatos de currículum
que podríamos definir como "orientados
al mundo académico". Con este
objetivo, he elaborado un historial personal
de dos páginas de largo que resume
mi formación y experiencia. En
la primera página he detallado
las habilidades que considero están
más específicamente relacionadas
con una carrera profesional en derecho
de patentes y en la segunda menciono mis
publicaciones, presentaciones, premios
recibidos y habilidades investigadoras.
De este modo, puedo presentar toda la
información relevante sin abrumar
con datos al seleccionador de personal.
Elaboración
del plan de ataque
La búsqueda
de empleo es un proceso impredecible.
Considere, por ejemplo, el siguiente panorama:
recibe una oferta para un puesto poco
después de iniciar su bombardeo
de currículums. Se trata de un
empleo menos apetecible de que lo que
le cabría esperar, pero lo acepta
porque el mercado laboral parece poco
estable y tampoco le han respondido de
ninguna otra empresa. Pero dos días
más tarde, una compañía
conocida por sus altos salarios le llama
para saber si está interesado en
entrevistarse para un puesto en el proyecto
de sus sueños...
¡Hecatombe!
Bueno, si se planifica
con antelación, debería
poder evitar el quedarse atrapado en este
tipo de plantas. Mi objetivo es sincronizar
el proceso de tal forma que las entrevistas
y las ofertas de empleo se sucedan dentro
de un periodo de tiempo limitado. Empareje
este objetivo con mi teoría de
que la velocidad del proceso de evaluación
del candidato es directamente proporcional
a la fuerza de las conexiones internas
de la empresa (en otras palabras, un CV
anónimo tardará más
en ser filtrado que una recomendación
entusiasta de su mejor amigo) y el plan
de acción comienza a moldearse...
Comenzaré
el ataque con la descarga de artillería
estándar: un envío masivo
de currículums o historiales personales
a empresas donde no tengo conexiones internas
de ningún tipo. De acuerdo, de
acuerdo..., nos han recordado un millón
de veces que esta técnica es dolorosamente
ineficaz, pero no cabe duda de que tampoco
hace daño. Y si es inteligente,
puede reducir las posibilidades de que
automáticamente reciba una carta
que comience por esa sonatilla de: "Gracias
por su interés pero ...".
El arma secreta
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Tácticas furtivas para superar
los filtros de selección
¿Quién
lleva a cabo la contratación?
Échele un vistazo a la página
web de la empresa y averigüe
quién dirige el departamento
en el que desea trabajar. La mayor
parte de los bufetes proporcionan
breves perfiles de todos sus abogados
y socios. Identifique a un pez gordo
o, alternativamente, a alguien con
un background semejante al
suyo, y diríjase a ellos
directamente.
Ataque
Aquí existen dos opciones:
adjuntar el curriculum y la carta
de presentación vía
correo electrónico o utilizar
el correo tradicional. Sugiero hacer
ambas cosas y que mencione en su
carta de presentación electrónica
que ha procedido al envío
de una copia en papel. Muchos socios
del bufete le habrán encargado
a sus secretarias que filtren este
tipo de correos o que borren mensajes
de autores desconocidos de forma
automática. El emplear ambas
armas aumentará sus posibilidades
de éxito.
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El siguiente paso es dejar a la infantería
trabajando la red de contactos. En primer
lugar, un email agradable con un CV adjunto
a los contactos "del amigo del amigo"
recopilados a lo largo de los últimos
años debería dar sus buenos
frutos. Aunque estos contactos no están
incluidos en mi propia red, todos ellos
conocen a personas que sí que lo
están. Recuérdelo: la mayoría
de las empresas y los bufetes ofrecen
un premio en metálico a los que
facilitan el encuentro de un nuevo empleado,
y la mayor parte de la gente está
dispuesta a entregar su currículum
a las personas adecuadas siempre que cuenten
con mínimas referencias del candidato
en cuestión. Una conexión,
por muy pequeña que sea, puede
suponer una gran diferencia. Aunque espero
poder conseguir una o dos entrevistas
a partir de las dos técnicas de
ataque descritas hasta ahora, sé
que la herramienta más eficaz (y
rápida) en la búsqueda de
empleo es alguien que va a tomar las riendas
de su destino desde dentro. Así
que finalmente, mandaría a combate
a las fuerzas de elite dirigiéndome
a mis amigos. Son las personas que perseguirán
activamente a sus jefes, los que responderán
por mí y los que acelerarán
el proceso, poniéndose - eso esperamos
- a la cabecera del pelotón en
el momento en el que comienzan a salir
a la luz las ocasionales victorias y las
derrotas inevitables resultantes de los
dos primeros asaltos.
Ahí lo tienen.
He identificado mi objetivo, escogido
mis herramientas y creado mi plan genial.
Con el nerviosismo que caracteriza los
primeros pasos de cualquier hazaña,
el temor a un mercado laboral que se desconoce
y un toque de tristeza y sentimentalismo
ante la idea de que pronto se le acaba
a uno la etapa estudiante, podemos decir
que ya se oyen las trompetas de inicio
de una nueva batalla.
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