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El Consorcio GEM – un convenio entre 93 universidades y 48 corporaciones – ofrece financiación, redes de apoyo, asesoramiento y desarrollo profesional a estudiantes de postgrado pertenecientes a minorías poco representadas. Fundado en 1976, y con sede en la Universidad de Notre Dame, en South Bend (Indiana, Estados Unidos), el Consorcio comenzó su andadura ofreciendo becas a estudiantes de Masters en ingeniería, pero a partir de 1990 amplió su cobertura a doctorandos de ciencias e ingeniería. En la actualidad, y según Hayden, el Consorcio GEM está considerando la posibilidad de crear becas específicas para estudiantes de Masters de ciencias.
En busca del talento de jóvenes, científicos e ingenieros, pertenecientes a minorías
Pueden solicitar las muy competitivas becas GEM los estudiantes hispánicos, afro-americanos e indioamericanos con ciudadanía estadounidense que estén en posesión de un título universitario en ciencias o ingeniería. El número actual de becarios GEM asciende a 450.
Para los Masters de ingeniería, se requiere una media mínima (GPA) de 2.8 sobre 4, aunque en el 2004, 60 de los 90 beneficiarios (de 350 solicitantes) tenían una media no inferior a 3.3. Para las becas de doctorado, se precisa una media mínima de 3.0, pero la mayor parte de los galardonados tienen GPAs superiores a 3.5. En el 2004, se seleccionaron a once doctorandos de ciencias (de 123 solicitudes) y a veintidos doctorandos de ingeniería (de 148 solicitudes).
El comité de selección de los becarios está compuesto por entre doce y quince miembros. A la hora de estudiar las solicitudes recibidas, se tienen muy en cuenta los proyectos de investigación realizados a lo largo de los estudios de licenciatura, la experiencia laboral, la experiencia en laboratorio y las cartas de recomendación. El GRE (Graduate Record Examination) no entra dentro de la valoración de cada candidato. “Aunque los números son importantes” – puntualiza Hayden – “a la hora de seleccionar a los becarios le damos comparativamente más valor a la contribución que estimamos que el estudiante en cuestión puede hacer tanto en el programa de doctorado como en la comunidad universitaria, y en la sociedad en general, una vez haya obtenido su título”.
En este sentido – y para ilustrar esta matización de Hayden – tres de los cuatro becarios GEM con los que hablé tenían experiencia investigadora previa al inicio de sus estudios de postgrado. En lugar de pasar directamente al Master o al Doctorado tras terminar su licenciatura, los tres trabajaron durante un tiempo en la industria farmacéutica. “Creo que el comité de selección busca a estudiantes capaces de completar con éxito un programa predoctoral riguroso en una disciplina técnica”, señala Hayden. “Así que diría que contemplan al estudiante en sus múltiples facetas y dimensiones”.
Más financiación equivale a más opciones
Para Robinson, estudiante de primer año de doctorado en Químicas por la Universidad de Illinois, en Champaign-Urbana (Estados Unidos), ser beneficiario de una beca GEM supone “no tener que preocuparse por las finanzas”. Esta tranquilidad le permite centrarse en sus clases y en su investigación.
Lo mismo opina Lopez. La beca GEM mantuvo económicamente a su mujer, a sus hijos y a él durante el tiempo que le duraron sus estudios de postgrado. Se doctoró en químicas en diciembre de 2004 por la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill. Rogers, en estudiante predoctoral de la Universidad de Michigan, también se benefició enormemente de la beca en el momento en el que supuso que no aumentase la deuda que contrajo durante su Master en ingeniería química en la Northeastern University. Rogers también se doctoró en el 2004.
Esta financiación también proporciona a los becarios GEM más libertad de movimientos que la que disfruta el doctorando típico. “Con las tasas académicas pagadas y un estipendio mensual”, explica Robinson, “puedo permitirme el organizar bien mi horario, en función de mi volumen de trabajo”.
El hecho de tener una fuente de financiación garantizada también supuso que Rogers pudiese escoger el programa de investigación que más le interesaba, sin tener que preocuparse de si éste tenía financiación asociada o no, y cuánta.
A pesar de obtener una calificación de 630 sobre 670 en el TOEFL (Test of English as a Foreign Language), Carrero-Martinez, puertoriqueño, no creía que su inglés era lo suficientemente bueno como para impartir clase. La beca GEM le permitió rechazar una plaza de profesor ayudante, privilegio que no se pudieron permitir muchos de sus compañeros de promoción. Estudiante de séptimo año de doctorado en neurociencia, en la Universidad de Illinois, en Urbana-Champaign, Carrero siente que la beca le ha proporcionado la oportunidad de dedicar todo su tiempo extra a preparar sus clases y a encontrar a un supervisor para su tesis.
“El tener que enseñar, estudiar para todas las asignaturas exigidas, encontrar un supervisor doctoral y empezar de cero en una cultura completamente diferente, todo a la vez, puede ser simplemente agotador”, señala. Beneficiario de una beca “portátil”, Carrero-Martínez no se vio presionado a escoger universidad y departamento en función de si tenían o no fondos para él.
Una red de apoyo fuerte
Una de las características del programa GEM es que cuenta con toda una infraestructura de apoyo destinada a ayudar al estudiante a sacarle todo el rendimiento a su postgrado”, señala Hayden. Cuando universidades y empresas solicitan formar parte del Consorcio GEM, su aceptación queda siempre sujeta a que asuman el compromiso de luchar por la diversidad estudiantil en las áreas de la ciencia y la ingeniería. Las universidades socias tienen representantes de GEM en sus respectivos campus.
Dichos representantes facilitan la comunicación entre el Consorcio, las universidades y los becarios. Contestan las dudas de los estudiantes, distribuyen las publicaciones de la GEM (informes, libros, etc.) entre estudiantes y profesores-supervisores, y proporcionan a los estudiantes oportunidadades para conocerse entre sí y entablar contactos. Las tareas específicas de cada representante GEM se definen, no obstante, vía consenso entre cada representante y la universidad que éste o ésta tiene asignada.
Desarrollo de la mano de obra
Según un informe de BEST, a los estudiantes beneficiarios de una beca GEM les cuesta menos la transición a los estudios de postgrado o al mercado de trabajo científico. La red de colaboradores del Consorcio ha contribuido, a fecha de hoy, a “producir” más de 2300 ingenieros, portadores de un título de Master, y más de 140 doctores; un 58% en ingeniería y casi un 42% en ciencias.
Hayden señala un nuevo mecanismo que ha sido puesto en práctica para ayudar a los becarios GEM a conseguir empleo en sus respectivos campos. El año pasado, el Consorciopresentó el denominado Future Faculty and Professional Symposium, el primero de una serie de actos que se desarrollarán de forma anual. En este simposio de 3 días de duración, abierto a estudiantes no beneficiarios de becas GEM, los estudiantes pudieron conocer a los becarios, hacer contactos con profesores universitarios y representantes de empresas, y asistir a seminarios de estrategia profesional.
Esta actividad de “networking” también encuentra un contexto favorable en las prácticas de trabajo de verano, durante las cuales los becarios GEM trabajan como investigadores en las empresas que forman parte del Consorcio. Robinson hizo unas prácticas en Dow Chemical y todavía sigue en contacto con el tutor que le dirigía su trabajo. A diferencia de lo que le sucedió en otros periodos de prácticas, Robinson aclara que en Dow no la dejaron sola, perdiendo el tiempo. Al contrario, pudo realizar investigación real en motores que contribuyó a que los objetivos de la empresa avanzasen. Rogers también mantiene el contacto con el tutor que se hizo cargo de ella durante sus prácticas en DuPont. Más que proporcionarle experiencia investigadora, sin más, su tutor le ayudó a prepararse para su programa doctoral en Michigan. La experiencia de Lopez en Pfizer Pharmaceutical le abrió las puertas a varias salidas profesionales fuera del ámbito académico.
En la actualidad, Lopez está trabajando en el campo de la política científica y pública, para garantizar que siempre haya programas como GEM para los futuros doctorandos de ciencias. Su particular decisión profesional viene a demostrarnos que el gran triunfo de GEM – y son palabras de los expertos en materia de educación – no se ha alcanzado a costa de éxito comercial. Los clientes de GEM, sus becarios, están igual de entusiasmados que todos los demás con los méritos de este genial programa.
Clinton Parks es redactor de MiSciNet. Pueden ponerse en contacto con él en el siguiente correo electrónico: sparks@aaas.org
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