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Me
han ofrecido un puesto en mi antiguo departamento.
Me resulta tentador: el supervisor es
un profesor que me dio clase y que me
gustaba mucho y, además, creo que
si permanezco en la universidad en la
que he estudiado hasta ahora, me será
más fácil asumir los nuevos
retos propios del doctorado. (Muchos de
mis amigos van a estar haciendo doctorados
o Masters allí también).
Dicho esto, también
he solicitado un doctorado con otro supervisor
en otra universidad (que parece que se
considera mejor que ésta en la
que estoy ahora), y me han dado fecha
para una entrevista. Todavía no
sé si me lo ofrecerán o
no, pero lo más probable es que
en un momento dado me vea obligado a elegir
entre dos opciones...
Estoy bastante
seguro de que debo hacer el doctorado,
pero tengo mis dudas acerca de cómo
escoger el proyecto y el supervisor adecuados.
¿Me puede dar algún consejo
para tomar la decisión correcta?
¡Gracias!
Robbie
Querido Robbie,
Espero que esta respuesta
le llegue a tiempo; apenas faltan unas
semanas para que comience el nuevo curso
académico así que estoy
seguro de que ya se ha visto bajo cierta
presión para decantarse por una
u otra opción. No voy a analizar
ahora su decisión de proseguir
con estudios de doctorado per se,
ya que ya lo he hecho previamente, en
otro artículo
de Next Wave. No obstante, sí
que le recomendaría que lo leyese
rápidamente para asegurarse de
que el doctorado es, efectivamente, una
opción positiva para usted, y no
el resultado de su decisión de
"adaptarse a lo que le ofrecen".
Para ayudarle a decidir
qué doctorado escoger, analizaré
los aspectos fundamentales a considerar
(tema de investigación, supervisor,
departamento y patrocinador/ entidad financiadora)
antes de pasar a abordar sus pensamientos
en relación a cada una de las dos
instituciones educativas. A continuación,
definiré algunas vías que
le pueden ayudar a buscar la información
que necesita para tomar una decisión
meditada. Asumiendo que ha decidido que
un doctorado en particular se adapta a
sus intereses, personalidad y objetivos
profesionales, es importante que comience
su carrera investigadora del mismo modo
que procede con su propia investigación:
teniendo en sus manos todos los datos
posibles, y asegurándose de que
provienen de fuentes fidedignas.
El tema de la tesis
es el elemento más obvio a considerar
a la hora de optar por una u otra oferta.
¿Ha desarrollado un gran interés
por un aspecto concreto de su campo de
estudios a lo largo de su carrera universitaria?
¿Le interesa comprender y desarrollar
el conocimiento por el conocimiento, o
le motiva trabajar en algo que tenga una
clara aplicación práctica?
Trate de comprender por qué le
atrae la investigación y asegúrese
de que el tema que escoja concuerde con
sus intereses.
Pídale a sus
dos posibles supervisores copias de trabajos
de investigación relacionados con
los programas de doctorado que dirigen.
Aunque no será tarea fácil,
si logra comprender las ideas generales
y el contexto de cada proyecto, le resultará
más fácil escoger aquel
que más le interese.
Asimismo, no sienta
que cebe ceñirse a trabajos de
investigación en el área
de la biofísica. La tendencia a
redactar tesis multidisciplinares es cada
vez mayor, y si amplia sus conocimientos,
puede que acabe teniendo un repertorio
más variado de salidas profesionales
en el futuro. Si está considerando
formar parte de un proyecto fruto de la
colaboración entre diferentes departamentos,
asegúrese, de todas formas, de
que su estructura esté bien marcada
y definida antes de embarcarse en él:
no le interesa que luego los vientos le
empujen hacia otras direcciones.
Por el momento, es
probable que esté centrando casi
toda su atención en "la tesis",
como tal, algo sin duda harto importante
teniendo en cuenta que le dedicará
un mínimo de tres años (y
con casi toda probabilidad, más)
y que la comerá, la soñará
y hasta la respirará. No obstante,
habiendo hablado con muchos doctorandos
en universidades, congresos y centros
de estudios superiores, creo que la dimensión
crítica de cualquier doctorado
es la relación entre el estudiante
y el supervisor. Probablemente, ahora
mismo le resulte difícil apreciar
la relevancia de este aspecto, pero no
olvide nunca que su experiencia como doctorando
estará íntimamente ligada
a la actitud, a los intereses y al estilo
de trabajo de su supervisor. Sería
utilísimo que pudiese reunirse
con sus posibles supervisores para hablar
acerca de sus respectivos proyectos y
grupos, y sobre investigación en
general, y así conocerlos un poco
más en un contexto menos formal
que el de la entrevista.
Pero la cosa no queda
ahí: haga lo posible por hablar
con otros miembros de cada grupo de investigación.
Prepare una lista de preguntas con antelación:
¿Con qué frecuencia ven
a su supervisor? ¿Las reuniones
tienen lugar de forma regular y estructurada?
¿Cómo se supervisan sus
actividades? Puede resultarle útil
echarle un vistazo a la página
web UK
GRAD, que describe el papel del supervisor
e incluye consejos de antiguos doctorandos
estadounidenses, recopilados por la "Encuesta
sobre la educación doctoral y la
preparación profesional" (Survey
on Doctoral Education and Career Preparation).
También necesitará
analizar cada departamento "con los
ojos del doctorando". ¿Hay
un repertorio amplio de grupos de investigación?
¿La mayoría del profesorado
sigue activo en su faceta investigadora
(i.e. siguen publicando)? Asimismo, debería
echarle un vistazo a los resultados del
Research Assessment Exercise [Ejercicio
de Evaluación de la Investigación]
o RAE:
una evaluación de la calidad de
la investigación llevada a cabo
en universidades. Estas conclusiones también
están descritas en una página
web conocida como la GRAD
Web site, que también incluye
otra información sobre la comunidad
investigadora. También le aconsejo
que se entere de si cada uno de los dos
departamentos que está considerando
cuenta con seminarios departamentales
o clubes para investigadores, reuniones
de secciones, grupos de investigación
y actos sociales, ya que todos ellos sugieren
una cultura investigadora activa.
La cuestión
particular de los patrocinadores suele
dejarse a un lado a la hora de considerar
las ofertas de doctorado. Mientras que
paguen, se suele decir, ¿importa
realmente quién lo haga? Sea consciente
de que, del mismo modo que las carreras
investigadoras en la universidad y en
la industria difieren considerablemente,
el tipo de patrocinador doctoral para
el que esté trabajando tendrá
una influencia significativa sobre su
proyecto. Algunos patrocinadores querrán
estar más implicados que otros:
desde los que le pedirán informes
mensuales sobre su progreso, hasta los
que simplemente exijan que la tesis sea
entregada a tiempo. Algunos patrocinadores
también querrán intervenir
en el desarrollo del proyecto, si es que
esperan que produzca resultados que luego
puedan utilizar, mientras que otros (tales
como los Consejos de Investigación)
no tendrán un interés directo
en la temática de su investigación.
También es
probable que los patrocinadores ejerzan
cierta influencia sobre su carrera profesional.
Si tiene pensado trabajar en la industria
al terminar la tesis, un doctorado parcial
o plenamente financiado por una empresa
(particularmente si incluye un periodo
de formación o una oportunidad
de llevar a cabo parte del proyecto en
los laboratorios de su patrocinador) le
pondrá en una situación
ventajosa. Puede que le valga la pena
enterarse acerca de las becas de investigación
CASE (Co-operative Award in Science
and Engineering), financiadas conjuntamente
por los Consejos de Investigación
y varios socios industriales (¡y
no sólo por su cuantía económica!).
Si el proyecto sale bien, puede que su
patrocinador acabe siendo también
su primer empleador...
No obstante, unas
palabras de advertencia: la mayoría
de los proyectos de colaboración
entre industria y universidad son altamente
exitosos, pero si usted está trabajando
en un proyecto con un socio nuevo, es
posible que le vean como un par de manos
extra en lugar de cómo alguien
que está centrándose en
su propio trabajo. Así que averigüe
si su supervisor ha trabajado con el patrocinador
en cuestión en ocasiones anteriores,
y hable con otros estudiantes que están
siendo financiados por el mismo. También
asegúrese de que la estructura
de su proyecto esté bien desarrollada;
si no es así, puede que acabe trabajando
en torno a una serie de problemas inconexos
que luego le costará reunir en
una sola tesis.
Sin embargo, si lo
que desea es ir poco a poco construyendo
una carrera académica, su doctorado
tendrá que atenerse a criterios
bastante diferentes: necesitará
trabajar en un proyecto con un buen potencial
de publicaciones, ya que éstas
le serán esenciales en el futuro.
Los proyectos financiados por empresas
pueden estar sujetos a cláusulas
de confidencialidad que pueden ponerle
obstáculos a publicaciones futuras.
Le aconsejo que analice los historiales
de publicaciones de otros estudiantes
de ambos grupos de investigación:
¿consiguió alguno de ellos
publicar algo durante el doctorado? ¿Tiene
el supervisor una estrategia de publicación
para el proyecto que dirige? También
deberá asistir a congresos, en
los que presentar su trabajo, y conocer
a otros investigadores influyentes: ¿a
qué conferencias han asistido los
actuales doctorandos? ¿Sienten
que están bien posicionados en
sus campos y que van forjando sus respectivas
reputaciones?
En su pregunta, Robbie,
me pedía consejo acerca de cuál
de las dos universidades elegir, y he
dejado esto para el final porque, para
mí, ésta es una decisión
ante todo personal. Si se desplaza a otra
universidad a hacer el doctorado, se ampliarán
sus alternativas, dará pruebas
de su interés por procurarse oportunidades
de desarrollo y mostrará más
iniciativa que si permanece en su centro
de origen. Sin embargo, esta opción
también entraña más
riesgos. Tendrá que buscar alojamiento
con poca antelación, y competir
contra una avalancha de nuevos estudiantes
de licenciatura. Puede costarle un poco
más forjar nuevas amistades que
al comienzo de su carrera universitaria,
ya que puede estar en un departamento
en el que mucha gente ya se conozca. Asimismo,
puede verse en una institución
con un programa social muy activo para
alumnos de licenciatura, pero que no organiza
actividades específicas para alumnos
de Tercer Ciclo. Busque pruebas de la
existencia de una "cultura del post-graduado"
(clubes, sociedades) y compruebe también
que haya representantes de la población
investigadora en los organismos estudiantiles
y universitarios. Siempre que sea posible,
lea los folletos sobre formación
de postgrado que edite cada universidad
para ver de qué forma ésta
apoya a sus estudiantes de investigación,
y una vez más, hable con otros
estudiantes acerca de sus percepciones
personales.
Cuando se termina
el doctorado, la reputación de
la institución y el supervisor
son importantes, así que no negaré
que un nombre prestigioso en el CV será
un punto a su favor. No obstante, si simplemente
se deja guiar por lo que percibe usted
que es una "mejor" universidad,
sin considerar todos los demás
aspectos que he señalado a lo largo
de esta columna, puede terminar encontrándose
aislado, pobremente supervisado, y trabajando
en un campo que no le inspira en absoluto.
Creo que un doctorado bien supervisado
que le ofrezca oportunidades para ir forjando
su propio perfil investigador, y que finalice
con éxito, le proporcionará
unos mejores cimientos cara cualquier
trayectoria profesional, lo haga en la
universidad en la que lo haga.
El doctorado es,
probablemente, el mayor reto que asuma
jamás, así que trate de
tener en cuenta todos lo factores y de
escoger el paquete que más se adecue
a sus intereses, personalidad y objetivos
profesionales.
Le deseo todo lo
mejor en su carrera profesional.
Career-Doc
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