Su historia se parece bien poco a la que
cuentan los actuales alumnos de posgrado,
carecientes de esa visión color
de rosa que acompaña a la nostalgia.
Saben que el Doctorado puede ser, a lo
menos, una experiencia desconcertante
como ninguna, y en el peor de los casos,
la presión que trae consigo puede
hasta matar.
Pero la búsqueda del título
de Doctor tampoco es sólo fatalidad
y desolación. El hecho de que los
profesores sean titulares no quiere decir
(necesariamente) que sean unos ilusos.
Debe de haber una razón por la
cual muchos de ellos recuerdan su etapa
doctoral como uno de los periodos más
significativos y gratificantes de sus
vidas, ¿no? Pues sí... y
no. No dudo de que a tu tutor los estudios
de Doctorado le sirvieron de mucho. Si
no fuese por ellos, carecería de
su trabajo actual. Pero no lo dudemos:
la Facultad no es un lugar fenomenal para
todo el mundo. La buena noticia es que,
a diferencia de lo que se suele creer,
tú puedes influir en tu trayectoria
doctoral. Y de esto versa precisamente
esta columna: de cómo aprender
a sobrevivir y a prosperar en los estudios
de posgrado de carácter científico.
"Sobrevive y prospera" es el
título de una serie de artículos
mensuales que exploran las presiones,
las ansiedades y las absurdeces a las
que se tendrán que inevitablemente
enfrentar los alumnos de Ciencias conforme
van pasando por las diferente etapas de
su educación de posgrado. En los
artículos, ilustraré los
desafíos que presenta el Doctorado,
y ofreceré algunas estrategias
para superarlos compartiendo historias
extraídas de mis propias experiencias
así como de experiencias de mi
familia, amigos, enemigos y compañeros
de trabajo.
Básicamente,
la etapa doctoral, como casi todas las
etapas de la vida, se reduce a personas
y a relaciones. Esto quiere decir que
todo lo que le concierne es dudoso y subjetivo,
y que sus problemas se resisten a las
soluciones únicas o a las listas
de "qué hacer" y "qué
evitar". Imagina, por ejemplo, que
estás teniendo una discusión
con tu asesor. Podría sugerirte
que consultases tu caso con el Jefe del
Departamento. Parece un buen consejo,
y a menudo lo es. Pero si lo hicieses
sin reflexionar previamente, podrías
hasta terminar expulsado, si se diese
la casualidad de que tu asesor y el Jefe
de Departamento son camaradas sin escrúpulos
que se ofenden fácilmente si ven
que un alumno chivato se les pasa por
encima. Y no pienses que eso nunca sucede:
te lo aseguro, de vez en cuando pasa.
Así que, chicos, sujetaos bien
el sombrero... La serie de aventuras doctorales
está a punto de comenzar... Pero
parémonos un instante antes de
dar el pistoletazo de salida. Cuando hayas
terminado el Doctorado serás varios
años más viejo y estarás
empapado de sudor, sangre y lágrimas.
¿Habrá valido la pena? Eso
dependerá de tus expectativas.
Así que
en el próximo artículo,
daremos un paso atrás para hacernos
(y quizás responder) la pregunta
que atormenta a todo doctorando como un
fantasma en un paseo por el cementerio:
"¿Por qué diablos estaré
haciendo esto?".
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Otros
sitios a los que ir
La serie
"Sobrevive y Prospera"
no podrá tener respuestas
a todos tus dilemas, entre otras
cosas porque yo no he podido vivir
en mis carnes todos los desafíos
a los que podría tener que
enfrentarse un alumno de posgrado.
Por ejemplo, yo siempre trato de
evitar los laboratorios. De hecho,
ni por todo el oro del mundo me
colocaría una bata blanca
y me pondría a juguetear
con tubos de ensayo repletos de
sustancias tóxicas o de virus
contagiosos. Nunca he llegado ni
a disolver uno de mis dientes de
leche en Coca Cola. (Siempre pensé
que era una ridícula forma
de poner a prueba lo obvio; prefiero
la opción de beberme la Coca
Cola y de darle el diente al Ratoncito
Pérez).
Para, de cierta manera, compensar
mi característica intolerancia,
Next Wave, de Science, ofrecerá
el Foro
de Sobrevive y Prospera. Si
hay algo en alguna de las columnas
que despierta tu interés
y quieres saber más, puedes
lanzar una pregunta al foro. Compartiré
mis ideas al respecto de forma periódica.
Pero como he dicho antes, no tengo
todas las respuestas. Así
que si alguien hace una pregunta
o expone un apuro que te resulta
familiar, por favor, no lo dudes:
ofrece tu consejo o comparte una
historia propia similar. Particularmente
si trata de tubos de ensayo.
Y no olvides echar un vistazo a
la página de recursos
de "Sobrevive y prospera".
Tendremos una lista, continuamente
actualizada, de libros, artículos
y páginas web. Pero necesitamos
tu ayuda... Siempre estamos buscando
información nueva, así
que si encuentras algo que te resultó
útil, comunícanoslo
y lo añadiremos a nuestra
colección. Tus colegas te
lo agradecerán, aunque sea
sólo en sueños.
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