Agenda investigación | Investigación | Catalogadores | Becas y ayudas | Asociaciones | Jobs Net | Contacta | Versión en Portugués  
Google
Presentación del proyecto
  Rincón del doctorando
  Diario de una doctoranda   estadounidense
  Carrera investigadora
  Testimonios de   científicos en el   extranjero
  Mujeres científicas
  El rincón español
  El rincón latinoamericano
  Emigración
  Desarrollo profesional
  La ética en la ciencia
   · Biotecnología
   · Ciencia      medioambiental
   · Consultoría      empresarial
   · Cooperación      humanitaria
   · Derecho de patentes
   · Edición científica
   · Informática
   · Medicina alternativa
   · Nanotecnología
   · Traducción e      interpretación científica
   · Otras salidas
Euros caídos del cielo

KIRSTIE URQUHART

REINO UNIDO

13 DE DICIEMBRE DE 2002

"Simplemente bajó del cielo... Llegó en el momento adecuado", dice Ildiko Unk. A su vez, a Susanne Müller su jefe le dijo: "Realmente se adapta a su perfil a la perfección". Y en cuanto a Barbara Belletti, navegando por Internet llegó a algo "que era muy semejante a mi trayectoria profesional y a mi propia historia".

Les invito a conocer a tres científicas europeas con pasados académicos diferentes pero mucho en común: las tres son madres y las tres están entre las primeras beneficiarias de las Becas de Reanudación (Restart Fellowships) de la Organización Europea de Biología Molecular (European Molecular Biology Organization, EMBO), que entraron en escena justo en el momento en el que estas mujeres más las necesitaban.

Junto con otras tres mujeres que se han tomado un periodo de descanso de la investigación de al menos un año de duración, Belletti, Muller y Unk tendrán dos años de apoyo económico - y moral - para ayudarles a regresar al campo de la ciencia.

La importancia del apoyo moral no puede subestimarse. "A veces, cuando tienes un hijo, te sientes totalmente fuera de combate", dice Belletti, así que "es agradable pensar que hay alguien que todavía piensa que tienes la oportunidad de regresar al trabajo". Unk también es consciente de la pérdida de confianza que a veces viene mano a mano de la decisión de tomarse un tiempo de descanso. Acaba de tener su tercer hijo y, de hecho, se tomó periodos sabáticos mucho más largos después de los dos primeros nacimientos. Urk tranquiliza a los científicos que estén pensando en embarcarse en la vida familiar diciendo "que uno nunca llega a olvidarse de cómo se hacían sus tareas investigadoras" aunque si que se requiere un tiempo de adaptación en el laboratorio para recuperar la confianza en las propias habilidades. Destaca que, en su caso, "esta readaptación fue realmente rápida... Cuando llevaba muy poco tiempo trabajando de nuevo, era como si nunca me hubiese ausentado".

Si esto es así, ¿por qué deberían los científicos con hijos obtener tratamiento preferencial en la forma de un programa de becas específico para ellos? Según Unk, la respuesta es obvia: el programa iguala el campo de juego. "El problema de los demás programas de becas es que uno lo que hace es competir con los hombres". Estamos hablando, por supuesto, de hombres que nunca han interrumpido sus actividades investigadores y que "tienen más energía" al no verse obligados a atender las múltiples necesidades de los niños después de una dura jornada de trabajo en el laboratorio. "Los hombres tiene muchos proyectos en manos" durante esta etapa inicial de sus carreras profesionales, señala, lo que coloca a los progenitores que se han tomado un tiempo de descanso - generalmente, las mujeres - en desventaja.

Müller, mientras tanto, señala que, para los científicos, la hora adecuada para permitirse una pausa "nunca llega" así que, a menudo, las mujeres atrasan el momento de crear sus propias familias y lo hacen cuando "no son precisamente jóvenes". Lamentablemente, "las becas suelen tener un límite de edad", así que cuando a estas madres les llega la hora de regresar al laboratorio, ya no pueden solicitar la mayoría de estas ayudas. Esto no sucede, sin embargo, con el programa de Reanudación de la EMBO, que carece de este tipo de restricciones (véase el recuadro).


Las becas de Reanudación de la EMBO

La convocatoria de becas está abierta a hombres y a mujeres que se han tomado un periodo de descanso de un mínimo de un año para cuidar a sus hijos. Los solicitantes deben estar en posesión del título de Doctor y haber llevado a cabo investigación posdoctoral antes de tomarse el periodo de descanso de sus actividades. La beca se puede disfrutar en cualquiera de los 24 países miembros de la Conferencia Europea de Biología Molecular. El próximo plazo para la admisión de solicitudes es el 15 de agosto del 2003.

Para Belletti, la gran ventaja del programa es que "reconoce tus logros". En lugar de tener que retroceder y repetir la etapa posdoctoral, uno comienza con un determinado nivel de independencia. El hecho de tener "algo que realmente me pertenece" es muy importante para ella.

Las becas de Reanudación no sólo están ayudando a Belleti y a Unk a regresar al laboratorio. También les están permitiendo volver al mercado europeo. Ambas tuvieron a sus últimos hijos en Estados Unidos pero disfrutarán de las becas en sus respectivos países: Belletti en el Instituto Nacional del Cáncer en Aviano (Italia) y Unk en la Academia Húngara de las Ciencias en Szeged.

A diferencia de la mayor parte de las becas ofertadas por la EMBO, el programa de Reanudación no exige la movilidad internacional. Müller considera que esto está bien porque el ir de un lado a otro "es muy difícil cuando tienes un hijo y, casi siempre, una pareja". No obstante, a lo largo de su vida Müller no ha escatimado en desplazamientos por motivos profesionales. Alemana de nacimiento, Müller ya ha regresado al laboratorio donde trabajaba antes de dar a luz: el Instituto Científico San Raffaele en Milán, Italia. Y antes de trasladarse a Italia, ya había vivido seis años en Suecia.

Pero Müller está descubriendo que tal internacionalismo tiene sus desventajas a la hora de forjar una familia. "En Italia", observa, suele vivir en el lugar donde se crió. Esto significa que, a menudo, las mujeres pueden regresar al trabajo muy poco después del parto porque "generalmente tienen el apoyo de la familia". Sin parientes a mano, a Müller le consuela la idea de que, por lo menos, cuenta con un jefe comprensivo. "Cuando llevas al niño a la guardería, contrae todas las enfermedades de todos los demás niños; y no sólo él, tú también", con lo que uno necesita flexibilidad para poder quedarse en casa si la situación así lo requiere.

Pero no todo el mundo tiene la misma suerte. Además de confiar en que pronto haya más organismos de financiación que ofrezcan el mismo tipo de apoyo económico que el programa de Reanudación de la EMBO, las tres mujeres piensan que las actitudes también tendrán que cambiar si se pretende que mejore la vida profesional de los científicos-progenitores. Unk ha oído decir a otros investigadores que "el buen científico debe renunciar a la descendencia". Afortunadamente, su actual jefa en Estados Unidos fue un modelo de conducta contraria, habiendo "criado a cuatro hijos" y aún así habiendo alcanzado "el más alto nivel". Y esto ocurrió a pesar de beneficiarse de un nivel de apoyo social mucho más bajo que el que espera encontrar cuando regrese a Hungría.

Müller compara Italia con Suecia donde, dice, donde "las cosas están mucho más organizadas" con "muchas más guarderías". También es "muy habitual" que los padres suecos dejen una temporada de trabajar para ayudar a criar a sus hijos. Belletti reconoce, sin embargo, que los varones italianos puede que no tengan, en exclusiva, la culpa de esta situación. "A nosotros nos cuesta pensar eso de: "Me voy a trabajar y dejo a mi pareja cuidando a los niños"", admite.

Pero por ahora, simplemente mostrando que es posible ser madre, regresar al laboratorio y tener una carrera gratificante, los becarios del programa de Reanudación de la EMBO estarán poniendo su granito de arena para cambiar actitudes. Tanto Belletti como Müller y Unk aspiran poder llegar a dirigir sus propios grupos de investigación y tienen la intención de solicitar otras becas que puedan disfrutar pasados sus dos años de beca EMBO, con el fin de mantener su independencia en años venideros. Müller confía en que la beca que ha obtenido continuará ayudándole durante bastante tiempo. Después de todo, señala, decir que la EMBO te ha concedido una beca "da mucho prestigio", así que no puede esperar a incluir en su currículum: "¡La EMBO me ha seleccionado a mí!".

 

 

 

 

 

 

 

--------------------------------
Copyright © 2003 Portal Universia S.A. Todos los derechos reservados
(Avda. de Cantabria s/n - Edif. Arrecife, planta 00.28660 Boadilla del Monte) - Madrid. España.
Contacta con nosotros: Usuarios | Empresas-Instituciones-Medios comunicación
Código Ético | Aviso Legal | Política de confidencialidad | Quiénes somos: Sala de Prensa