| Daphne
abandona (el grupo)
Daphne, la trabajadora,
la super-woman (léanse los capítulos
4 y 24 de este diario para saber más
acerca de ella) ha dejado el grupo de
investigación. Ha sido todo un
shock porque yo, al igual que el resto
del equipo, había llegado a creer
que era la favorita de Jeff. Daphne parecía
entregadísima a su trabajo, siempre
estaba perfectamente organizada y relativamente
dispuesta a ayudar a los demás,
se ofrecía voluntaria para hacer
esto y aquello y era la líder de
las brigadas de limpieza en el laboratorio.
Y aunque su proyecto no estaba avanzando
de forma espectacular, ya tenía
en su haber una publicación y unos
cuantos posters y presentaciones.
Sí, no lo
voy a negar: Daphne podía tener
la lengua un poco afilada de vez en cuando.
Y es cierto: ella y Laura no se podían
aguantar mutuamente. Ahora que lo pienso,
últimamente Daphne había
empezado a desahogarse un poco, y ocasionalmente,
llegaba a manifestar sus pequeños
enfados en las reuniones de grupo, principalmente
relacionados con que determinadas tareas
de equipo no se estaban realizando - según
ella - de la forma correcta. Sin embargo,
nadie sospechó que pudiese estar
albergando en su interior algo tan grande
que provocase que quisiese abandonar el
grupo, por lo que su decisión nos
causó una gran conmoción
(a todos menos a George, claro: véase
el capítulo 24 de este diario para
leer acerca de su reciente despedida).
Nunca pensé
que Daphne fuese el tipo de persona capaz
de dejar de hacer algo simplemente por
"no sentirse feliz". Nunca hablaba
de la felicidad como tal, parecía
no estar entre sus prioridades; simplemente
se centraba en su trabajo. Lleva en el
programa de doctorado tanto como yo, y
aunque yo he sido verbalmente más
explícita en la expresión
de mis penas, estoy segura de que a ella
no le ha faltado su ración. No
obstante, jamás creí que
Daphne nos dejaría, simplemente
no me encajó nunca dentro de ese
perfil, y más justo ahora que Jeff
está a punto de someterse a su
revisión trimestral pro-titularidad.
Antes de abordar
los puntos de vista de tanto Daphne como
Jeff sobre este tema, les expongo sucintamente
lo que sucedió:
Estábamos
en una reunión de grupo y Daphne
estaba presentando un trabajo. Sabir hizo
una pregunta, y a continuación,
Jeff expuso un argumento, un argumento
válido, al hilo de la pregunta
anterior, acerca de la falta de información
de Daphne sobre un tema en particular.
Daphne dijo no tener esa información
por haberse "centrado en otras partes
del trabajo". Jeff le respondió
con un tono ligeramente alto y ligeramente
duro (y fue menos breve de lo que quizás
debería haber sido). Si hubiese
estado yo, y no Daphne, en el ojo del
huracán, Jeff hubiese actuado de
idéntica manera. Jeff siguió,
dale que te dale, con su exposición
de motivos; terco como un toro. Daphne
refunfuñó y arañó;
Jeff insistió y criticó.
Avanzó la presentación.
Había tensión
en la sala pero nada fuera de lo común.
Daphne suele ser muy perfeccionista y
tranquila, así que su falta de
preparación y de argumentos en
su defensa no dejó de extrañarme.
Pero llevaba unos días con un resfriado,
así que imaginé que simplemente
se encontraría enferma y cansada.
Llegó el lunes
y vi que algo no iba bien. Daphne tenía
su talante alegre de siempre, pero sentí
una corriente subterránea de hostilidad
emergente. Busqué a Jeff porque
necesitaba que cambiase de fecha una reunión.
Su puerta estaba cerrada y las luces de
su despacho, encendidas, por lo que deduje
que estaría hablando con alguien.
No llamé a la puerta. Más
tarde vi a Daphne sentada en uno de los
asientos del recibidor del despacho de
Jeff. Tenía pinta de enfadada.
No me vio.
Pasó ese día
y toda la semana. Cada día, vi
menos a Daphne. Le pregunté a Ben,
el estudiante de licenciatura que tengo
a mi cargo (en el laboratorio de Jeff
cada doctorando es "responsable"
de un estudiante), qué es lo que
pasaba. Me dijo que Daphne tenía
que contarme algo personalmente. Traté
de sonsacarle más información,
pero no tuve éxito.
A finales de semana,
me llamaron por teléfono a casa.
Era Daphne, que jamás me llama.
Algo pasaba. Me dijo que había
decidido abandonar el grupo. No me lo
podía creer.
La vi más
tarde; me explicó que después
de la reunión del grupo que mantuvimos,
se sentó a pensar acerca de su
estatus en el grupo y se dio cuenta de
no había estado particularmente
contenta durante los últimos seis
- ocho meses. Creía que había
diferencias fundamentales entre su manera
de trabajar y de hacer ciencia y la de
Jeff. Tras pensarlo a lo largo del fin
de semana, decidió que no quería
seguir trabajando en su grupo. Aún
no sabía para quién trabajaría
a partir de entonces. De lo único
de lo que estaba segura es de que no sería
para Jeff. Y punto y final.
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Pausa
rebobinemos.
Nunca en mi vida había oído
hablar a Daphne de "diferencias científicas".
Sí que había dicho, en un
momento dado, que Jeff había sido
como una pared frente a sus peticiones
de ayuda para las tareas de grupo, entre
otras cosas. También se había
quejado de que a Laura, como miembro más
antiguo del equipo, le faltaba liderazgo.
No era inusual escuchar los comentarios
de Daphne acerca de lo horribles que habían
sido las presentaciones de otros. Tampoco
era extraño oírle hablar
de todo el trabajo que tenía que
hacer, cuánto tenía que
leer, y del tiempo que había tenido
que pasar en el laboratorio a lo largo
de tal o cual fin de semana. No obstante,
nunca la había oído decir
nada acerca de "diferencias científicas".
Una o dos semanas
después de haberle anunciado su
decisión a Jeff, Daphne recogió
sus cosas, limpió su espacio en
el laboratorio y pasó a ser un
simple recuerdo. Tan sencillo como eso.
Ahora está trabajando en una nueva
propuesta, aunque dice que por el momento
no tiene supervisor. Está tomándose
un respiro del laboratorio. Supongo que
ésta es una de las maneras posibles
de organizarse una vacación.
1, 2, trueque:
cambiarse de supervisor para mejorar la
propia vida
Bueno, amigos, como
siempre lo he dicho, los estudios de Tercer
Ciclo son como un juego de supervivencia.
Se escoge un equipo, se conocen las reglas,
se familiariza uno con las tareas y actividades
a llevar a cabo y se juega para ganar.
El cambio de supervisor puede ser una
táctica necesaria para permanecer
en el campo de batalla. Yo misma he pensado
a menudo en hacerlo, y una parte de mí
siente cierta envidia hacia Daphne, que
ha dado el salto. Pero no desearía
estar en su lugar ahora, que flota entre
tiburones, esperando a que llegue otro
barco para rescatarla. E incluso cuando
finalmente llegue ese otro barco, éste
se dirigirá hacia una nueva dirección.
El tiempo que ya ha consagrado a la tesis
lo habrá tirado por la borda.
Yo ya he invertido
demasiado tiempo y sudor en mi proyecto
(que por cierto, ahora está pasando
por una buena racha) como para dejarlo
todo ahora. No obstante, nosotros, doctorandos,
necesitamos averiguar qué es lo
que necesitamos en cada momento, y qué,
y qué no es aceptable. Tenemos
que estar dispuestos a aguantar mucho,
pero también hemos de tener nuestros
límites.
Un supervisor no
es siempre un mentor. Jeff no es mi mentor,
y tampoco me importa. No es el mejor gerente,
pero lo tengo asumido y con eso no se
acaba el mundo. Emocionalmente, es un
desastre; así que hago lo posible
por no tomarme las cosas a pecho. Eso
- el no tomarse las cosas a título
personal - resulta crucial.
A pesar de sus defectos,
creo que Jeff francamente desea que todos
los de su equipo lleguemos a ser científicos
excelentes y pensadores de primera línea.
Y para eso estoy haciendo el doctorado.
No obstante, si siente
que usted no es importante, que sus necesidades
no están siendo satisfechas, que
su tiempo no se valora, o que sus ideas
no están siendo escuchadas, o que
el entorno de su laboratorio le resulta
hostil, puede que haga llegado la hora
de cambiar, como lo hizo, o lo está
haciendo Daphne. Tengo otros amigos que
también han cambiado de supervisor
recientemente. Uno cambió porque
estaba harto de estar siendo utilizado
para promocionar las carreras profesionales
de otros. (De todas formas, ¿no
dirían que eso nos pasa a todos,
hasta cierto punto?) Otra (tímida,
callada) abandonó porque no congeniaba
ni con su supervisor ni con sus compañeros
de laboratorio.
Hasta ahora,
Jeff y Daphne han mantenido las buenas
formas, aunque se siente una electricidad
peculiar en el ambiente. Esperemos que
cambie pronto, para mejor.
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