|
El
mes pasado, les pedí sus sugerencias
al respecto. Queridos lectores, he recibido
algunas. Les expongo aquí algunas
de las respuestas que recibí vía
email, junto con otros comentarios extraídos
de varias conversaciones que tuve a lo
largo del último mes acerca de
a dónde ir y qué hacer ahora
que he descubierto algo que me interesa:
Larry, un amigo de
otro departamento, me dio algunos consejos
muy interesantes. "Ten cuidado con
lo que desees", me escribió:
"En la actualidad,
estás trabajando en un proyecto
que interesa a tu tutor, y estás
avanzando en el mismo. Hace unos años,
yo también estaba trabajando en
algo que no me interesaba demasiado, pero
que sí interesaba a mi tutor. Decidí
que quería trabajar en otra cosa
y, de repente, su interés por mí
se desvaneció, y se desvaneció
también mi beca como ayudante investigador.
Desde entonces, he tenido que contentarme
con un puesto de profesor ayudante".
Aunque yo siempre
seré ayudante investigador, por
el modo en que funciona mi departamento,
no cabe duda de que sea el interés
de mi tutor el que va haciendo que las
cosas fluyan dentro del laboratorio. Y
como dije anteriormente, no pretendo dilatar
demasiado mi estancia aquí. Así
que quizás salga mejor parada quedándome
donde estoy. Puedo parecer una rajada,
pero la verdad es que paso de quedarme
más de seis años haciendo
el doctorado. No finjamos que no hemos
visto a gente que ha dilatado más
de la cuenta la finalización de
su tesis debido a una falta de interés
y motivación (por su parte y/o
la de su tutor), problemas de financiación,
miedo al futuro... Mi situación
es distinta. Hay otras cosas a las que
querría dedicarme.
Un profesor no titular
de un centro universitario de investigación
me envió este consejo:
"La obtención
de datos es importante. Si ha conseguido
obtener datos en un proyecto, es difícil
dejarlo a un lado y dedicarse a explorar
aguas desconocidas. ¡Quién
sabe cuándo conseguirá datos
para este nuevo proyecto! Su tutor probablemente
sepa, un poco mejor que usted, qué
es lo que podría "funcionar"
en su laboratorio y en su campo, y esté
más familiarizado en temas tan
importantes como la obtención de
becas y las publicaciones.
Así que mi
consejo es que se centre y trabaje en
los proyectos que estén funcionando,
no tanto porque así lo pudiese
desear su tutor como por el hecho de que
estén funcionando. Doctórese
y explore nuevas vías de investigación
en su etapa postdoctoral. La clave ahora
no es el tema exacto en el que esté
trabajando, sino mostrar que es capaz
de lograr algo. Las exigencias profesionales
que incitan a su tutor a querer publicar
también deberían ser las
suyas propias.
Personalmente, mi
trabajo pre-doctoral me colocó
en el panorama investigador, a través
de varias publicaciones importantes. Me
ayudó a conseguir el contrato postdoctoral
que quería y me sirvió también,
notablemente, para conseguir el puesto
docente que ahora ocupo. El hecho de haber
realizado investigación pre y postdoctoral
en campos relacionados (pero no idénticos)
también me ha dado credenciales
en un más amplio repertorio de
temas y ahora son más las personas
que me conocen a mí y mi trabajo".
El saber que mi
tutor puede estar dándole vueltas
a algunos de los mismos temas que me preocupan
a mí me da esperanza. Puede que
tenga algo en cuenta mis propios intereses,
incluso aunque los suyos sigan siendo
su prioridad. La gran ventaja de seguir
los consejos que me da este profesor es
que consigo acabar el doctorado y pasar
a investigación post-doctoral con
más rapidez y facilidad, en lugar
de parar con lo que estoy haciendo y cambiarme
a un nuevo proyecto con un futuro incierto.
"En el
tercer año de doctorado",
me escribió otro profesor, "el
95% de las personas que han conseguido
llegar hasta ahí... se piensan
dos veces si continuar o no, o le dan
vueltas a su proyecto". Continuó:
"No sé
en qué tipo de programa está
matriculada, pero en química, al
menos, al final del tercer año
existe la posibilidad de abandonar el
doctorado llevándose debajo del
brazo el título de Máster.
Esta decisión es buena y tentadora
para muchos, pero un error desafortunado
para otros. Hable con doctorandos senior
de su departamento sobre este tema.
Creo que el hecho
de que sus intereses evolucionen es natural.
Si continúa con su proyecto actual
y realiza un buen trabajo, las recompensas
serán mayores que sus aspectos
negativos. Obtendrá buenas cartas
de referencia por parte de su jefe y,
probablemente, logre escribir más
artículos y trabajos. Si comienza
algo nuevo en el grupo de su jefe, no
titular, puede que no tenga tanta suerte,
desde el punto de vista de las publicaciones.
Nunca lo olvide: su jefe, por muy poco
sensato que le pueda parecer a veces,
sólo está aprendiendo, como
usted, y esforzándose por establecer
algo.
Utilice esa evolución
que usted percibe en sus intereses como
escalón para identificar dónde
y con quién quiere investigar una
vez doctorada. ¡Comience a buscar
ya! Dado que proviene de un grupo dirigido
por un jefe no titular, puede que le interese
incorporarse en un equipo bien establecido
en su etapa postdoctoral. Todo el mundo
querrá unirse a ese grupo, si su
tema es interesante; así que cuanto
antes se ponga en contacto con el mismo,
mayores serán sus probabilidades
de entrar".
"Sólo
una cosa más", añadió
este profesor, ayudándome a reafirmar
mi fe en que los profesores - algunos,
vaya - sí que se preocupan por
la siguiente generación de científicos:
"Me frustré
bastante con mi asesor del doctorado y
me harté de mi proyecto. Para el
postdoctorado] me incorporé a ...
un grupo en un campo completamente diferente
que creía que me interesaría
más. Aunque prefería a mi
nuevo jefe, el tipo de trabajo que tenía
que hacer tampoco me encantaba. El balance
final es que ahora tengo exactamente el
tipo de puesto que quería, y estoy
... combinando lo que aprendí durante
el doctorado y el postdoctorado en mi
propia investigación".
Hablando de postdoctorados:
un investigador postdoctoral me dijo lo
siguiente en relación a la posibilidad
de hacerme con el título de Máster
e irme frente a la de quedarme y completar
el doctorado:
"Al comienzo
de mi tercer año de doctorado,
encontré un área que me
apasionaba y en la que quería trabajar,
pero en ese momento mi institución
no tenía ni a nadie ni nada (ni
siquiera material) para que yo pudiese
seguir esa línea investigadora.
Tuve dos opciones: o bien obtener el título
de Máster y trasladar mi expediente
a otro sitio para hacer el doctorado,
o terminar el doctorado que ya había
comenzado allí y hacer investigación
postdoctoral en un campo diferente.
Mi supervisor me
convenció para que me quedase;
me dijo que podía terminar el doctorado
en cuatro años y luego marcharme.
Al final me duró cinco (porque
decidí explorar algunas otras opciones
en el laboratorio, y porque ya no estaba
tan desesperado por marcharme) y ahora
llevo tres años como investigador
postdoctoral. (Cambiarse de campo puede
llevar su tiempo, especialmente si hay
una base teórica importante que
aprender).
Aunque disfruto con
lo que hago, y considero que el área
que me ocupa es mejor que la que tenía
en mi etapa pre-doctoral, mi trabajo no
siempre me emociona. Supongo que mis intereses
son, simplemente, demasiado amplios como
para aspirar a tener un único campo
como fuente de felicidad vital... No me
arrepiento de haber continuado con el
primer doctorado, y creo que la duración
total de Máster + Doctorado + etapa
postdoctoral hubiese sido equivalente
o superior a la de Doctorado + etapa postdoctoral
larga".
Otro investigador
postdoctoral me dijo lo siguiente:
"Creo que muchos
de nosotros llegamos a un punto, en nuestra
etapa doctoral, en el que hemos dedicado
tanto tiempo y energía a la investigación
que comenzamos a preguntarnos si vale
la pena. En mi caso, creo que los árboles
me impidieron ver el bosque. Me centré
tanto en las cosillas de cada día
que al final ya no podía apreciar
el mérito que tenía lo que
estaba haciendo. Es difícil ver
el panorama global cuando se está
trabajando duro en algo muy concreto.
El tema de mi tesis estaba muy bien, objetivamente,
pero no había forma de convencerme
de ello. Publiqué un buen número
de artículos y aún seguía
pensando que mi investigación era
irrelevante. No está sola en esto
así que no se deje desanimar pensando
en sus niveles de energía y compromiso
en este punto del camino. Las cosas mejorarán.
Se lo prometo.
Por supuesto, cabe
la posibilidad de que esté en una
cueva, no es un túnel. Dudo mucho,
de todas formas, que un profesor no titular
le hubiese asignado un proyecto inútil.
Una acción de este tipo pondría
a su tutor en una posición realmente
poco agradable en relación a sus
perspectivas de titularidad.
Le animo a seguir
publicando y a que asista a congresos:
le ayudará ver que la comunidad
científica está interesada
en sus quehaceres. También le servirá
de mucho cuando comience a buscar trabajo.
Yo conseguí un postdoctorado en
una área no relacionada con nada
que hubiese hecho hasta la fecha, y atribuyo
este logro fundamentalmente a un tutor
que me obligó a publicar todos
y cada uno de mis trabajos. Las publicaciones
demuestran a los empleadores que uno es
capaz de obtener resultados, ordenarlos
y comunicarlos, y son éstas destrezas
importantes".
No todo el mundo
estuvo de acuerdo con la opinión
dominante. Un doctorando me escribió
lo siguiente: "Dígale a su
tutor que quiere elaborar su propio proyecto.
Trate de negociarlo. Llegue con él
a un acuerdo: dígale que formará
a un nuevo estudiante en el proyecto,
de forma que, en seis meses, pueda dedicarse
a lo que quiera. O mejor aún: a
ver si consiguiese que le diese luz verde
para trabajar en su idea durante un año,
con la posibilidad de regresar a su proyecto
actual si no consiguiese resultados. Creo
que desconoce el alcance real de su poder".
Por mi parte, he
de decir que de momento me siento más
cómoda en mi piel tras haber hablado
con Jeff (mi tutor) sobre mis diferentes
intereses. Me ha apoyado bastante. Tengo
que escribir una propuesta independiente
como parte de mis exámenes escritos
eliminatorios; probablemente la haga sobre
mi nuevo campo de interés. Ya se
lo he mencionado y me ha estado dando
consejos en relación a dónde
encontrar información de base pertinente
para ir empezando.
Querría darles
las gracias a todos los que me han enviado
consejos sobre cómo superar estos
trances. Para todos los que todavía
estéis a vueltas con el doctorado,
espero que estas ideas les ayuden tanto
como a mí. La decisión que
yo he tomado por ahora es seguir con la
tesis, cambiar de temática cuando
comience mi etapa postdoctoral, y luego
ya se verá. Si tiene algún
otro comentario u alguna opinión
que quisiese compartir, mándamelo
a micella_phoenix_dewhyse@hotmail.com.
Y si tiene amigos o compañeros
que están pasando por un drama
personal semejante al mío, ¡páseles
estos consejos! Compartir es bueno para
el alma. Ahora vuelvo al trabajo... Esta
vez me aseguraré de ver tanto bosque
como árboles.
|