Agenda investigación | Investigación | Catalogadores | Becas y ayudas | Asociaciones | Jobs Net | Contacta | Versión en Portugués  
Google
Presentación del proyecto
  Rincón del doctorando
  Diario de una doctoranda   estadounidense
  Carrera investigadora
  Testimonios de   científicos en el   extranjero
  Mujeres científicas
  El rincón español
  El rincón latinoamericano
  Emigración
  Desarrollo profesional
  La ética en la ciencia
   · Biotecnología
   · Ciencia      medioambiental
   · Consultoría      empresarial
   · Cooperación      humanitaria
   · Derecho de patentes
   · Edición científica
   · Informática
   · Medicina alternativa
   · Nanotecnología
   · Traducción e      interpretación científica
   · Otras salidas

 

Las aventuras de Micella Phoenix DeWhyse en el programa de Doctorado

Capítulo 19: Dos caminos que divergen

MICELLA PHOENIX DeWHYSE
ESTADOS UNIDOS

22/08/03


 

Estoy a punto de comenzar mi tercer año de doctorado y me acabo de dar cuenta de algo muy importante: hay un cuerpo de investigación ahí fuera que sería capaz de hacerme saltar cada mañana de la cama, feliz y entusiasta.

No obstante, me falta un pequeño detalle: no estoy yendo a por él.

¿Qué hago? Ahora sé lo que podría querer hacer con mi vida, pero estoy bloqueada en el proyecto en el que estoy trabajando actualmente. Muchos de nosotros nos instalamos, inmóviles, en lugares que nunca habríamos anticipado debido a: a) falta de financiación, b) falta de estudiantes dispuestos a hacer despegar el proyecto, c) el número de horas invertidas (¿Cuánto tiempo me llevará llegar al mismo punto en otro proyecto?). Déjenme explorar estas tres razones y su relación con mi propia situación...

La falta de financiación no es algo que me preocupe. ¿Recuerdan todos los programas de becas que solicité (y que describí en el Capítulo 11 de esta serie)? Luché con éxito por una inyección de dólares para mi trabajo investigador y hoy por hoy puedo descansar tranquila, sabiendo que la financiación que me he ganado me acompañará a lo largo de toda mi vida pre-doctoral. He aquí el origen último de algunos de mis actuales problemas: inscribí mi tesis bajo la dirección de un profesor no titular que (aunque dudo que lo reconociese) no tiene ningún interés en que explore mis propios intereses salvo que tales exploraciones terminen beneficiándole de forma directa y clara. Así que, cuando estoy produciendo como una buena y aplicada doctoranda, ¿por qué diablos me iba a animar a que comenzase a investigar algo diferente, incluso cuando me estoy pagando mi salario con fondos externos que no están de ningún modo relacionados ni con el proyecto en el que estoy trabajando ni con el tutor con el que estoy?

Seamos realistas, amigos: tengo una comprensión muy profunda de la naturaleza de mi relación con mi tutor. El trabajo al que me estoy dedicando ahora mismo tendrá un impacto directo sobre su evaluación, con vistas a su titularidad, y a mi departamento no le cuesta nada cortar cabezas, incluso entre aquellos aspirantes a la permanencia que ocupan los puestos más altas del escalafón... y mi tutor no tiene intención alguna de ser una de las personas escaldadas.

Esto no quiere decir que en conjunto me desaconseje la exploración de mis propios intereses; es sólo que se supone que he de hacerla en mi tiempo libre, pero trabajando sesenta horas a la semana, éste es casi inexistente. He dejado de cocinar porque me come demasiado tiempo. De las ocho horas de sueño no puedo prescindir si quiero sobrevivir. Si dedicase un minuto más a leer y a pensar y a desarrollar ideas para un nuevo proyecto, es muy probable que el pequeño, amargo animal que tengo escondido en algún lugar de mi mente se despierte y me ataque sin piedad. Hace poco tiempo que logro mantenerlo bajo control así que no quiero que se enfurezca de nuevo.

Ustedes me preguntarán: ¿y por qué no hablo del tema con Jeff (mi tutor)? Lo hice en alguna ocasión, sutilmente. "Cuando consigamos encauzar un poco más este proyecto, me gustaría considerar la posibilidad de comenzar a investigar otra serie de cosas. ¿Qué le parece?". De acuerdo, lo reconozco... no fui tan sutil. Aún puedo leer ahora su mente diciendo: "¡Oh, no! ¡Ya no quiere trabajar más en esto! ¿Cómo puedo conseguir que siga en este proyecto, hasta que encuentre a alguien que la reemplace?". Jeff trató de quitarle valor a mi pregunta: "Ya verás como dentro de nada este proyecto será emocionante". Y por dentro pensé: "Si no estoy emocionada ahora, después de llevar un año en esto, ¿cuándo se supone que me levantaré y gritaré eso de: "¡Llevo toda mi vida esperando este momento!"?".

Pasando al apartado b), la falta de estudiantes capaces de hacer despegar el proyecto y de pasárselo después a otros. Para aquellos de nosotros que trabajamos en grupos pequeños, especialmente los supervisados por un profesor nuevo, nos resulta harto difícil deshacernos de algo ya que generalmente no hay nadie a quien pasárselo. A los tutores les gusta la continuidad, especialmente si aspiran a la titularidad. ¿Por qué ceder en su dominio de un área determinada que parece prometedora simplemente porque un estudiante a su cargo quiere empezar a trabajar en un campo diferente? Y si el estudiante ya ha avanzado tanto en el proyecto como para haber incluso publicado algo al respecto, la idea de que abandone el mismo es, estoy segura, todavía más dolorosa.

A todo esto, ahora que sale el tema... el trabajo que mencioné en el Capítulo 18 fue aceptado, tras las correspondientes revisiones. (¡Sí!). Así que, salvo que haya por ahí otro estudiante esperando ansiosamente por ocupar mi lugar, dudo mucho que pueda escaparme a corto plazo. Una conversación ilustrativa en este sentido: el comentario de Jeff en nuestra segunda discusión acerca de posibles vías de investigación futura, en nuestra reunión semanal. Dijo: "Tendremos que ver qué es lo que quieren hacer los estudiantes de primer año, cuando lleguen; después veremos". Un momento, ¿qué se supone?, ¿que yo quedo para el postre? ¡Qué importa lo que quieran los de primero!, ¡póngalos a trabajar! ¿Simplemente porque nunca hayan investigado se supone que debemos tener en cuenta sus deseos antes que los míos? De acuerdo, lo siento, no pude evitar desahogarme...

Parece que una de las formas de salirse de un proyecto es constatar que dicho trabajo no está yendo a ninguna parte. Si lo ha intentado una y otra vez, y puesto todo por su parte y aún así parece que no consigue ningún resultado - esto es: si logra demostrar que tanto el proyecto como usted son un fracaso - entonces tendrá más posibilidades de pasar a otra cosa, en lugar de languidecer en la misma tarea. Yo fui muy terca desde el comienzo y creía que mi proyecto podría funcionar. Así que seguí tirando para delante como podía, a pesar de la explícita frustración de Jeff, y digamos que conseguí algunos resultados. Pero lo que lo reconozco: fue mi culpa; debería haberme rendido antes. Moraleja: si, como doctorando, desea mantener algún tipo de control sobre su vida profesional, ayuda ser o un principiante o un fracaso. Pasemos al apartado c).

Si ya ha invertido tanto tiempo en este proyecto, ¿cuánto tiempo necesitará para llegar a este mismo punto en otro? Llevo en torno a un año en este proyecto, y sólo ahora comenzamos a cosechar algunos resultados interesantes, después de un primer periodo con ciertas dificultades técnicas. Mi idea es estar fuera de aquí dentro de tres inviernos y el empezar algo ahora desde cero o cambiarme de tutor requeriría su tiempo. Además, ninguno de los otros tutores de este departamento está trabajando en el área que me interesa actualmente.

Por otra parte, ahora soy una doctorando más aclimatada. No estoy nunca ni tan apurada ni tan nerviosa, y a veces hasta siento que sé de qué estoy hablando o qué estoy haciendo. Así que quizás tampoco debería llevarme tanto tiempo arrancar en otro proyecto.

Quizás lo que debería hacer es terminar este proyecto que tengo entre manos y cambiarme a otro cuando comience mi postdoctorado. Un postdoctorado en una nueva área - la que acabo de descubrir que me apasiona - me abriría las puertas a ese nuevo campo y luego tendría en mi haber dos tipos de habilidades: las que aprendí mientras me doctoraba y las adquiridas a lo largo de mi periodo postdoctoral. Así que, ahora, lo único que tengo que hacer es sacar tiempo para explorar la bibliografía de los campos que me interesan, hacer los contactos pertinentes en las reuniones y congresos a los que asista y comenzar a esbozar las próximas fases de mi vida. Sí, lo sé, todavía soy una doctoranda de segundo año, pero nunca es demasiado pronto para arar el campo y comenzar a echar semilla.

Entonces, dicho todo esto, ¿creen que estoy en el camino correcto? ¿Debería enfrentarme de algún otro modo a mi actual situación con Jeff? Agradecería muchísimo los consejos de cualquiera que se haya tenido que enfrentar a una situación semejante a la mía. Si me envían un correo electrónico a micella_phoenix_dewhyse@hotmail.com, los compartiré en mi próxima columna.


 

 

 

 

 

 

 

 

--------------------------------
Copyright © 2003 Portal Universia S.A. Todos los derechos reservados
(Avda. de Cantabria s/n - Edif. Arrecife, planta 00.28660 Boadilla del Monte) - Madrid. España.
Contacta con nosotros: Usuarios | Empresas-Instituciones-Medios comunicación
Código Ético | Aviso Legal | Política de confidencialidad | Quiénes somos: Sala de Prensa