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Cómo salir de la sombra: un manual para superar la timidez

DAVE JENSEN
¿Encajas en el estereotipo del científico que "pasa desapercibido"? ¿Tímido, vergonzoso y reservado? ¿Y que solo se siente a gusto en grupo cuando se debate sobre su propia investigación? Pues no eres el único. Aunque estoy seguro de que entre la comunidad científica hay una amplia gama de personalidades, a lo largo de mi vida me he encontrado con un elevado número de científicos introvertidos.

Mi amiga Sharon, por ejemplo. A los 14 años, Sharon decidió que le gustaban las ciencias y que quería ir a la universidad para ser científico. "Me pareció que el mundo de la Ciencia era lo ideal para una persona que prefería los retos en solitario. A pesar de tener grandes amistades -amistades que todavía conservo hoy en día-, me cuesta un poco ir más allá y entablar nuevas relaciones. Soy una persona bastante tímida y, sinceramente, las cosas me van muy bien así", dice Sharon.

Pero tras una pausa, añade: "Salvo a la hora de buscar trabajo. Ahí sí que supone un problema".

En tu caso, ¿rehuyes el salir ahí y enfrentarte a la búsqueda de empleo como hace ella? Si es así, esta columna esta pensada para ti. En esta breve introducción, espero poder mostrarte qué cualidades necesitarás y cómo adquirirlas sin ir en contra de tu naturaleza.

Situaciones incómodas

Muchos de estos tímidos científicos reciben su primer susto relacionado con la búsqueda de empleo a la hora de competir por un puesto en el mundo de la industria. En el caso de Sharon, el susto se produjo en una feria de empleo patrocinada por Science. Todavía le faltaban 8 meses para acabar el doctorado, pero quiso ojear las posibilidades de los posdoctorados en el campo de la industria. El salón del hotel estaba lleno de puestos de empresas que ofrecían entrevistas a los cientos de esperanzados individuos que se agolpaban entre las mesas. Sharon se puso a la cola detrás de científicos de otros institutos de investigación de la zona, algunos de los cuales ya pertenecían al mundo de la industria y tan solo buscaban un cambio. Lo que más le molestó fue el tono de las entrevistas:

"Yo me había preparado para discutir sobre mi trabajo y acerca de los progresos que había realizado últimamente en mi tesis. Incluso había participado ya en dos publicaciones de gran prestigio, pero las empresas no me hicieron ninguna pregunta sobre eso. Muchos de los que estaban en la cola, especialmente los que ya tenían alguna experiencia en la industria, parecían estar mucho más cómodos que yo en lo que se refiere a hablar sobre sí mismos en términos generales. A mí, por el contrario, se me hacía bastante raro hablar sobre algo que no fuera mi investigación", admitió Sharon.

Después de haber conocido muchos casos como el de Sharon, con el paso de los años, he llegado a la conclusión de que la raíz de los problemas que todos ellos tienen en el mercado laboral está en el temor a hablar sobre sí mismos.

Lo más importante

Es probable que tu tutor te haya dicho que lo más importante es hacer una buena investigación y que el resto viene solo, pero lo que han averiguado Sharon y otros científicos tímidos con el tiempo es que lo de que "el resto viene sólo" no es cierto. En realidad, para acceder a los mejores trabajos no basta con llevar a cabo una buena investigación científica, sino que también es necesario saber venderla. Es cierto, no vas a conseguir un trabajo sólo por una buena investigación. Para que los jefes de personal se interesen por ti y por tus cualidades debes encontrar el modo de llamar su atención, contando cosas positivas sobre ti.

Para un científico tímido, esto suele resultar extraño. Si es tu punto débil, aquí tienes una serie de trucos de autopromoción que te pueden ser de gran utilidad:

  • No es necesario que cambies tus propias creencias para promocionarte en el mundo de la búsqueda de empleo. La clave está simplemente en llegar a conocerse mejor y en saber, sobre todo, cómo te ha moldeado tu investigación. Piensa en ti como una persona completa; no sólo como un par de manos realizando técnicas en un banco de pruebas. ¿Qué cualidades intelectuales importantes has añadido? ¿Por qué tu labor científica y todas las cualidades que has ido reuniendo a lo largo del Doctorado hacen que seas ideal para el trabajo que estás solicitando?
  • Hablar bien sobre ti mismo es una habilidad que puedes aprender (en el cuadro lateral encontrarás algunos ejercicios prácticos). No es como vender coches usados y no tendrías que sentir la necesidad de darte una ducha al acabar. Si te has parado a pensar por un momento en todas las habilidades que utilizas en la entrevista, deberías ser capaz de enumerar las cosas que haces bien y que coinciden con las necesidades de tu interlocutor.

Muéstrate agradable

Clarence Darrow, la famosa abogada, dijo una vez: "El trabajo principal de un abogado defensor es conseguir que al jurado le guste su cliente". Hoy en día, estas palabras son tan ciertas como cuando Darrow las pronunció a finales del siglo XIX. Curiosamente, en las entrevistas rige el mismo principio, salvo por la diferencia de que eres tú mismo quien debe mostrarse agradable. Esto es fundamental. Un encargado contratará sin problemas a una persona que le caiga bien; por el contrario, difícilmente contratará a alguien con quien no se sienta a gusto, incluso si esta persona es excelente para el puesto.

Si eres un científico tímido, has de admitir que no será tu investigación lo que te conseguirá un empleo. Todo lo contrario. En realidad, depende de varios factores, algunos de ellos muy sutiles. Un estudio acerca de las conductas de contratación de los jefes de personal realizado en 1990 mostró que ciertos rasgos de apariencia parecen ser más importantes incluso que el hecho de estar bien cualificado para el puesto (por ejemplo, la "buena presencia" obtuvo más decisiones favorables que las habilidades para el trabajo*). A lo que me refiero es a que, puesto que para que te contraten debes gustarles primero, deberás ofrecer a tu interlocutor algo más que un proyecto de tesis y unas cuantas publicaciones.


La práctica como medio de perfección: seis ejercicios que te ayudarán a superar la timidez


1. Haz una lista de cinco personas de tu entorno profesional con las que no hayas hablado desde hace tiempo. Ponte en contacto con ellas, en persona o por teléfono, y reanuda la relación. No planifiques. Que sea una charla de amigos, algo informal, solo para ver cómo os va y poneros al día.
2. Todos los días, responde a tres e-mails con una llamada telefónica, en lugar de enviar un e-mail de respuesta. En las comunicaciones "en directo", de vez en cuando suceden cosas inesperadas, algo que no pasa en los correos electrónicos.
3. En el próximo congreso al que vayas, proponte asistir a los actos de sociedad y aprovechar cualquier oportunidad para relacionarte y establecer contactos. O lo que es mejor, participa en la organización de dichos actos.
4. Ve a una feria de empleo para adquirir experiencia en hablar sobre ti mismo de forma concisa. En concreto, ensaya una presentación breve con la que puedas responder a la típica pregunta de "háblame sobre ti", que tan a menudo surge en las entrevistas.
5. Infórmate sobre talleres y seminarios de tu área que aunque no estén relacionados con la ciencia, te puedan servir para familiarizarte con nuevos conceptos del campo de las relaciones interpersonales.
6. Pregúntale a tu tutor y a tus compañeros los nombres de las personas de tu departamento que, con el tiempo, se han pasado al campo de la industria. Utiliza estos nombres como principio de una base de datos de contactos a la que recurrir cuando llegue la hora de buscar

Estas son algunas de las claves para caer bien:

  • Una sonrisa en el momento adecuado indica que estamos ante una persona afectuosa; denota humanidad y un sincero interés. Por ello, cuando saludes a cualquiera en un entorno profesional, sonríe amigablemente, a pesar de lo reticente que te sientas a entablar una conversación.
  • También es muy importante el contacto visual. Cuando no mantienes el suficiente contacto visual durante una conversación, puedes provocar inconscientemente cierto recelo en la persona con la que hablas. Si quieres caer bien (¿y quién no?), utiliza el contacto visual para mostrar interés hacia la otra persona.
  • Robert Cialdini de la Arizona State University es un experto en todo lo que influye positivamente en los demás. En su libro Influence--Science and Practice, señala: "Por lo general, nos suele gustar la gente que es similar a nosotros, ya sea en cuanto a opiniones, personalidad, origen o estilo de vida". Por ello, busca las similitudes que puedas tener con tus contactos profesionales. Te será mucho más fácil hablar de las cosas que tengas en común con esas personas, ya sean cosas relacionadas con el mundo científico o de tu vida personal. Establecer una conexión o empatía a través de similitudes es muy sencillo, sin necesidad de intentar fingir ser alguien que no eres.
  • Céntrate en procurar que la otra persona esté a gusto y te sentirás menos incómodo.

En cualquier situación profesional o social, la gente asume uno de estos dos roles: "anfitrión" o "invitado". Los "anfitriones" son aquellos que se preocupan por el resto, procurando que se sientan cómodos, mientras que los "invitados" se suelen quedar en las esquinas de la sala, esperando a que alguien los rescate. Creo que esta analogía de una fiesta vale para la mayoría de las situaciones con las que te puedes encontrar cuando busques trabajo. Procura ser un "anfitrión" siempre que sea posible. Si evitas la incomodidad en la interacción con la otra persona, ya sea en una reunión social o en una entrevista, te percibirán como una persona agradable (y a la que se puede contratar).


Cuando pienso en mis conversaciones con Sharon, recuerdo su preocupación por las "manipulaciones" que tuvo que llevar a cabo para empezar a progresar en el mercado laboral. Sin embargo, esa preocupación se fue desvaneciendo a medida que se dio cuenta de que esas habilidades se podían adquirir como cualquier otra. Y la recompensa es mucho mayor que cualquier técnica más de laboratorio.

Bibliografía

* Robert Cialdini, Influence--Science and Practice, Allyn&Bacon Publishers, Boston, 2001.

Seminario avanzado de creación de redes de contactos: seis técnicas para mantener el ímpetu profesional



 

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