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El
problema agravante de seleccionar al jefe
inadecuado
De vez en cuando,
reviso un currículo y compruebo
que un individuo en cuestión ha
cambiado de trabajo cada dos / tres años.
Dentro de mi campo, el de la industria
biotecnológica, estas "turbulencias
profesionales" son relativamente
frecuentes, dado que muchas pequeñas
empresas o start-ups a menudo desaparecen
o son compradas por otras. Por lo tanto,
un periodo de tres años en una
empresa biotecnológica no apunta
necesariamente a un problema. Si que lo
hace, no obstante, un currículo
que muestra un número considerable
de estancias breves en varias organizaciones
(inclusive en empresas grandes, más
estables). A menudo, el problema es el
individuo en cuestión, pero en
muchos casos se da la circunstancia que
ha habido una cadena de jefes "malos".
"Pertenezco
a ese género de personas que necesitan
centrarse en afinar sus habilidades en
el laboratorio, y no me han dado la oportunidad
de hacer esto con toda la frecuencia que
querría. A lo largo de mi vida
profesional, he ido recabando mucha experiencia
en determinadas técnicas y metodologías,
valoradas muy positivamente en los departamentos
de producción de las empresas",
afirmó Phil. "Ahora encuentro
que no logro escapar de trabajos dentro
de este campo concreto que, a la hora
de la verdad, tampoco me encanta".
Phil era un bioquímico analítico
extraordinario - siempre supe que brillaría
dentro de una empresa en la que tuviese
un jefe que apreciase su estilo de trabajo
y su necesidad de dedicar una considerable
cantidad de tiempo a menesteres creativos
dentro del laboratorio. Los dos últimos
supervisores de Phil habían obviado
su estilo de trabajo.
"Últimamente,
en discusiones con directores y personal
de recursos humanos, veo que se me tiende
a etiquetar de empleado problemático.
Mis logros se pasan por alto, al centrarse
la atención en preguntas relacionadas
con cómo y por qué abandoné
una empresa en particular. Creo que necesito
cambiar algo en mi modo de proceder en
las entrevistas; quizás centrarme
más en los logros profesionales
y apartarme de discusiones acerca de las
relaciones entabladas con mis jefes a
lo largo de los años". Phil
estaba sobre-analizando su estilo de entrevista,
algo que cualquier especialista técnico
haría si su búsqueda de
empleo se dilatase demasiado en el tiempo.
En realidad, el fallo
estrepitoso de Phil no radicaba en su
estilo de entrevista, sino en su inhabilidad
para escoger a alguien compatible con
quien trabajar. Lo que Phil necesitaba
era entregarse más al análisis
a la hora de seleccionar a su próximo
jefe.
Las cuatro áreas
susceptibles de originar estrés
entre su jefe y usted
En su excelente obra
"Sacked! Why Good People Get Fired
and How To Avoid It" ¡Despedido!
Por qué hay gente buena que es
despedida y cómo evitarlo , Richard
Gould describe cuatro áreas en
las que puede haber incompatibilidad entre
jefe y subordinado. Estas cuatro áreas
engloban múltiples maneras de llevar
a cabo el trabajo y de comunicarse con
los demás.
Cómo trabaja
Este aspecto de su
relación con su jefe se refiere
a diferencias en cuanto a maneras de planificar
y organizar tareas, esto es, en cuanto
a formas de trabajar. Por ejemplo, el
último jefe que tuvo Phil era un
tipo inquieto, muy intuitivo, que cambiaba
de estrategia en el último minuto
y creía que debía de estar
siempre en el ojo del huracán,
con las mangas de la camisa enrolladas.
Phil, en cambio, es de los que quieren
planificar con antelación todos
los detalles de cada proyecto. Sus raíces
de científico le enseñaron
a recopilar primero la información
y después seguir un proceso.
Los planificadores
cautelosos como Phil y los aventureros
rápidos y espontáneos como
su jefe son antagonistas por naturaleza.
Como cazador de talentos, si pusiese en
contacto profesional a dos personas como
éstas estaría dando un importante
paso en falso, salvo que ambas fuesen
muy reconciliadoras y se comprometiesen
a hacer todo lo posible por que la relación
funcionara.
Una buena pregunta
que le puede hacer a su posible jefe es:
"¿Qué tipo de herramientas
de planificación de proyectos emplea?".
Cómo reflexiona
los problemas
Nos referimos a los
modos que tienen las diferentes personas
de buscar, ordenar y procesar información.
Algunas personas, como el jefe de Phil,
necesitan estar totalmente inmersas en
una situación; se dejan absorber
por ella de forma que puedan reaccionar
como lo estimen necesario. Suelen visualizar
las soluciones en forma de imágenes,
y no de hechos fríos y objetivos.
Phil era un empleado
capaz de destacar extraordinariamente
a la hora de resolver problemas, pero
siempre de forma mucho más premeditada
y prudente que su jefe. Mientras que su
supervisor estaría perfectamente
satisfecho con una solución improvisada,
impromptu, él prefería escribir
todas las opciones y llegar a una recomendación
lógica como resultado de un análisis
claro de la problemática en cuestión.
Una buena pregunta
que podría iluminarle en este sentido
sería: "¿Podría
darle algunos ejemplos de problemas interesantes
que sus empleados han tenido que solucionar?".
Cómo toma
las decisiones
¿Tolera el
riesgo? ¿En qué grado? ¿Y
tiene flexibilidad con respecto al cambio?
Dos personas pueden alcanzar la misma
decisión final y, aún así,
no trabajar bien juntas en la medida en
que llegan a sus posiciones mediante vías
distintas. El hábito de Phil de
sentarse para analizar todo enfurecía
a su jefe. De igual modo, las decisiones
espontáneas e improvisadas de su
jefe molestaban a Phil, a pesar de que
bastante a menudo la decisión tomada
por ambos era exactamente la misma.
La velocidad con
que se toman decisiones es un factor delicado,
que tiende a tener un peso considerable
a la hora de crear antagonismos. Para
Phil, su jefe era un impulsivo, mientras
que su supervisor siempre mencionaba su
"indecisión" en las evaluaciones
anuales.
Una pregunta relevante
en este apartado sería: "¿Podría
hablarme sobre algunas personas que haya
promocionado dentro de este departamento¿
¿Por qué funcionaron esas
relaciones y cómo decidió
que valía pena apostar por ellas?".
Su relación
con los demás
Se trata de un asunto
relacionado, en última instancia,
con la comunicación, con la flexibilidad
y con la capacidad para tratar a los demás
como a uno le gustaría que le tratasen.
Algunas personas, entre las que incluiríamos
al supervisor de Phil, saben que no todo
el mundo se comunica de la misma forma
y son capaces de adaptarse al estilo comunicativo
de cada cual. Phil, en cambio, trata a
todas las personas de exactamente la misma
manera. Siempre creyó que actuaba
correctamente, pero muchas personas con
las que coincidió en su vida profesional
no apreciaron su particular estilo comunicativo.
El jefe de Phil un
día le sugirió que observase
el espíritu de la Regla de Oro
en lugar de una traducción literal.
Estaba tratando de decirle a Phil que
saldría ganando si se acordase
del estilo de comunicación de su
jefe la próxima vez que entrase
en su despacho para hablar de trabajo.
El adaptarse al estilo de su jefe (dinámico,
y no científico y premeditado como
el suyo) habría mejorado enormemente
su situación.
Una pregunta interesante
en este sentido: "Agradecería
me hablase un poco sobre su estilo de
gestión y de cómo quiere
que sus empleados le mantengan al día
en lo que refiere a su trabajo".
En conclusión
No todo el mundo
tiene al alcance varias oportunidades
laborales como para permitirse escoger
aquella con el jefe ideal. Las ofertas
de empleo no vienen de tres en tres. No
obstante, incluso aunque sólo tuviese
una única oferta, y estuviese sopesándola
frente a la angustia de otros tres meses
de búsqueda de trabajo, le aseguro
que vale mucho la pena dedicar algo de
tiempo a pensar en la relación
jefe - subordinado antes de tomar su decisión.
Conforme avance su
trayectoria profesional, comprobará
como cada vez que surjan discrepancias
con su jefe, el que se lleve la culpa
será usted. Por muy injusto que
sea, la realidad del buscador de empleo
es ésta.
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