|
No obstante, muchos
científicos jóvenes que
se atreven a entrar en profesiones que
están más allá del
mundo académico, se dan cuenta
de que las destrezas de comunicación
que adquirieron en la universidad son
insuficientes. La razón de esto
es que las nociones académicas
de "comunicación eficaz"
constituyen únicamente un subconjunto
de las habilidades que necesitas para
ser eficiente tanto en tu búsqueda
de empleo como en cualquier tipo de trabajo.
(¡Incluso los nuevos miembros del
personal docente te dirán que su
profesión es mucho más que
publicar manuscritos y dar seminarios!)
La visión
académica de la comunicación
eficaz
A la mayoría de los científicos
se les dice que las dos habilidades claves
que necesitarán son a) la habilidad
para escribir artículos de calidad
(y propuestas de becas) y b) la habilidad
para dar buenas charlas.
De hecho, algunos de los mejores programas
de formación organizan talleres
especiales de comunicación verbal
y escrita. Sin embargo, mientras que los
estudiantes tienen la suerte de recibir
formación sobre los aspectos "formales"
de la comunicación, normalmente
no llegan a conocer la seria importancia
de una comunicación "informal"
más amplia, que juega un papel
muy importante en la trayectoria profesional
de un individuo.
La comunicación académica
puede estar muy restringida en muchos
modos. Existe un aire de secreto hacia
el discurso académico. Después
de todo, no querrías hablar demasiado
sobre lo que haces por miedo a que la
competencia se te adelante, ¿verdad?
El mundo académico también
prefiere una comunicación cuidada
y pausada a una comunicación que
puede resultar más ágil
pero menos precisa. Como resultado, los
jóvenes científicos aprenden
a ser cuidadosos y conservadores a la
hora de hablar, y a hablar en alto SÓLO
cuando lo hacen como auténticos
expertos sobre un tema.
La comunicación como estrategia
En el "mundo real", sin embargo,
necesitas algo más que comunicar
tus resultados de una manera correcta.
Debes también comunicar tus logros,
objetivos e ideas a tu organización,
compañeros y contactos en la red.
De hecho, tienes que estar deseando inundar
el mundo con tus ideas y perspectivas.
Guy Kawasaki, uno de los fundadores de
Apple y autor de Rules for Revolutionaries
denomina esto "¡ensuciarse
como un elefante!" Aquellos que logren
comunicarse rotundamente serán
reconocidos por sus logros y serán
vistos por compañeros y jefes como
los miembros más brillantes del
equipo. (Dicho de otro modo, incluso en
una sociedad meritocrática, ¿cómo
iba alguien a saber que lo que has conseguido
si no se lo dices?)
Explica tus logros: La regla 80:10:10
Hace un tiempo, conocí a una vicepresidente
senior de una importante compañía
de petróleo, que fue alumna de
mi programa de doctorado. Me dío
una explicación concisa sobre su
estrategia de éxito profesional;
la llamó la regla 80:10:10. El
"80% de mi tiempo", explicó,
"Intento hacer el trabajo a mi jefe
todo lo mejor que puedo. Intento adentrarme
en los problemas más críticos
que hacen frente a mi organización
y comunicar soluciones valiosas por todos
los medios."
"El 10% de mi tiempo", prosiguió,
"lo dedico a mi propio desarrollo
intellectual. Quedo con directores de
fuera de mi área de trabajo, leo
cosas que no pertenecen a mi campo y visito
otras compañías para aprender
lo que ellos hacen."
"El 10% de mi tiempo restante",
acabó diciendo, "lo paso diciéndole
a toda la gente posible el buen trabajo
que realizo
¡de hecho, el
80% de mi tiempo lo dedico a mi trabajo!"
La línea de fondo de su estrategia
es esta: Si haces que la comunicación
de tus logros a los demás se convierta
en algo habitual, destacarás.
Mejora tus contactos en la red
Como joven científico, conocerás
a mucha gente a través de los proyectos
y colaboraciones en los que participes.
A medida que te vayas moviendo de un proyecto
a otro o de una institución a otra,
tendrás forzosamente menos contacto
con alguna gente y mayor contacto con
otros. Pero como todo tu pasado y compañeros
actuales forman una parte muy importante
de tu red de contactos, es crucial que
los mantengas a todos informados sobre
tus actividades y logros. No sabes si
necesitarás una carta de referencia
de alguna de estas personas. Si llevas
completamente incomunicado unos cuantos
años, reestablecer el contacto
y conseguir la mejor carta de referencia,
te puede resultar difícil.
Existen una variedad de formas de mantener
el contacto profesional con los compañeros.
Aquí se incluyen:
- Envía correos
en grupo periódicamente: Intenta
hacer una lista de correo con tus compañeros
del pasado y envíales un informe
trimestral sobre lo que has estado haciendo.
- Cartas periódicas:
Mucha gente envía una carta anual
durante las vacaciones contando a sus
antiguas amistades de diversión
y a la familia lo que han estado haciendo
durante todo el año. Puedes hacer
lo mismo con tus antiguos colegas. Como
mínimo, envía una nota
anual a tus tutores o jefes del pasado
para hacerles ver que aún sigues
vivo. Esto facilitará cualquier
conversación futura con ellos.
- Copias: Intenta
crear una lista de correo de amigos
y antiguos colegas, y envíales
copias a medida que tus artículos
van siendo publicados.
- Pon "fechas"a
las reuniones: las reuniones científicas
son normalmente la única ocasión
en la cual puedes ver a tus antiguos
colegas en persona sin que ello suponga
un gran gasto. Puedes mantener el contacto
con tus colegas avisándolos con
tiempo y organizando un encuentro para
almorzar o cenar. El poner la fecha
con tiempo evitará los conflictos
de horarios y la confusión que
siempre rodean a las reuniones científicas.
Comunicación
en el trabajo: WAR (Informe semanal sobre
las actividades) y otras estrategias
La mayoría de los estudiantes de
doctorado trabajan para un sólo
investigador principal (PI), y lo ven
casi todos los días. En este entorno,
es fácil que tu jefe observe diariamente
tus logros y contratiempos. Sin embargo,
en el mundo exterior, muchos jóvenes
científicos se encuentran rodeados
de miles de colegas e informan a superiores
que posiblemente no trabajen en el mismo
edificio o ¡incluso en el mismo
estado! En un entorno de este tipo, los
métodos de comunicación
no formales que te sirvieron en la universidad,
sencillamente no funcionan.
Los jefes necesitan una aportación
de comunicación constante, así
que los empleados que no proporcionen
esta información, serán
fácilmente considerados personas
difíciles con quienes trabajar
y no productivas. En un entorno de este
tipo, desarrollar métodos estratégicos
para comunicar tu progreso y tus necesidades
puede resultar algo crítico.
Un método típico es un WAR,
o Informe Semanal sobre las Actividades.
Los empleados que trabajan en proyectos
que no son periódicamente revisados
por sus jefes, consideran sumamente útil
facilitar un informe de estado semanal
sobre su progreso. El informe puede ser
o un documento escrito (normalmente un
correo), un encuentro personal organizado
con regularidad o una conversación
telefónica. Los informes escritos
resultan de gran utilidad porque quedan
grabados y se pueden consultar en caso
de algún malentendido.
Existen otros mecanismos menos formales
para expresar tus ideas, transmitir tus
intereses y hacerte notar. Simplemente,
hablar en alto en las reuniones constituye
un medio potente para que te reconozcan
como un individuo con algo que aportar.
También deberías acostumbrarte
a corroborar sugerencias mediante un e-mail
que clarifique y refuerce tus ideas.
Los modos menos formales de comunicación
pueden resultar los más importantes.
Una de las estrategias que he visto que
la gente utiliza es que nunca responden
a preguntas como "¿Cómo
van las cosas?" con un sencillo "Bien".
En vez de hacer esto, cuenta a tus colegas
y amigos qué es lo que está
sucediendo en tu trabajo en estos momentos.
Explícales qué proyectos
estás empezando o qué recursos
estás obviando. Te sorprenderás
de la frecuencia con la que responderán
dándote información valiosa
y consejos.
La recompensa de la comunicación
estratégica: facilidades en la
búsqueda de empleo
Una vez que has adquirido buenos hábitos
y habilidades comunicativas, notarás
que la búsqueda de empleo en sí
misma se hace mucho más fácil.
Tendrás una activa y ocupada red
de amigos y colegas que conocen tus actividades
y que pueden estar atentos a tus objetivos
profesionales y a tus deseos de trabajo.
Tendrás antiguos jefes que estarán
dispuestos a hablar en tu nombre, y lo
más importante es que contarás
con amigos que podrán adelantarte
posibles vacantes de trabajo, antes de
que salgan anunciadas.
Cómo
llegar a impactar en 60 segundos o menos.
Segunda parte: Comunicación eficaz
por correo electrónico.
Cómo
causar una buena impresión en 60
segundos o menos. Primera parte: los mensajes
de voz
La
creación de redes, paso a paso
Cómo
empezar a formar una red: primera parte
|