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Los
puestos que estaba tratando de cubrir
eran, en líneas generales, de corte
empresarial, en el campo del desarrollo
de fármacos; los individuos seleccionados
formarían parte del "Grupo
Global de Gestión de Proyectos
y Operaciones Médicas" (Worldwide
Project Management and Medical Operations
Group). El énfasis del trabajo
recaería, esencialmente, en dos
áreas: procesos empresariales y
operaciones médicas. El candidato
ideal debía tener talento para
los negocios, formación en medicina
/ ciencias y algunos conocimientos en
desarrollo de fármacos. Además,
los candidatos habían de demostrar
liderazgo, madurez y capacidad para trabajar
en equipo. Todos los candidatos seleccionados
para las entrevistas eran prometedores
en todos estos aspectos.
El que llega a la
fase de entrevista, casi siempre cumple
todos los requisitos que se exigen para
el puesto: esta afirmación es prácticamente
un axioma. La tarea del seleccionador
de personal es validar si usted sería
un buen candidato, o no, para la vacante
en cuestión. Además, siempre
está el tema, tan evasivo, de la
"química personal", el
"feeling". ¿Cómo
se sentirían los miembros del departamento
teniéndole entre sus filas? ¿Cómo
se integraría con el resto del
equipo? Esto se semeja bastante a lo que
las empresas de consultoría denominan
"la prueba del aeropuerto":
¿podría soportar varias
horas de espera con usted en un aeropuerto?
Entre los candidatos que entrevisté,
varios destacaron por la energía,
emoción y entusiasmo que exhalaban
al salir de la entrevista. Por sistema,
estos candidatos tendían a obtener
puntuaciones altas en este apartado concreto
de la "química".
Vean a continuación
un listado con algunos consejos puntuales
que compartí con los candidatos
entrevistados que se pusieron en contacto
conmigo a posteriori:
- Elabore un currículo
sencillo: aunque las opinión
divergen enormemente, el mito del currículo
"perfecto" prevalece, creando
ansiedad innecesaria. ¡No tema!
Los principios de "cómo elaborar
un buen currículo" son claros:
que sea sencillo y lógico, evite
demasiado texto y demasiadas construcciones
complejas y minimice la información
irrelevante y redundante. Como jefe de
contratación, siempre busco en
los currículos las tres secciones
de información que considero clave:
un resumen de los puntos fuertes y las
aspiraciones, una sección sobre
educación y una sobre experiencia
laboral (las dos últimas en orden
cronológico inverso). Aunque parezca
mentira, muchos currículos que
recibí no contenían todos
estos datos. Mi sugerencia es que redacte
su currículo conteniendo toda la
información en los tres bloques
que acabo de señalar. Ubique todos
los datos que no entren en ninguna de
estas tres categorías en una cuarta
que se titule "Otros datos de interés".
- No solicite
todos los puestos anunciados: la contratación
constituye un proceso coordinado y alineado
dentro de una empresa. Las personas de
la organización hablan entre ellas.
Pueden averiguar fácilmente si
una persona ha solicitado muchos puestos,
no relacionados entre sí. Esto
suele desagradar a los jefes de contratación.
¿Puede ser de verdad un buen candidato
si ni siquiera sabe qué tipo de
trabajo quiere? Ocasionalmente, los solicitantes
pueden encontrar que les atrae más
de un puesto dentro de la misma empresa.
En estos casos, si son llamados a entrevista,
deberían comentar este dato y ser
sinceros acerca de su grado de interés
por cada uno los puestos solicitados.
Lo ideal también es mencionar cómo
todos éstos están vinculados
con una misma área. Por ejemplo,
tuve candidatos que habían solicitado
puestos para tanto el grupo estadounidense
(U.S.) como el internacional (Worldwide,
o WW) de Project Management.
Los dos equipos, U.S. y W.W., habían
anunciado sus vacantes de forma independiente.
En sus cartas de presentación,
los candidatos mencionaron que habían
enviado solicitudes a las dos organizaciones.
Este fue un movimiento inteligente ya
que ambas organizaciones llevaron el tema
de sus contrataciones de forma relativamente
conjunta.
- Indique un amplio
repertorio de intereses: aunque la
mayoría de los currículos
me fueron transmitidos vía Recursos
Humanos, un número nada desdeñable
llegó a mis manos a través
de compañeros de la empresa. Normalmente,
los que me entregaron éstos últimos
pertenecían a candidatos que habían
solicitado puestos en otros departamentos,
en los que no encajaban, pero que mis
colegas consideraban que me podrían
interesar a mí. En su carta de
presentación, sea todo lo específico
que pueda en su explicación de
por qué esta solicitando el puesto
que solicita, pero termine con una afirmación
tipo "mis intereses incluirían
también las siguientes áreas:
(...)". De este modo, si no es considerado
el candidato adecuado para un puesto,
su currículo puede ser enviado
a otro departamento dentro de la misma
empresa. Recuerde que, en lugar de solicitar
varios puestos en la misma institución,
es preferible que indique su rango de
intereses en la carta de presentación
que adjunte con su solicitud a un sólo
puesto, y que anima a aquel que la lea
a distribuir su currículo a otras
partes potencialmente interesadas. Solicite
el puesto que se adapte más a usted
teniendo en cuenta su formación,
experiencia e intereses.
- Haga muchos
contactos de forma efectiva: no me
cansaré de repetirlo. Algunos de
los solicitantes con los que me entrevisté
eran personas que mis compañeros
de trabajo conocieron en contextos informales
y comprobaron que eran inteligentes, despiertos
y entusiastas. Impresionaron a mis compañeros
lo suficiente como para que me remitieran
sus currículos acompañados
de una nota que decía: "Échales
un vistazo; podrían interesarte".
La mayoría de los profesionales
siempre están a la búsqueda
de talento. Así que haga un esfuerzo
consciente por conocer a todas las personas
que pueda. No obstante, he aquí
una amistosa advertencia. Está
bien que mencione que está buscando
trabajo, pero nunca pida un empleo directamente.
El objetivo del networking es llegar
a conocer a gente e intercambiar información;
que sea el representante de la empresa
el que le hable de las posibles vacantes.
- Tenga buenas
respuestas para las siguientes preguntas:
- Hábleme
un poco sobre usted. Prepare una
respuesta concisa. En mis entrevistas,
la mayoría de los solicitantes
se tomaron esta pregunta como licencia
para explayarse y, por lo general, me
dieron contestaciones oscuras y confusas.
No haga lo mismo.
- ¿Por
qué está solicitando este
puesto? Una pregunta básica.
Sea muy claro. ¿De qué
modo está este puesto relacionado
con su formación y experiencia
previa? ¿Cómo encaja dentro
de sus intereses? ¿Cuáles
son sus planes y aspiraciones futuras?
De a entender que ésta es la
profesión de sus sueños;
el trabajo por el que siempre ha luchado.
De nuevo, sea conciso.
- ¿Sabe
cuáles son algunos de los temas
más importantes a los que tiene
que hacer frente la empresa? No
transmitirá seriedad si no conoce
cuál es el perfil de la empresa,
sus retos principales o los problemas
que está encarando en la actualidad.
Un jefe de contratación no podrá
imaginarse a usted trabajando con diversas
funciones y personas en el seno de la
empresa si no es capaz de mostrar unos
determinados conocimientos de la empresa
en su contexto más amplio.
- ¿Cuáles
son sus puntos fuertes? Una vez
más, la mayoría de los
solicitantes tienen respuestas superficiales,
prefabricadas. A mí me gusta
oír el resultado de un proceso
serio de auto-reflexión o de
una evaluación franca y sincera
por parte de otros.
- ¿Cuáles
son sus puntos débiles? Es
una pregunta bastante delicada pero
relativamente habitual. Los solicitantes
suelen manifestar incomodidad y dar
respuestas evasivas y hasta cierto punto
dubitativas. Yo aprecio siempre las
contestaciones francas. Uno no puede
ser un as en todo, así que es
bueno ser sincero a la hora de hablar
de los talones de aquiles. Esta es una
pregunta para la que ayuda tener preparada
una respuesta - una respuesta adecuada
- antes de comenzar la entrevista.
- ¿Dónde
se ve en un periodo de cinco a diez
años?
La mayoría de los candidatos
responden con generalidades: me veo
trabajando bien y autopromocionándome.
La intención auténtica
de la pregunta es determinar si seguirá
igual de entusiasmado en su trabajo
dentro de diez años. ¿Tiene
un objetivo profesional específico,
a largo plazo, hacia el que se esté
dirigiendo? Incluso con consejos de
este tipo, muchos candidatos no son
capaces de dar respuestas coherentes.
- Si asumiese
este cargo, ¿prevé algún
tipo de problema? Si carece de experiencia
en algún campo concreto, como
por ejemplo fluidez en el uso de la
tecnología, admítalo.
Esté preparado para hablar de
cómo trataría de solucionarlo.
Un candidato al que entrevisté
tenía mucha experiencia en multiplicidad
de áreas pero tenía muy
pocos conocimientos prácticos
en desarrollo de fármacos. Le
pregunté si creía que
esto constituiría un problema.
Dijo que sí, pero que en unas
cuantas semanas lo habría solucionado.
Esta respuesta me dejó con la
impresión de que carecía
de una visión adecuada del proceso
de desarrollo de productos. Una contestación
mejor hubiese sido admitir que reconocía
la existencia de un problema y mencionar
los primeros pasos que daría
para solucionarlo, siendo realista en
cuanto al tiempo que necesitaría
para
ello. Los jefes de contratación
buscan madurez, no perfección.
Saben que
la gente no pueda ser buena en todo,
así que tratan de encontrar a
candidatos con capacidad y disposición
para aprender.
- ¿Qué
tal le ha ido en puestos previos? Además
de compartir sus empleos y logros pasados,
muestre todas las cartas y premios que
haya recibido. Yo, personalmente, aprecié
mucho que me enseñasen las cartas
de referencia redactadas por antiguos
supervisores.
- Otros consejos:
- No hable demasiado:
el problema número uno que he
apreciado en todos los candidatos es
su incapacidad para dar respuestas concisas.
Mientras hable, siga las indicaciones,
más o menos explícitas,
que le vaya dando su entrevistador;
compruebe con él / ella que está
yendo por la dirección adecuada,
y asegúrese de que está
siendo escuchado con todos los sentidos.
En alguna ocasión, he de reconocer
que conseguí leer y enviar correos
electrónicos sin que el candidato
al que estaba entrevistando se diese
cuenta... Practique, practique el ejercicio
de la brevedad.
- Tenga cuidado
con las palabras que utiliza: no
diga nada que pueda ser malinterpretado,
incluso con sentido del humor. Son muchos
los buenos candidatos y poco el tiempo
como para invertirlo en jeroglíficos.
Lo más probable es que el entrevistador
opte por pasar al siguiente candidato.
- Tenga cuidado
cuando mande material que no le haya
sido solicitado: un buen candidato
minimizó sus posibilidades de
ser entrevistado para un puesto enviando
un "ensayo" incoherente junto
con su impreso de solicitud: un plan
empresarial lleno de errores y presuposiciones
infundadas. A dicho candidato le hubiese
ido mucho mejor si no hubiese adjuntado
éste algo no fundamental, que
no le había sido pedido.
- Vestimenta:
en una ocasión, uno de los candidatos
entró a la entrevista con una
corbata multicolor y tirantes a juego:
un aspecto "ligeramente" diferente
al que presentaron todos los demás
candidatos que se presentaron en mi
oficina esa mañana, por decirlo
de algún modo. ¿Era un
buen candidato? Sí, sin lugar
a dudas; pero no pude evitar prestar
menos atención de la habitual
al contenido de la conversación
que mantuvimos. Mi consejo: no permite
que cosas pequeñas que están
bajo su control (forma de vestir, gestos,
etc.) interrumpan la dinámica
de la entrevista. En cuanto a la vestimenta,
lo preferible es un atuendo conservador.
Lo que le interesa transmitir es madurez
y sofisticación, no glamour
ni rareza.
- Sea paciente:
lo repito una vez más: sea paciente.
No sea agresivo ni antes, ni durante,
ni después de la entrevista.
Los procesos de selección y contratación
pueden ser largos y llevar varios meses.
Durante este periodo, no agobie a la
empresa con mensajes y llamadas telefónicas.
Si no le están dando ningún
tipo de información, probablemente
sea porque no tengan nada valioso que
comunicarle. Si tuviesen información
importante, sería la primera
persona en enterarse. Entre los candidatos
que entrevisté, la verdad es
que no me quedé muy contento
con algunos que no dejaban de llamar
a mi secretaria pidiéndole respuestas
que ella no tenía.
Para concluir,
debo reiterar que, desde el otro lado
de la mesa, las características
y atributos que más busco en los
candidatos son visión clara, entusiasmo,
brevedad, paciencia y buen humor. Preste
una atención especial a estos detalles
y sobresaldrá entre la multitud
y brillará.
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