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Y,
no obstante, estos encuentros han constituido
una de las experiencias más destacadas
de mi vida profesional. Ello se debe a
que aún hoy en día continuo
recibiendo los beneficios de otra forma
de pago... He tenido la oportunidad de
absorber experiencias y conocimiento de
algunos de los ponentes y formadores mejores
del mundo, en temas tan variados como
comunicación, creatividad, o lo
que se requiere para triunfar como científico.
L.E.D.O., o "Las experiencias de
otros", a las que a menudo me he
referido en estos artículos que
escribo para Next Wave, pueden ser tremendamente
útiles para nuestras propias carreras
profesionales. Escuchar y aprender de
las experiencias de otras personas respetables...
es un privilegio y un talento que todos
necesitamos desarrollar.
A lo largo de las
próximas tres columnas, presentaré
mi propia recapitulación de algunas
de las lecciones de L.E.D.O. que me enseñaron
mentores y amigos. Establecí cada
uno de estos contactos estando en el sitio
adecuado en el momento adecuado, haciendo
algo que no me reportó demasiados
ingresos materiales, pero por lo que fui
pagado con creces más adelante.
Los secretos menos
conocidos de los mejores comunicadores
En este primer artículo
de esta serie monográfica de cuatro
columnas, me gustaría centrarme
en las múltiples diferencias que
existen entre la industria y el mundo
académico en lo que se refiere
a habilidades comunicativas.
Por ejemplo, déjenme
hablarles de cómo son percibidos
en la industria cuando tienen una "conversación
sobre trabajo".¿Ha tenido
que dar ya alguna presentación
sobre trabajo? Si no es así, pronto
le tocará. Como seleccionador de
personal, a menudo me pregunté
cómo era posible que algunos de
mis mejores candidatos fracasasen en sus
entrevistas, simplemente por estrellarse
en la conversación sobre trabajo.
Éstas eran personas que habían
presentado su trabajo a sus compañeros
de laboratorio, en su instituto de investigación,
sin problema alguno. ¿Cuál
era la diferencia entre estos dos "mundos"?,
me preguntaba.
Obtuve la respuesta
cuando conocí a Bert Decker. Bert
es consultor sobre habilidades de comunicación.
Se le ha visto analizando los debates
presidenciales televisados en el programa
"Today Show" de la NBC
estadounidense, y citado frecuentemente,
en calidad de experto, en el New York
Times, Fortune y otras revistas.
Bert conoce el proceso comunicativo y
fue para mí un gran honor que formase
parte de la mesa de ponentes que presidí
en un congreso científico. Las
lecciones que aprendí ese día
aún me acompañan. De hecho,
diría que me impulsaron a la acción.
La premisa de Bert,
y la idea que defiende tan elocuentemente,
es que las palabras empleadas, ya sea
en una presentación de trabajo
o en un discurso, son mucho menos importantes
cara la "credibilidad" global
que lo que probablemente crea. Para ilustrarlo,
Bert asumió el riesgo de comenzar
su intervención empleando el formato
de presentación "típico"
del ponente. Se puso de pie detrás
del podio y leyó las notas que
tenía preparadas sin demasiada
entonación ni pasión. (¡De
forma parecida a como hablaron los candidatos,
mencionados anteriormente, que fracasaron
el día de la entrevista!). Tras
unos minutos, el auditorio, aunque interesado
en el mensaje que se estaba transmitiendo,
se sumergió en un estado aletargado,
que más o menos correspondía
al bajo índice de energía
manifestado por el ponente.
Fue entonces cuando
el Sr. Decker despertó a sus oyentes
abandonando, repentinamente, su lugar
detrás del podio y lanzando sus
notas al aire, con una alegre carcajada.
Su actuación posterior puso tremendamente
de manifiesto la idea que estaba presentando:
que las palabras que pronunciamos, sean
como sean de importantes, sólo
constituyen una porción minúscula
del acto comunicativo. Bert nos enseñó
la enorme diferencia que existe entre
presentar palabras con pasión y
presentarlas como si se estuviesen leyendo
de un folio.
El proyecto de
investigación de la UCLA
Hace veinticinco
años, el profesor Albert Mehrabian,
de la Universidad de California, Los Angeles
(UCLA), llevó a cabo un estudio
sobre la relaciones entre lo que él
denominó las tres "uves"
de la comunicación oral: "lo
Verbal" (las palabras que se pronuncian),
"lo Vocal" (la manera en que
esas palabras son pronunciadas: entonación
y proyección) y "lo Visual"
(el aspecto y las formas del ponente cuando
habla). Publicó sus conclusiones
en su obra Silent Messages ("Mensajes
silenciosos").
La mayoría
de los hablantes se centran en el elemento
verbal y tratan a las palabras como si
éstas fuesen la comunicación
misma. En realidad, la investigación
del Dr. Mehrabian demostró que
la mayoría de nosotros no tenemos
ni idea de cómo nuestros receptores
- oyentes toman sus decisiones con respecto
a nuestra credibilidad. (El término
"credibilidad" se emplea para
describir nuestro grado de armonía
con los tres elementos de la comunicación).
Échele in
vistazo al gráfico que aparece
más abajo, adivine cuáles
podrían ser los porcentajes, y
súmelos hasta llegar al 100%. Haga
un intento sincero de calibrar la importancia
que tiene cada elemento cara la evaluación
de su credibilidad que hará su
auditorio. Cuando termine, haga clic en
el enlace que aparece debajo del gráfico
para poder leer la respuesta a la que
llegó el Dr. Mehrabian, de la UCLA,
a través de sus completas investigaciones.

Para ver los resultados
del Dr. Mehrabian, haga clic aquí.
Lo que puede hacer para mejorar su credibilidad
Toda la obra de Bert
Decker, inclusive su excelente libro You
Must Be Believed to be Heard [Debe
ser creído para ser escuchado],
se centra en áreas de mejora que
pueden cambiar de forma dramática
el modo en que usted es percibido en las
esferas de lo Vocal y lo Visual. Sé
que muchos científicos que están
leyendo este artículo lo dejarán
al llegar a este punto, creyendo que estos
consejos están más encaminados
a ayudar a políticos o empresarios.
No obstante, aunque sus palabras y su
ciencia son, efectivamente, críticos
cara el éxito de su comunicación,
ambas deben ser transmitidas mediante
técnicas comunicativas vocales
y visuales positivas. Para resumir: el
hecho de que haga grandes descubrimientos
científicos no le reportará
demasiado si no puede hablar sobre éstos
de forma que consiga ganarse a su audiencia.
Aquí les indico
algunas de las mejoras esenciales que
me enseñó Bert. Estoy convencido
de que también funcionarán
para usted:
- Para lograr
un contacto visual efectivo, cuente hasta
cinco. Como sabrán, cuando
se está dando una presentación,
es de sabios tratar de establecer contacto
visual con cuantas más personas
posibles. No obstante, muchos ponentes
se sienten incómodos con este apartado
concreto y simplemente optan por hacer
planear su mirada, fugazmente, por encima
de las cabezas de sus oyentes. Bert no
enseña que es bueno acordarse de
contar hasta cinco para establecer contacto
visual con cada miembro de su audiencia.
Se necesita todo ese tiempo para transferir
su entusiasmo y pasión a través
de sus ojos.
- Apártese
del podio. Las personas que asumen
el "riesgo" de apartarse del
cobijo del podio se sienten gratificados
cuando comprueban que la audiencia les
recibe calurosamente . En una reunión
de inversores a la que asistí recientemente,
una serie de directores generales de empresas
de biotecnología presentaron sus
últimos avances tecnológicos
a capitalistas de riego y banqueros. El
individuo que obtuvo la mejor acogida,
el que mostró más seguridad
con respecto al futuro de su empresa,
fue un ponente que habló de pie
delante de todos sus oyentes empleando
un micrófono inalámbrico
colocado en la solapa de su chaqueta.
- Manténgase
erguido y recuerde lo que su postura dice
sobre usted. Los estudios del Dr.
Mehrabian sostuvieron la premisa de que
las audiencias interpretan las posturas
relajadas de las extremidades superiores
del cuerpo (y en especial, los hombros
caídos) de forma muy negativa.
Parece ser un reflejo de poca autoestima,
algo que a usted no le interesará
proyectar en una entrevista de trabajo.
Algunas posturas de las extremidades inferiores
también pueden resultar problemáticas:
el típico balanceo de atrás
a delante o ese apoyarse sobre una cadera,
como si estuviese diciendo "No quiero
estar aquí".
- Su audiencia
utilizará su contacto visual y
su energía para determinar el grado
de afinidad que sienten con usted.
Sus gestos, su sonrisa, la conexión
entre sus ojos y su audiencia... estas
variables y más son las que determinan
más de un 50% de nuestra credibilidad.
Como lo han mostrado los sondeos Gallup
Poll desde los inicios de la era de le
televisión, es la personalidad
de los candidatos lo que constituye el
factor decisivo de cada carrera por la
presidencia. ¿Y cómo determina
esto la audiencia televisiva? A través
de estos mismos factores.
El desarrollo
de buenas habilidades comunicativas es
esencial cara el éxito, pero puede
ser una búsqueda que dure toda
una vida. Yo aprendo algo nuevo cada día
sobre el mundo de la comunicación,
de mis mentores y también a partir
de mis propias experiencias y errores.
En mi próximo artículo sobre
"factores del éxito profesional",
compartiré con ustedes las experiencias
de otro amigo, que ha destilado una lista
con los diez hábitos principales
de los más prestigiosos científicos
del mundo.
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