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Y
de repente, "la pregunta" temida
alcanza sus oídos: "Hábleme
sobre usted".
Por qué
es un momento crítico de la entrevista
Esta petición
es un "rompe-hielo". Es una
oportunidad que se concede la persona
que está al otro lado de la mesa
para relajarse, escuchar y determinar
hacia dónde encaminar el resto
de la conversación. En definitiva:
es un recurso sencillo para el entrevistador,
pero que puede entrañar sutiles
peligros para usted.
Esto se debe a que
hay decisiones emocionales que se toman
en la primera parte de la entrevista que
resultan difíciles de superar más
adelante. Un artículo reciente
publicado en una revista de Recursos Humanos
señalaba que muchos jefes de contratación
se decidían con respecto a cada
candidato entrevistado en cinco o diez
minutos. Desde este punto de vista, todas
las oportunidades que le fuesen concedidas
para hablar sobre sus puntos fuertes o
sobre su situación y aspiraciones
en los primeros minutos de la entrevista
deberían ser vistas como algo positivo.
Sin embargo, también pueden constituir
trampas, ya que si estas ocasiones no
le encuentran preparado, estará
cavando su propia tumba. Que no le quepa
duda: sus respuestas desempeñarán
un papel crucial cara el éxito
o el fracaso de su día.
Siempre me ha llamado
la atención el hecho de que haya
muchos científicos a los que "la
pregunta" les coge por sorpresa,
en lugar de considerarla una certeza del
día de la entrevista y, por lo
tanto, algo para lo que prepararse específicamente.
Aunque yo no creo que ésta sea
la mejor manera de comenzar una entrevista,
en muchas ocasiones en las que he tenido
que entrevistar a personas, he utilizado
esta frasecilla como fórmula de
inicio porque me ofrece una idea del grado
de preparación real de mis candidatos.
Algunos científicos malinterpretan
la pregunta y creen que les estoy diciendo:
"Hábleme sobre su tesis doctoral".
Muchos más piensan que les estoy
pidiendo que me cuenten "muchas
cosas" sobre ellos.
Lo que el entrevistador
está buscando realmente
Cuando el entrevistador
le pide que hable sobre usted, le está
invitando a que proporcione un marco general
para el resto de la conversación.
Usted definirá el escenario en
el que se encuadrarán el resto
de las preguntas, que girarán en
torno a varios aspectos de su vida académica
y laboral. Si se prepara adecuadamente,
tendrá en sus manos la oportunidad
de virar la entrevista hacia las áreas
en las que sabe que podrá moverse
con más comodidad.
¿Y cómo
se planifica uno para esto? Normalmente,
no soy un férreo defensor del exceso
de preparación para las entrevistas.
En otras palabras, si ha leído
cualquier cosa escrita por mí sobre
el tema sabrá que no puedo recomendarle
que lea ningún libro repleto de
"las mejores respuestas para las
preguntas más difíciles
que le pueden caer en una entrevista",
etc. Lo que creo es que necesita estar
al tanto de lo que sucede durante el día
de la entrevista, y esto implica conocer
la dirección de las preguntas "probables".
Me explico: es auto-conocimiento y confianza
lo que requiere, no respuestas memorizadas
ni ensayadas.
Excepto en un área:
en ésta.
Su preparación
Necesita tener respuestas
de dos minutos, cinco minutos y diez minutos
de duración, respectivamente, para
la pregunta: "Hábleme sobre
usted". Todas las versiones han de
estar perfectamente arraigadas en sus
técnicas de presentación;
deberá dominarlas tanto como su
dirección de correo electrónico.
Como he mencionado
anteriormente, esta pregunta de "hábleme
sobre usted" (a partir de ahora "H.S.U.")
surgirá con relativa frecuencia,
aún cuando no esté buscando
formalmente un empleo. Esta interrogación,
pues, no se relega exclusivamente al ámbito
de la entrevista de trabajo. Es por ello
que es importante tener múltiples
versiones de respuesta. En una entrevista,
el jefe de contratación o de Recursos
Humanos puede darle diez minutos de protagonismo;
pero si está dentro de un taxi,
con el director general que mencioné
anteriormente, dispondrá de dos
minutos como máximo. (He descubierto
a lo largo de mi trayectoria profesional
que hay muchas situaciones en las que
la coincidencia te da la oportunidad de
ponerte a pensar al instante; y el haber
"pensado" con antelación
resulta muy útil a posteriori).
Un buen marco para
su respuesta a la pregunta H.S.U.:
1. Una breve mención
a su situación presente. ¿En
qué etapa de su trayectoria profesional
se encuentra en este momento? Se semejaría
a ese breve apartado de "perfil
profesional" que muchos incluyen
en la parte superior de su currículum.
2. Descripción de su progresión
hasta llegar a su situación actual.
Deberá centrarse en tres elementos
principales: citar un problema que se
le presentó en un momento dado,
el enfoque que adoptó para solucionarlo
y los resultados logrados. En una contestación
de dos minutos sólo podrá
tocar, brevemente, uno de los logros.
(Escoja el que considere más
apropiado dadas las circunstancias;
no la niña de sus ojos).
3. Añada un cierre, único
para cada situación, en el que
señale una razón de peso
por la cual considera que usted sería
una buena aportación para la
empresa para la que se está entrevistando.
¿De qué modos está
usted específicamente formado
para solucionar los problemas de esta
empresa en concreto?
La brevedad es virtud.
No hace falta que explicite que uno ha
de ajustarse al tiempo que le ha sido
concedido. No pensaba que tendría
que referirme a este aspecto concreto
hasta el otro día, cuando presencié
como la presentación de un científico,
al que se le pidió que hablase
durante diez minutos, se prolongó
más de veinte minutos.
Escribir y hablar
de forma concisa es más difícil
de lo que mucha gente cree. Por ello creo
que la versión de dos minutos es
la más complicada. Abe Lincoln,
un orador excepcional, dijo una vez en
una entrevista que podía escribir
un discurso de veinte minutos en unas
dos semanas", "pero que sólo
necesitaría una semana para escribir
un buen discurso de cuarenta minutos".
Y luego añadió: "Puedo
dar una presentación de dos horas
sobre casi cualquier tema ahora mismo".
Lo que nunca debemos
olvidar
- Pregúntele
siempre al entrevistador de cuánto
tiempo dispone para responder.
- Ésta es la única oportunidad
que tendrá para dominar la conversación.
Utilícela inteligentemente. Identifique
claramente sus puntos fuertes. No permita
que el temor a la auto-promoción
personal le arrebate sus cartas en estos
pocos minutos tan importantes.
- Cuando se refiera a uno de sus logros,
disecciónelo en tres partes: el
reto (el problema), el enfoque (sus habilidades
de pensamiento crítico) y los resultados.
Puede que le ayude recordar el acrónimo
RER.
Para concluir
Recuerde que es importante
escribir un guión y leerlo (¡en
alto, por favor!) unas cuantas veces.
Siéntase cómodo con él
y haga las modificaciones pertinentes
si tras leerlo en alto encuentra partes
que no le suenan bien del todo. (Lo que
queda bien en papel puede sonar poco natural
cuando se reproduce oralmente. La frase
hablada media sólo contiene nueve
palabras, mientras que la escrita veintitrés).
Su respuesta
personal a la pregunta "Hábleme
sobre usted" es algo que llevará
consigo a todas partes. El tener preparadas
versiones de dos, cinco y diez minutos
le podrá sacar las castañas
del fuego en no pocas ocasiones. Se lo
aseguro: a pocas herramientas profesionales
les dará tanta utilidad.
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