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"Sí,
la entrevista con los de RH no me fue
mal...", me comentó recientemente
un candidato cuando le preguntaba acerca
de cómo había trascurrido
su "gran día". "La
mujer que me atendió era muy agradable
y nos llevamos bien, pero debo reconocer
que no le presté demasiada atención,
porque me preocupaba más la reunión
que iba a tener más adelante con
el director... Aunque ahora que lo pienso,
la verdad es que sí que me pregunto
unas cuantas preguntas un tanto extrañas
sobre mis experiencias previas con otras
personas del laboratorio. De todas formas,
no me consta que haya hecho nada mal,
y aunque fuese así, tampoco tendría
demasiada importancia, ¿no?".
¡Menuda suposición
peligrosa! Creo realmente que uno no puede
permitirse bajar la guardia en ningún
momento del día de la entrevista
y, en particular, considero que uno no
debe nunca enfrentarse a una entrevista
con especialistas de RH con la visión
de que éstos no son más
que meros burócratas. Es cierto:
hay muchos tipos de profesionales de RH,
pero la mayoría de ellos tienen
mucho más que decir acerca de su
hipotética contratación
de lo que imagina. Así que, para
que saque un diez en su próxima
entrevista con RH, en este artículo
quiero centrarme en los modos de proceder
y formas de trabajo de los trabajadores
de este gremio.
Los técnicos
en Recursos Humanos también son
humanos. Simplemente están muy
ocupados.
Estoy seguro de que
ha leído libros y artículos
que afirman que el contacto con gente
de RH ha de ser evitado a toda costa.
De hecho, reconozco que he firmado textos
con ese consejo (véanse otros artículos
de Next Wave). Existe, sin embargo, una
distinción en términos del
momento adecuado para hacerlo. Está
claro: sigue siendo importante el ponerse
en contacto, siempre que pueda, con personas
relevantes de su área de interés
durante las fases de marketing y networking
de su búsqueda de empleo; pero
debe admitir que los departamentos de
RH de las empresas que le interesan, y
en las que focalizará sus esfuerzos,
desempeñarán un papel clave
en su proceso de contratación,
aunque sea entre bastidores. Esto se debe
a que, una vez existe una vacante que
rellenar, los técnicos de RH actúan
de porteros o guardianes de la empresa,
proporcionando el filtro que ésta
necesita para poder ir acotando el número
de posibles candidatos para el puesto.
Generalmente, el
consejo de evitar a los profesionales
de RH surge del hecho de que, a menudo,
da la sensación de que éstos
se dedican a eliminar candidatos, cual
malas hierbas, en lugar de dar recomendaciones
y sugerencias. En cierto sentido, esta
afirmación es muy cierta. Una técnica
de RH, Stacie, me dijo que tenía
que revisar entre 1000 y 1500 currículums
al mes. ¿Se imagina lo que esto
supone? Stacie debe echarle un vistazo
a unos 75 currículums al día
antes de poder dedicarse al resto de sus
obligaciones (las entrevistas a los solicitantes,
entre otras). Dado que la mayoría
de los socios y seleccionadores de RH
tratan de no invertir más de una
hora o dos cada mañana en el correo
diario, esto supone que las decisiones
iniciales de "sí o no"
se toman, tras una revisión del
currículum, en dos minutos o menos.
Esta precipitación
en la toma de decisiones es un hecho de
la vida misma y no variará a corto
plazo. La lección que podemos sacar
de esto es que los profesionales de RH
son, básicamente, gente muy ocupada.
Si respeta su tiempo y comprende sus motivaciones
aumentarán sus posibilidades de
avanzar, un paso más, dentro de
sus respectivas empresas.
Cómo aproximarse
a los técnicos de RH
Es preferible dirigirse
a los técnicos de RH como si se
tratase de cualquier otro contacto en
su lista; y no lo olvide: al igual que
Stacie, estos especialistas tienen nombres
y apellidos. No puedo dejar de sorprenderme
ante la avalancha de sobres que llegan
a diario a las empresas dirigidas "a
la atención del personal de Recursos
Humanos". Párese a pensar
en esto sólo un momento... Si usted
fuese un doctor en Bioquímica y
quisiese ponerse en contacto con el jefe
de contratación del departamento
de Bioquímica de la empresa que
le interesa, ¿dirigiría
la carta "a la atención del
departamento de Bioquímica"?
Por supuesto que no. Averiguaría
el nombre del jefe del departamento o
de alguna persona interesante dentro de
ese grupo.
Esto quiere decir
que la primera regla de juego a la hora
de dirigirse a un departamento de RH es
obtener "el nombre". ¿Pero
cómo? Si a lo largo de una conversación
con uno de sus contactos, le recomiendan
que se ponga en contacto con alguien de
RH, tiene la excusa perfecta: simplemente
pregunte el nombre del seleccionador de
personal que trabaja en su área
de especialidad. En las empresas más
grandes habrá un especialista para
cada categoría de trabajo, mientras
que en las menores la plantilla de RH
puede estar constituida por un total de
dos "jefes" sobre explotados.
Una vez haya identificado el nombre de
la persona en cuestión, escríbale
una carta de presentación, tal
y como lo haría con cualquier otro
contacto importante.
Aunque las llamadas
telefónicas "de seguimiento"
son, a menudo, muy difíciles de
conseguir con gente de RH, cuando tiene
el nombre de un seleccionador en particular,
sus probabilidades de conseguir ponerse
en contacto con esa persona una o dos
semanas después de haberle enviado
su CV, aumentan considerablemente. Además,
si es capaz de mandar su currículum
directamente al buzón de correo
electrónico del profesional de
RH (en lugar de a: curriculums@xyzcompany.com,
por ejemplo), también tendrá
más posibilidades de obtener algún
tipo de respuesta personal.
Su primera entrevista
con técnicos de RH
La primera llamada
que debería esperar de un empleador
potencial vendrá de un socio de
RH como Stacie. Lo más probable
es que esté tratando de determinar
si se adapta al perfil de la vacante existente.
O quizás puede que simplemente
tenga un interés general en saber
más sobre usted para una hipotética
vacante en el futuro. En cualquier caso,
la llamada probablemente le llegue de
repente en el momento que menos se lo
espera.
El proceso de entrevista
telefónica es único y nos
centraremos en él con más
profundidad en un próximo artículo.
Algo clave que nunca debe olvidar desde
ya, de todas formas, es que en ningún
caso está obligado a responder
a una llamada tan importante si está
sentado a la mesa con su familia o recién
salido de la ducha. Una llamada telefónica
inesperada de este calibre puede hacerle
perder los estribos (honestamente, creo
que esto es parte de lo que se pretende),
así que suelo recomendar que se
le pregunte al interlocutor si puede ubicarse
en un lugar más tranquilo y llamarle
una vez tenga papel y lápiz a mano.
Pídale a la persona que le ha llamado
su nombre, el de su empresa y su número
de teléfono, y de cinco a diez
minutos para poder terminar la tarea que
le está ocupando antes de volver
a llamarle (usted, claro está).
Nadie lo rechazará si lo solicita
con cordialidad, y hasta me atrevería
a decir que mejorará su caché,
frente al técnico de RH, como resultado
de su profesional modo de proceder. De
todas formas, un consejo: nunca deje que
el que le ha llamado le diga que le volverá
a llamar en otro momento sin antes haber
apuntado su nombre y número de
contacto...
El día
de la entrevista
Asumamos entonces
que le salió bien la entrevista
telefónica y que ha sido invitado
a visitar la empresa en cuestión.
¿Qué debería esperar?
Los científicos a menudo asumen
que el papel de los especialistas en RH
debería ser más secundario,
en la medida en que éstos no dominan
la dimensión científica
de los puestos ofertados. Sin embargo,
la tarea de los técnicos de RH
no es poner a prueba sus conocimientos,
sino determinar si usted encajaría
dentro de la organización, si tendría
"química" con ella. Y
lo más habitual es que esto se
determine escuchándole y preguntándole
cosas acerca de sus experiencias previas
y los rasgos de su personalidad.
En el próximo
artículo de desarrollo profesional
diseccionaremos esta parte del proceso
de entrevistas con gente de RH y le prepararemos
para este interrogatorio único
que tendrá lugar durante su visita
a un entrevistador profesional de este
gremio. Como ya sabrán todos los
que ya hayan tenido que pasar por este
aro, no hay nada comparable a la serie
de preguntas del tipo "¿Qué
pasaría si...?", que tanto
adoran los seleccionadores de personal...
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