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¿Es
difícil de creer? Pues si se consultasen
las primeras páginas de la sección
de negocios de hace dos años del
The New York Times, se podría
leer un artículo que describe la
tendencia cada vez más popular
entre las consultoras más conocidas
de contratar a gente que no tenga un MBA.
Dichas empresas buscan sobre todo a doctores
en ciencias e ingenierias. Según
dicho artículo, estas grandes entidades
(muchas de ellas ofrecen un sueldo inicial
de más de $100,000) se están
dando cuenta de que las personas con un
doctorado pueden tener mayor facilidad
para resolver problemas, comunicarse,
y mejores hábitos en el trabajo
que aquellas personas que tienen un MBA.
Hace seis años, cuando empecé
a escribir y a dar conferencias sobre
temas de desarrollo profesional para científicos,
resultaba poco frecuente comprobar que
se valorase un doctorado en el sector
empresarial. Hoy en día, hasta
uno de cada cuatro consultores de McKinsey
and Co. (una de las consultoras de mayor
prestigio del sector) tno han estudiado
un MBA, y la mayoría de éstos
sí que han culminado su doctorado.
¿Por
qué es tan importante, pues, un
doctorado?
La mayoría de los científicos
doctores no son conscientes de la diversidad
de conocimientos y experiencias prácticas
que entraron en combate en la obtención
de su doctorado. Claro, todos somos listos...
pero para sobrevivir y prosperar en nuestra
Escuela de Postgrado, tuvimos que desarrollar
otras destrezas, como la gestión
del tiempo, la capacidad de organización,
capacidad persuasiva, etc. Lo que es más
importante es que, en el proceso predoctoral,
tuvimos que confrontar literalmente lo
desconocido y explorar las fronteras del
conocimiento humano. Para tener éxito
en la Ciencia, hace falta tener más
que materia gris: se necesita creatividad,
pasión y ambición. Éstos
son los rasgos verdaderos del empresario.
Otras carreras, incluyendo los MBA, simplemente
no pueden enseñar estas cosas.
La
maldición de tener cerebro
Bueno, ya sé lo que estará
pensando: ¡si la carrera de un Doctorado
en ciencias fuera tan genial, los científicos
tendríamos que estar dirigiendo
el mundo! De hecho, la enseñanza
de postgrado en ciencias tiene sus puntos
débiles, de la misma manera que
tiene sus puntos fuertes. Su mayor debilidad
es su enfoque limitado. Pasamos año
tras año centrados en un campo
minúsculo de la Ciencia y por lo
tanto, nos puede resultar difícil
abarcar temáticas más amplias.
La experiencia de un Doctorado puede además
provocar un grado de miedo al arriesgarse.
Después de todo, no es nada usual
que alguien sea premiado con un Doctorado
por intentar hacer un enfoque nuevo y
valiente y.... fracasar en el intento.
Entonces, a pesar de la abundancia de
conocimientos transferibles y características
valiosas que poseen las personas con un
Doctorado en Ciencias, muchos de ellas
terminan creyendo que las opciones que
tienen son muy limitados.
Además de
pensar de forma demasiado limitado, muchos
científicos doctores caen en el
error de creer algunos mitos sobre la
búsqueda de empleo y el desarrollo
profesional. Lo malo de los mitos es que
contienen una parte de verdad. Sin embargo,
en general, tienden a distorsionar la
realidad y crean falsas impresiones en
cuanto a las opciones.
Superar
los mitos al buscar trabajo
El primer mito de su búsqueda de
trabajo es que sus conocimientos técnicos
son lo más importante que puede
ofrecer a una empresa. Es cierto que los
doctores en Ciencias hemos pasado años
desarrollando nuestros conocimientos técnicos
y, por eso, no es de extrañar que
tendamos a darles tanta importancia. Pero
su éxito profesional -dentro o
fuera de la investigación científica
- dependerá en gran parte de las
habilidades no-técnicas que haya
adquirido, sobre todo cuando llegue al
momento de dirigir un laboratorio.
El segundo mito tiene que ver con el determinismo
contra la serendipia. La mayoría
de nosotros empezamos el doctorado con
una visión clara, si no también
ingenua, de nuestro futuro profesional.
¡Empezaríamos el Doctorado,
obtendríamos el título de
Doctor, haríamos otro curso de
postgrado, luego otro (¡vale, vale,
¡quizás exagere un poco!),
entonces obtendríamos una plaza
de Doctor en la Facultad, lo convertiríamos
en una plaza fija, envejeceríamos
y ¡moriríamos! Todo parecía
tan sencillo e inquebrantable...
No obstante, raramente la vida funciona
de una manera tan determinista. De hecho,
una regla básica del mercado laboral
actual es que ¡en 5 años
tendrás un trabajo que no habrías
ni imaginado hace 5 años! Además,
encuentros fortuitos, oportunidades inesperadas
y reveses profesionales formarán
para siempre una parte de tu vida. Quizás
vaya a encontrarse con el/la compañero/a
de sus sueños y él o ella
encontrará un trabajo ideal ...
¡en una región del país
en la que jamás quisiera vivir!
Quizás obtenga esa plaza de profesor
con la que tanto soñaba...... pero
nunca logre convertirla en fija. Todo
el mundo se enfrentará a reveses.
Pero, he aprendido una cosa importante:
que la gente que termina teniendo el mayor
éxito y el mayor grado de felicidad
son aquellas que han sabido convertir
sus reveses en nuevas oportunidades.
El ultimo mito relacionado con la búsqueda
de trabajo es que el único lugar
en el cual podrá aplicar sus habilidades
intelectuales prodigiosas es en el mundo
académico. Pasamos la mayor parte
de nuestra vida en un entorno académico.
Tenemos éxito en la universidad.
Muchos estamos enamorados de la universidad.
Así que no debe sorprendernos que
muchos de nosotros creamos que un empleo
fuera del ámbito universitario
es un empleo de segunda clase.
De acuerdo, el mundo académico
puede ser un sitio estupendo para algunos
de ustedes y la sociedad siempre necesitará
a gente que quieren romper las barreras
de los conocimientos de la Ciencia. ¡Pero
os aseguro que el mundo universitario
no es el mejor sitio para todos! Cada
uno de ustedes tiene conocimientos, valores
y experiencias excepcionales. Y hay muchos
otros lugares donde se valoran tales atributos
en gente inteligente como usted. No tenga
miedo de considerar una vía profesional
no tradicional sólo porque le resulte
desconocida.
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