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Barbacid
es el Director del Centro Nacional de
Investigación Oncológica
(CNIO), en donde a cuatro jóvenes
investigadores, con un mínimo de
cinco años de experiencia posdoctoral,
se les ofrecerá la oportunidad
de construir su propio equipo de investigación.
Tendrán a su disposición
a un investigador posdoctoral y a un técnico
investigador, ambos asalariados, y también
recibirán financiación para
la creación del grupo, así
como ayuda para cubrir tanto material
fungible como otros gastos asociados al
laboratorio durante los cinco años
de duración del contrato. Cada
jefe de grupo tendrá espacio en
el laboratorio para un máximo de
seis personas además de su propio
despacho.
Todo ello supondrá
una inyección de fondos de unos
3.4 millones de euros a lo largo del periodo
2004 - 2008, de los cuales un 70% provendrá
de la Fundación
Caja Madrid. El programa es el primero
en su género en España.
Existen otros programas, tales como el
Ramón
y Cajal, también dirigidos
a investigadores posdoctorales que desean
dirigir su propio equipo en el marco de
un centro público de investigación,
pero en la mayoría de éstos,
los investigadores tienen la obligación
de solicitar becas de forma independiente
para poder financiar su trabajo investigador.
Los puestos académicos
recaerán dentro de cuatro de los
principales programas del CNIO, todos
ellos relacionados con la investigación
oncológica o con áreas que
podrían ofrecer aplicaciones a
este campo, tales como la patología
molecular, la biotecnología y la
química medicinal. Los cinco años
de duración del contrato fueron
estimados en el acuerdo del programa como
"el tiempo mínimo necesario
para que un investigador pueda producir
resultados científicos y consolidar
su grupo dentro del sistema científico
español". En la actualidad,
los puestos están anunciados en
la página web del CNIO, en las
principales revistas internacionales así
como en centros de investigación
españoles y del extranjero.
El programa está
dirigido a tanto solicitantes españoles
como extranjeros y, a diferencia de lo
que sucede en el programa Ramón
y Cajal, no es necesario que éstos
tengan un mínimo de dieciocho meses
de experiencia posdoctoral fuera de sus
respectivas instituciones anfitrionas.
Un comité del CNIO será
el encargado de seleccionar a los candidatos
en base a su trayectoria académica
y profesional y a una presentación
pública de sus actividades investigadoras.
El CNIO considera
que la contratación de jóvenes
investigadores que desarrollarán
su primer grupo de investigación
constituye una gran inversión para
el futuro del centro. "Estamos siguiendo
una política de calidad científica
que supone apostar por jóvenes
que han destacado excepcionalmente durante
sus estancias posdoctorales en el extranjero
y que trabajan en temas de investigación
innovadores" que complementan a las
líneas de investigación
ya existentes en el CNIO, señala
María Blasco, directora del programa
de Oncología Molecular y galardonada
con el premio ELSO de desarrollo profesional
en el año 2002. "Para un jefe
de laboratorio como yo", añade
Manel Esteller, jefe del grupo del Laboratorio
de Epigenética del Cáncer,
"la llegada de estas personas supondrá
un estímulo para nuestra investigación
y un siempre necesitado soplo de aire
fresco".
Los solicitantes
deben saber que los contratos no se traducirán,
automáticamente, en puestos permanentes,
una vez pasados los cinco años.
No obstante, en virtud del acuerdo del
programa, "aunque el programa no
es paso preliminar para la incorporación
definitiva al CNIO, no queda descartado
que, en un momento dado, el centro pueda
hacer ofertas de empleo a algunos de los
contratados en base a su valía".
Esteller explica: "Tras un periodo
de tiempo establecido, los científicos
contratados deben haber adquirido un excelente
nivel de investigación y tendrán
que comenzar a generar sus propios recursos".
Para Jordi Petriz,
un investigador de células madre
que acaba de crear su propio grupo de
investigación en el Instituto IDIBAPS,
con sede en Barcelona, tras seis años
de experiencia posdoctoral, la iniciativa
parece "ideal" para investigadores
posdoctorales preparados para dar el paso
a la independencia. Opina que, a diferencia
de lo que sucede con los investigadores
Ramón y Cajal, éstos podrán
a comenzar a trabajar desde el primer
día y producir resultados a corto
plazo. Siente, sin embargo, que es "una
pena" que la iniciativa sea "tan
restrictiva" y le gustaría
verla extendida a centros de investigación
de todo el país. Barbacid enfatiza,
en este sentido, que el CNIO espera que
su iniciativa suponga "un estímulo
para el lanzamiento de programas semejantes
en el resto de España".
Petriz sólo
tiene una reserva con respecto al programa.
Espera que "los investigadores puedan
dirigir sus equipos y proyectos"
con toda la libertad que se promete en
el acuerdo, en lugar de "tener que
apañar con lo que dice el jefe,
como sucede en algunas ocasiones con el
programa Ramón y Cajal".
Xabier Bosch
es escritor científico en Barcelona.
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