|
El día que
comienzas a hacer planes sobre tu laboratorio
marca un hito significativo en el camino
hacia tu independencia científica.
Si esperas a haber ocupado tu santuario
científico para definir tus necesidades,
habrás perdido tu tiempo enormemente,
y antes de que te des cuenta, el apoyo
que hasta el momento te brindaba tu departamento
comenzará a agotarse y empezará
tu lucha por la financiación. Es
esencial que gestiones tu tiempo con efectividad
y eficiencia. Prepárate para una
salida triunfal comenzando a colocar los
cimientos de tu proyecto en tu última
etapa como investigador posdoctoral: empieza
a diseñar tus experimentos más
inmediatos además de aquellos en
los que te centrarás en un periodo
de cinco años, decide cómo
invertirás tus primeros fondos
y recuerda no descuidar jamás los
puentes: la comunicación y la creación
de redes de contactos son siempre esenciales.
Dicho esto, ¿qué
puedes hacer para asegurarte el éxito
total?
Planifica
tus proyectos
"Creo que debes preguntarte: ¿Cuál
es el primer proyecto en el que me quiero
centrar? ¿Y qué necesito
para ponerlo en práctica?",
afirma la neurogeneticista Fuki Hisama,
profesora adjunta de la facultad de Medicina
de la Universidad de Yale.
Hisama, que hace malabarismos para compaginar
la investigación con sus obligaciones
clínicas, está de acuerdo
en que la planificación temprana
es clave para que la puesta en marcha
de un laboratorio sea exitosa. "Lo
mejor es confeccionar un listado de recursos
con antelación a tu llegada a tu
nuevo laboratorio ", señala.
"Escribe todo lo que vas utilizando
en tu día a día". Si
en tu nuevo laboratorio vas a manejar
animales, muestras humanas o radiación,
obtén los permisos y las licencias
institucionales necesarias antes de tiempo,
siempre que sea posible. Si no lo haces,
tu investigación languidecerá,
por muy moderno que sea el laboratorio
al que te vas a incorporar. Elabora una
lista con el material y los suministros
que vas a requerir y clasifica los artículos
en función de si son muy caros
o de si son esenciales para el funcionamiento
del laboratorio, aconseja Hisama. Hacer
esto te ayudará a jerarquizar tus
inversiones, explica.
|
En las dos o tres semanas posteriores
a tu aceptación de un puesto,
deberás:
1. Generar una lista de recursos
y materiales necesarios, en función
de tus prioridades.
2. Obtener información sobre
promociones y descuentos asociados
a la puesta en marcha de laboratorios.
3. Comenzar a trabajar con el proyecto
de base de tu futuro laboratorio.
4. Obtener una dirección
de email de tu nuevo departamento
e incluirla en los grupos de email.
5. Encargar reactivos "secos"
que no necesitan condiciones especiales
de almacenamiento.
6. Averiguar cuáles son los
establecimientos locales de aparatos
eléctricos en los que tiene
cuentas tu Departamento.
7. Solicitar una tarjeta de crédito
a nombre de tu Departamento.
8. Presentarte a los responsables
de finanzas y nuevas adquisiciones
de tu Departamento.
9. Observar tu laboratorio actual
y anotar lo que te gusta de él
y lo que no.
10. Contarle algunas de tus ambiciones
a tu jefe actual - si es posible,
establece formas de colaboración
y facilita tu transición.
|
No olvides nunca,
no obstante, que la creación de
una "misión" para tu
laboratorio requiere mucho tacto por tu
parte: no te interesa competir con tu
jefe actual y tampoco que se deterioré
tu relación con él. "Todo
investigador posdoctoral debe tener, al
menos, dos proyectos: uno para llevarse
puesto, allá donde fuere, y otro
para dejar en manos de su supervisor",
sugiere Yuji Mishina, Director del Grupo
de Biología Molecular del Desarrollo
del Instituto Nacional de Salud Medioambiental
de los Institutos Nacionales de Salud
(NIH) de EE.UU.
Ahorrar
dinero
Cuando estés visitando diferentes
Departamentos, aprovecha para hacer preguntas
acerca de recursos institucionales específicos:
se puede ahorrar muchísimo compartiendo
instrumentos que ya se tienen. "Durante
mi entrevista, anoté compartiendo
instrumentos que ya se tienen. "Durante
mi entrevista, anoté qué
materiales estaban ya disponibles en la
Universidad y en el Departamento",
señala Paul Gratzer, ingeniero
de Biomedicina que recientemente solicitó
una plaza de profesor adjunto en la Dalhousie
University en Nova Scotia (Canadá).
Tras haber recibido la buena noticia de
que había sido contratado, Gratzer
estaba en una mejor posición a
la hora de presupuestar y jerarquizar
sus objetivos porque sabía "con
qué material podía contar
y qué material podía utilizar
mediante colaboraciones varias".
"La gente estaba dispuesta a darme
material, ¡sólo tenía
que pedirlo!", exclama Greg Kelly,
zoólogo de la Universidad de Western
Ontario, que de este modo consiguió,
entre otras cosas, dos centrifugadores.
"No tuve que solicitar el material
formalmente", señala. "Se
da por supuesto que vas a formar parte
del Departamento y todo el mundo está
siempre dispuesto a echarte una mano".
Sharon Milgram, profesora adjunta de la
Universidad de Carolina del Norte (UNC),
en Chapel Hill, también adoptó
esta estrategia y reconoce que "probablemente
haya ahorrado unos 100.000 dólares".
Gracias a ello, pudo invertir una parte
importante de esos primeros fondos en
dos instrumentos esenciales: un ultracentrifugador
por 30000 dólares y un microscopio
de 35000 dólares.
"Una buena regla general: cada investigador
necesita invertir unos 10000 dólares
al año en suministros generales
(filtros, tubos de ensayo, instrumentos
de cristal...)", nos revela Todd
Primm, que está a punto de ocupar
su plaza de profesor adjunto en la Universidad
de Texas, El Paso, el próximo mes
de julio. "Ahorra dinero usando tu
imaginación", añade
Hisama. "Puedes encontrar un temporizador
de 3 cadenas perfectamente bueno en tiendas
tipo RadioShack o Walgreens por mucho
menos de lo que te costaría comprarlo
en un establecimiento especializado".
Y si te lo permite la política
de tu institución, puedes ahorrar
todavía más comprando equipamiento
como refrigeradores o microondas en tiendas
de aparatos eléctricos.
A Prim sólo le quedan 12 semanas
para ser catapultado al cuerpo docente
de la Universidad y ya ha recorrido una
parte importante del camino: "Me
he puesto en contacto con varias empresas,
me he informado acerca de precios y he
negociado las importantísimas contratas
de servicios". En una línea
semejante, Hisama señala que "hace
años, creé un fichero que
titulé "Futuro laboratorio".
En él guardo folletos sobre material,
copias de mis protocolos preferidos: un
enfoque valiosísimo a la hora de
preparar la lista de la compra de tu laboratorio".
"Aprende a hacer los pedidos y aprende
a saber qué hacer cuando se te
estropea alguna parte del equipo: nadie
más lo quiere hacer", sugiere
Hisama. De este modo, te familiarizarás
con el proceso.
|
Con el fin de clarificar tus objetivos,
Todd Primm recomienda esta guía
de 6 pasos, útil para cuando
hagas la lista de la compra:
1. Reflexiona y pon por escrito
todas tus ideas.
2. Escoge aquellas ideas que quieres
materializar en experimentos concretos.
3. Ordena tus proyectos en función
de los experimentos que te permitan
obtener información preliminar
con mayor rapidez.
4. Clasifica tu listado.
5. Averigua qué material
estará a tu disposición
en tu nuevo Departamento.
6. Averigua los números de
los pedidos y los precios de las
cosas que necesitas.
|
El conocer las entrañas
del proceso de adquisición de nuevo
material también tiene otras ventajas.
"¡Nadie me explicó jamás
la tremenda complejidad de las reglas
de juego!", exclama Milgram, que
desearía haberse puesto en contacto
con un responsable de adquisiciones de
la UNC antes de transladarse a la Universidad
de Carolina del Norte (UNC). "La
UNC tenía una lista de proveedores
fijos bajo una serie de contratos estatales
y antes de cualquier adquisición
requeríamos la aprobación
de la Administración de la Universidad
además de la de la oficina estatal
en Raleigh", explica Milgram. Aunque
en ese momento lo ignoraba, a veces pueden
necesitarse hasta seis meses hasta que
se aprueben las adquisiciones. Por fortuna,
Milgram hizo todos sus pedidos con bastante
antelación y, cuando llegó
a Chapel Hill, "mi laboratorio estaba
lleno de cajas listas para desempaquetar"
y en dos semanas ya estaba de lleno en
sus experimentos.
"Me sentí bien poniéndome
tan pronto en acción y fue un gesto
que indicó a los alumnos de Doctorado
que mi laboratorio estaría pronto
a su disposición". Aunque
al principio "nada funcionó",
"el ponerse rápidamente manos
a la obra supone un gran impulso a nivel
emocional", explica Milgran. "Lo
más importante es que logres que
tu laboratorio sea un lugar en el que
sucedan cosas". Y sólo podrás
ofrecer a los científicos de tu
laboratorio experimentos divertidos e
interesantes sin dilaciones de ningún
tipo si, y lo repito una vez más,
en tu etapa posdoctoral dedicas una parte
de ti tiempo a pensar en los proyectos
que quieres llevar a cabo en tu futuro
profesional.
Obtener
consejo
Aprovecha el entorno que te rodea en la
actualidad para pedir consejos a tus colegas.
"Las personas que acaban de instalarse
en un nuevo laboratorio son las que mejor
te pueden aconsejar: habla con ellas",
insiste Kelly. Pregúntales si les
ha costado o no aterrizar en su nuevo
laboratorio, los obstáculos principales
con los que se han topado
Otra buena
idea es darte de alta dentro de los grupos
temáticos de correo electrónico:
el solicitar consejos via email es una
forma muy útil de aclarar preocupaciones
que pudieses tener antes de entrar en
tu nuevo departamento.
Este tipo de tomas de contacto también
demuestran que no eres tímido ni
introvertido. "Un día recibí
un email de alguien que me decía
que iba a introvertido. "Un día
recibí un email de alguien que
me decía que iba a venir a la Universidad,
a instalarse en el Departamento de Farmacología",
explica Milgran, cuyo laboratorio, en
ese momento, ya funcionaba viento en popa.
"Nuestra investigación tenía
puntos en común y ella me preguntó
si podíamos hablar: dedicó
su tiempo a encontrar a personas con intereses
semejantes y eso me llamó la atención".
Esa iniciativa tuvo su recompensa: Milgram,
que tiene a más de 12 personas
en su laboratorio, está siempre
al tanto de estudiantes que pudiesen ser
adecuados para el laboratorio de su colega
y también comparte reactivos con
ella. "Es esencial tener siempre
una buena disposición y hablar
con tus compañeros", vuelve
a subrayar Milgran.
Al final del día, todo se reduce
a tu personalidad: "Lo imprescindble
es que creas en ti mismo, y esto supone
asumir ciertos riesgos", señala
Milgran. No todos los profesionales tienen
la oportunidad de construir castillos
tanto en casa como en el trabajo. Por
lo tanto, comienza pronto tu planificación,
sé creativo y que no te den miedo
los riesgos. Puede que tenga que pasar
algún tiempo antes de que encuentres
los ladrillos adecuados y que requieras
mucho esfuerzo para poner cada uno en
su sitio, pero una vez colocados, estarás
bien encaminado hacia la construcción
del castillo científico de tus
sueños.
|